Maestros

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lunes, 18 de octubre de 2010

Las 10 mejores tiras de MAFALDA, según su autor


El Mundo de Mafalda es un libro de Editorial Lumen -primera edición correspondiente a 1992- que contiene una muy valiosa información sobre la vida de Quino año por año desde su nacimiento, además de los hechos más destacados en Argentina y en el mundo en general y en la historieta en particular, todo acompañado por una abundante selección de imagenes. En resúmen, un libro muy recomendable para los seguidores de la niña y del dibujante.
Y así como cada uno de nosotros recuerda especialmente varias de las tiras del personaje, Quino también ha seleccionado sus preferidas. Son las que siguen a continuación. Desconocemos los motivos de cada elección, pero al menos tenemos las posibilidad de pensar porqué las habrá elegido y si creemos nosotros también que son las mejores. Aunque quien puede tener las cosas más claras que el propio autor...

viernes, 15 de octubre de 2010

Museo de la Historieta y Humor Gráfico Argentino

En el sitio denominado Noticias del Congreso Nacional se difundió en el día de hoy esta nota que nos habla de la presentación de un proyecto de ley para la creación de un museo dedicado a los temas que pueden observar. Ignoro si dicha noticia ya ha salido en los diarios u otros medios, pero de todas maneras decidí transcribirla aquí para someterla a la consideración de quienes deseen leerla.

Proponen crear un museo de la historieta y humor gráfico argentino

Diputados presentaron un proyecto de ley que propone la creación del museo “Héctor Germán Oesterheld”, “dedicado al arte de la historieta y el humor gráfico, con el objeto de salvaguardarlo como parte integrante de la memoria cultural de nuestro país”.
El proyecto es impulsado por legisladores de distintos bloques como Roy Cortina (PS), Norah Castaldo (UCR), Héctor Piemonte (CC), Nora Videla (Peronismo Federal), Margarita Ferra De Bartol (FpV) y Claudio Lozano (Proyecto Sur).
El museo tendría como objeto adquirir, custodiar y exhibir obras originales de historietistas y humoristas gráficos argentinos, preservar colecciones de publicaciones, montar exposiciones permanentes, especiales e itinerantes de creadores argentinos y extranjeros, incentivar la actividad de los guionistas y dibujantes nacionales, crear un espacio de formación, estudio e investigación en relación a la historieta y el humor gráfico, fomentar en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes el hábito de la lectura, y proponer la celebración de convenios y acuerdos.
La sede del museo sería en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y su director sería designado por el Poder Ejecutivo. Además el proyecto propone que cuente con un “consejo consultivo honorario”, “integrado por destacados/as artistas de la historieta y el humor gráfico, que ejercerán sus funciones ad honorem”.
Según sostienen los diputados en los fundamentos del proyecto “la historieta ha acompañado, desde su nacimiento, el devenir histórico de las naciones y sus ideologías; ha reflejado una realidad, muchas veces proscripta, y ha sabido canalizar los íntimos anhelos de los pueblos”.

A continuación el texto completo del proyecto:

CREACION DEL MUSEO "HECTOR GERMAN OESTERHELD" DEDICADO AL ARTE DE LA HISTORIETA Y EL HUMOR GRAFICO

Artículo 1°.- Objeto

Créase el Museo "Héctor Germán Oesterheld", dedicado al arte de la historieta y el humor gráfico, con el objeto de salvaguardarlo como parte integrante de la memoria cultural de nuestro país y promoverlo entre las nuevas generaciones de argentinas y argentinos.

Artículo 2°.- Acciones

A los fines del cumplimiento de su objeto, el Museo desarrollará las siguientes acciones:

a) Adquirir, custodiar y exhibir obras originales de historietistas y humoristas gráficos argentinos.
b) Preservar colecciones de publicaciones dedicadas a la historieta y al humor gráfico.
c) Montar exposiciones permanentes, especiales e itinerantes de creadores argentinos y extranjeros.
d) Incentivar la actividad de los guionistas y dibujantes nacionales de la historieta.
e) Crear un espacio de formación, estudio e investigación en relación a la historieta y el humor gráfico.
f) Fomentar en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes el hábito de la lectura.


g) Proponer la celebración de convenios y acuerdos que resulten conducentes al cumplimiento del objeto del Museo.

Artículo 3°.- Sede

El Museo tendrá su sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A efectos de su instalación, el Poder Ejecutivo Nacional afectará un inmueble y llamará a concurso público de proyectos para adaptarlo a su nueva función.
Deberá contar con espacios adecuados que permitan la exposición de obras, la realización de talleres, la organización de conferencias y la proyección de películas y videos.

Artículo 4º.- Dirección

El Museo será administrado por un Director/a designado por el Poder Ejecutivo Nacional.

Artículo 5°.- Consejo Consultivo Honorario.

Créase un Consejo Consultivo Honorario como organismo asesor de la Dirección del Museo, integrado por destacados/as artistas de la historieta y el humor gráfico, que ejercerán sus funciones "ad honorem".

Artículo 6°.- Funciones

Serán funciones del Consejo Consultivo Honorario:

1. Asesorar a la Dirección del Museo en todas las acciones tendientes al logro de los objetivos de la presente ley.
2. Proponer la realización de exposiciones alusivas a personajes de la Historieta Nacional.
3. Proponer homenajes a autores argentinos y la imposición de nombres a las Salas del Museo.
4. Colaborar en la realización de certámenes y concursos.

Artículo 7º.- Presupuesto

Los gastos que demande el cumplimiento de la presente serán imputados a las partidas presupuestarias correspondientes.

Artículo 8°.- Comuníquese, etc.


FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Arte sin discusión, distintos originales de historieta han sido expuestos en los más famosos museos y galerías del mundo. Es el caso del Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre, en París y el Museo de Arte Moderno, en Nueva York, en los que ocuparon un espacio junto a cotizadísimas obras de grandes pintores.
El Cisco Kid, mundialmente famoso personaje del argentino José Luis Salinas, ha viajado desde el Louvre, en Francia hasta el Di Tella, en nuestro país; la obra del italiano Hugo Pratt, protagonista de la edad de oro de la historieta argentina, que ilustrara personajes creados por Héctor Germán Oesterheld, fue exhibida en el Gran Palais, de Francia, junto a obras de Rembrandt y Vermeer; Mafalda tuvo su propia muestra, organizada en España por la Comisión Estatal Quinto Centenario.
Asimismo, multitudinarios salones o bienales de la historieta se organizan periódicamente en diversas ciudades del mundo. Los más famosos son el Salón de Angulena, en Francia; el de Barcelona y el de Asturias, en España; el de Lucca, en Italia; y la Convención de San Diego, en Estados Unidos.
Sociólogos, semiólogos y analistas de diseño, se han encargado de teorizar sobre este arte. Según Umberto Eco, "ya nadie niega hoy que el cómic es un testimonio del momento social".
La historieta ha acompañado, desde su nacimiento, el devenir histórico de las naciones y sus ideologías; ha reflejado una realidad, muchas veces proscripta, y ha sabido canalizar los íntimos anhelos de los pueblos.
Nacida hace más de un siglo, se halla profundamente relacionada con el surgimiento y evolución de los grandes periódicos masivos y la influencia múltiple y recíproca de los poderosos medios de comunicación.
Entre los niños y niñas, la historieta enfrenta la competencia de los juegos de video e internet, pero los libros con historietas completas ocupan un lugar privilegiado en todo el mundo. Algunos títulos llegaron a vender hasta cuatrocientos mil ejemplares, una cifra difícil de alcanzar, incluso en narrativa.
La utilización de la historieta en la docencia no es muy común en nuestro país, aunque en el mundo ha sido adoptada como un nuevo y apropiado elemento didáctico, aún a nivel universitario.
En Italia, casi cien tesis finales de carrera en distintas Universidades se han basado en el famoso personaje de la historieta mundial, Corto Maltés. Inclusive, un episodio en el que luchaba contra la malaria en la selva, originó una tesis sobre medicina tropical.
Dibujos de algunos personajes de Hugo Pratt, creador del Corto, están en memorias de computadoras de distintas Universidades, como Toronto, Roma, Suiza.
El sociólogo chileno Ariel Dorfman, autor del libro "Para leer el Pato Donald", opina: "A mí me preocupaba que mientras yo enseñaba a Borges y a Cervantes, la gran mayoría de los seres humanos en mi país y en el mundo en general, leían fotonovelas o historietas. Por lo tanto, si a mí me interesaba la comunicación literaria, también, evidentemente, me tenía que interesar la comunicación de masas. Entonces, ¿por qué el profesor de dibujo y el profesor de castellano no se juntan y hacen hacer historietas? Utilicemos el hecho de que es una cultura de medios masivos."
Remontándonos en la historia de la humanidad, ya existían gérmenes de historieta en la Columna Troyana, "donde se observa un bajorrelieve con una sucesión ininterrumpida de viñetas marmóreas, un relato en imágenes enclavado sobre un héroe histórico sobre el que gira la acción".
Sin embargo, tal como hoy la conocemos, la historieta nació en el suplemento dominical del periódico neoyorquino World, en 1895. "Desde el medio de una plancha que mostraba la vida turbulenta, los actos absurdos, el sadismo, la violencia y la inventiva de los habitantes de una miserable callejuela de bajos fondos, se distinguía la figura de un pibe vestido con un camisón que le llegaba a los pies" sobre el cual el dibujante, Richard Outcault, calaba un texto dentro de un círculo o globo.
Este personaje sería bautizado posteriormente, debido al color introducido en su camisón, como "Yellow Kid" (Pibe Amarillo), que se convertiría en la principal atracción del diario y contribuiría a dar el nombre de prensa amarilla al periodismo sensacionalista.
En cuanto al valor económico de la historieta, basta con mencionar que por el Ejemplar del Nº 1 de la revista "Action Cómics", de junio de 1938 - en el que apareció Superman por primera vez - se ha llegado a pagar más de un millón de dólares.

La Historieta y el Humor Gráfico en la Argentina

En sus comienzos, la historieta nacional estuvo muy influida por la norteamericana y sólo después de varios años pudo adquirir canales expresivos propios.
La publicación de tres revistas - Rico Tipo (1944), Patoruzito e Intervalo (1945) - que se agregan a la Patoruzú de 1936, inauguraron la denominada Edad de Oro de la Historieta Nacional, que se extendería hasta inicios de los ´60.
Rico Tipo se encargó fundamentalmente de bucear en nuestra realidad y mostrarnos, desde su óptica del humor, cómo somos. José Antonio Divito ilustró mujeres de estrecha cintura, altas y esbeltas, que se transformaron en paradigmas de la belleza femenina y llegaron a generar una moda: las modistas copiaban los modelos que lucían las chicas y la frase "te pareces a una chica de Divito", alcanzó el rango de piropo.
Pero, además, Divito creó una galería de personajes que, en muchos casos, pasaron a alimentar nuestro lenguaje cotidiano y alcanzaron categoría de "adjetivo": "Falluteli", un oportunista empleado de oficina que se hacía odiar por sus compañeros y lectores; "Bómbolo", un inocente que se creía cuanto le decían; Fulmine, personaje que atraía la desgracia, nueva versión del "Yettatore"; y "El Otro Yo del Dr. Merengue", un hombre recto y circunspecto cuyos verdaderos sentimientos, reprimidos, salían a la luz por intermedio de su otro yo.
Otros importantes colaboradores de Rico Tipo fueron Oski, Landrú y Alejandro del Prado, que con el seudónimo de Calé, creó una sección inolvidable, "Buenos Aires en Camiseta", en la que radiografiaba las costumbres de los porteños con un talento poco habitual.
Al leer a Calé hoy, uno puede detenerse como si estuviera frente a un álbum de fotos familiares. Su obra nos permite ver cuáles fueron y qué ha quedado de las costumbres porteñas de los ´50. En ella se reconocen los tics eternos del Buenos Aires de los barrios y es posible mirar las huellas de los hábitos que se extinguieron.
Rico Tipo alcanzó tal grado de popularidad que llegó a vender casi trescientos mil ejemplares por semana.
En la Patoruzú, al indio patagónico se le sumó un personaje que recreó, con una gran cuota de realismo, al prototipo del hombre de la noche de la década del ´40: Isidoro. Para quienes no accedían a las boites y al jet-set, Isidoro era una forma de vivir y conocer el Buenos Aires nocturno.
Pero tras la ingenuidad de su dibujo y su galería de bonachones personajes, el humor gráfico nacional ocultaba una indisimulable carga ideológica. "¿Cuál es la relación - se pregunta Masota, ensayista español - entre Patoruzú y los avatares más violentos de la política del radicalismo y del conservadorismo en el país? Sobre todo si se tiene en cuenta que Quinterno, autor del personaje, no se cuidaba de exhibir sus convicciones políticas". Y concluye: "Oculta en Bibliotecas y Archivos yace una extraña subcultura, la historia de una relación escondida entre la cultura de masas y la política en la Argentina".
En 1957, Landrú editó "Tía Vicenta" e inauguró el humor político en nuestro país. En la primera tapa se veía una cola de generales. El último en llegar pregunta: "¿Esta es la cola del golpe?"
Landrú sufrió todo tipo de censuras en su publicación: "Tuve, además -recuerda - , observaciones de funcionarios militares durante la Libertadora por inventar un teorema según el cual el cuadrado de un coronel es igual a la suma del cuadrado de dos generales".
Landrú solía colocar apodos de animales a los políticos y militares de la época (el "bisonte" Allende, el "chanchito" Alsogaray, el "gorila" Isaac Rojas) y a raíz del mote de morsa que le colocara a Onganía, su revista fue clausurada provisionalmente en 1966.
En 1964, de la mano de Joaquín Lavado (Quino), nacía Mafalda, una historieta que analizaba críticamente la realidad desde una perspectiva progresiva.
Según Eco, "en materia política, Mafalda tiene ideas muy confusas, no logra entender lo que ocurre en Vietnam, no sabe por qué existen los pobres, no se fía del Estado y está preocupada por la presencia de los chinos. Sólo una cosa sabe claramente: no está conforme".
Mafalda fue traducida a 26 idiomas y sólo en nuestro país vendió 20 millones de ejemplares.
Quino es "Ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires" y su personaje llegó a ser propuesto, en 1988, para la misma distinción. "Mafalda hizo reflexionar muchas veces a sus lectores sobre la validez de los hábitos, creencias, prejuicios y lugares comunes, ayudando de este modo a construir una sociedad mejor" -expresaba esa iniciativa entre sus fundamentos.
En 1957, Héctor Germán Oesterheld creó a "El Eternauta", ilustrada por Francisco Solano López, considerada "la primera expresión adulta de la ciencia ficción argentina" y erigida en símbolo emblemático de la historieta nacional.
Presentada como una bella parábola, El Eternauta mostraba la inquebrantable resistencia del pueblo frente a un enemigo de omnímodos poderes en un devastado Buenos Aires con lugares reconocibles.
Oesterheld trabajó a lo largo de su vida con los más importantes dibujantes de nuestro país y del mundo.
Junto al italiano Hugo Pratt creó el Sargento Kirk, una casaca azul que desertaba y decidía unirse a los indios, y Ernie Pike, cronista de la Segunda Guerra Mundial. Por definición de Pike - Oesterheld, "la guerra es la aventura que no tiene sentido porque no hay un mal enfrente sino que el mal es la guerra misma, un error. Entonces la única victoria posible en esta batalla es la interior, la que cada hombre libra contra la ética de los sentimientos".
Con el uruguayo Alberto Breccia, considerado un plástico de la historieta y que fuera incluido entre los más grandes artistas de este siglo en el mundo, publicó Sherlock Times, una especie de detective proveniente del espacio; Mort Cinder, un ser inmortal que había vivido la historia de la humanidad desde sus orígenes, y la segunda versión de "El Eternauta", que fuera censurada y abortada por la misma revista que la publicaba semanalmente, Gente (1969), debido a su ideología, fundamentalmente anti- imperialista.
Según Juan Sasturain, "Neruda es a Pratt lo que Vallejo es a Breccia y tras ellos se definen las líneas fundamentales de la narración gráfica más creativa de los últimos treinta años. ¿Y Salinas? Salinas está en la base, debajo y atrás: Salinas es Darío".
En esos tres autodidactas absolutos, escalonados generacionalmente en veinte años, está la mejor historieta de aventuras argentina.
El otro gran generador fue Oesterheld. Su trabajo con Breccia y Pratt, rompió con lo anterior y abrió camino hasta hoy.
A partir de 1984, el mensuario "Fierro" se encargó de publicar a los mejores historietistas argentinos, muchos de ellos residentes en Europa:
Horacio Altuna, el mismo que ilustró historietas tan populares como "Las puertitas del Sr. López", "El loco Chavez", y el "El nene Montanaro", en Clarín; Juan Giménez, que participó de la película de dibujos animados para adultos, "Heavy Metal"; José Muñoz y Carlos Sampayo, creadores del "Alack Sinner", considerada como una de las veinte mejores historietas de todos los tiempos; Roberto Fontanarrosa, creador de personajes tales como "Boogie, el aceitoso" e "Inodoro Pereyra", que nació como una parodia del radioteatro gauchesco; Carlos Trillo, prestigioso guionista multi-premiado a nivel mundial, formó una dupla exitosa con Horacio Altuna.

Por qué Museo

Porque como alguna vez dijera el Diputado Nacional por el Partido Socialista, Guillermo Estévez Boero, "el museo sirve, acompaña y explica a la comunidad sus tiempos y sus tensiones. Ésta debe verse a sí misma para mejor comprenderse y para así lograr un desarrollo armónico, un crecimiento con identidad. Los museos tienen a su cargo la custodia del patrimonio cultural de los argentinos; son los depositarios de nuestra memoria colectiva para transmitirla a las presentes y futuras generaciones. Los museos no son simples repositorios de objetos - aunque también puedan serlo - sino un centro de actividad cultural, técnica, artística o científica, para conservar, investigar y difundir los testimonios intelectuales de la humanidad a través del tiempo."

Por qué el nombre Héctor Germán Oesterheld

Porque, definitivamente, si la historieta nacional se identificara con un nombre, no tenemos dudas, sería el de Oesterheld.
En un contexto político violento, Oesterheld creó su propia editorial, Frontera, en 1957.
Había abandonado tempranamente su profesión de geólogo para dedicarse a la literatura. Comenzó escribiendo cuentos infantiles de divulgación científica pero años después descubrió que la historieta podía transformarse en una verdadera fuente de conocimiento para los chicos y decidió dedicar su vida al oficio de guionista.
En sus historias, la anécdota era imaginaria pero todo el entorno, tanto geográfico, histórico o científico era de una verosimilitud absoluta. Hasta llegó a comprarse un diccionario de un dialecto africano para poner expresiones auténticas en boca de una tribu indígena.
En sus historietas están los grandes temas que acosan al hombre desde siempre, fundamentalmente el amor y la muerte (eros y thanatos), que también han regido su vida.
Sus héroes diferían mucho de los norteamericanos. Oesterheld forjó personajes humanos, conflictuados y muchas veces forzados a actuar de maneras que ni ellos mismos hubieran imaginado. En su obra es la aventura la que arranca a sus personajes de la cotidianidad y los transforma en "héroes".
Oesterheld ocupa un lugar muy importante en nuestra cultura nacional, su nombre quedó instalado en el corazón de sus lectores y su vida estuvo estigmatizada por el odio, la persecución y la muerte, integrando la triste lista de personas desaparecidas por el último proceso militar, tras su paso por el centro clandestino de detención, El Vesubio, demolido en 1977.
En 1980, en la Bienal Lucca 14, en Italia, fue homenajeado con un Yellow Kid, post-morten.
En 1997, a 20 años de su desaparición forzada, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires conformó la Comisión de Homenaje a H. G. Oesterheld, y bautizaron con su nombre a una plazoleta porteña.
En síntesis, Señor Presidente, es importante destacar que la historieta argentina se halla entre las más prolíficas del mundo y es una de las literaturas más leídas. Sus artistas - muchos de los cuales residen en el exterior - están considerados entre los mejores del planeta, por lo cual han recibido premios en todo el mundo, especialmente en el Salón Lucca, Italia, donde fueron premiados, entre otros, Salinas, Breccia, Trillo y el mismo Oesterheld.
Asimismo, muchos de los personajes nacionales se hallan entre los diez o veinte mejores de la historieta mundial de todos los tiempos y la historieta nacional ha sido una importante protagonista de nuestra historia, reflejando nuestras costumbres, avatares y anhelos y ejerciendo, muchas veces, una gran resistencia contra los gobiernos autoritarios.
Por todo ello, consideramos trascendente la aprobación de este proyecto de ley que propone la creación del Museo "Héctor Germán Oesterheld", dedicado a la Historieta y el Humor Gráfico, no sólo como un homenaje y en reconocimiento hacia aquellos que a través de los años forjaron este noveno arte, sino también y fundamentalmente, como instrumento en defensa de la libertad, la memoria y la expresión de las ideas.

www.ncn.com.ar
(noticias del congreso nacional), 15 de octubre de 2010

jueves, 14 de octubre de 2010

Quino, 50 años (2)

"Para mí...Quino es un dibujo en sí mismo. creo que se escapó de sus papeles, se corporizó y está en la vida, con su enorme sensibilidad e inteligencia, acompañándonos. Lo hace con mucho humor (a veces un humor negro como la misma tinta china), siempre es actual e intemporal al mismo tiempo, y por si fuera poco...todo el mundo lo quiere...¡ y mmuchoooo!!!! ¡yo también!".
Renata Schussheim

"Quino me llamó por telefono tratando de saber quién era yo. Los Quino (...)buscaban a alguien que pudiera escribir los textos de Mafalda inédita, por entonces en preparación (...) No recuerdo exactamente la duración del trabajo pero superó largamente el mes. Sí, en cambio, tengo grabados en mi mente la calidez de aquellas horas, el magnífico trato recibido y las charlas con Alicia (...). Fui una privilegiada, pude trabajar al lado de un genio humilde, serio, bondadoso, pero también exigente como pocos".
Sylvina Walger

Panorama (s/f)

"Hombre decente y admirable. Suma a su humanidad su talento y nos regala cotidianamente. (...) Perfeccionista a más no poder, utiliza el motor del humor con el dibujo y nos pinta la realidad filtrada por su luz. Una luz como la de giro, intermitente: nos puede hacer reír, sonreir, pensar, llorar...o varias cosas a la vez. Habitante estable de nuestras bibliotecas. Bienvenido a nuestras casas, para compartirte con abuelos, padres, hijos y nietos. Gracias, Quino".
Daniel Rabinovich

"Quino - ilustre ilustrador, padre nuestro que estás en los cuadritos - permanece. Quino no se gasta ni viene con fecha de vencimiento. Sus páginas pueden ser contempladas una y otra vez no para encontrar algo nuevo sino - mucho más difícil - para encontrar lo mismo que antes pero como si fuera una eterna primera vez".
Rodrigo Fresán

"Después de 50 años de trabajo ininterrumpidos, ¿cómo se lo puede catalogar a Quino? ¿Humorista, sociólogo, filósofo, analista político? ¿Cómo denominar a un dibujante que hoy, con pocos trazos, ascéticamente, deja al desnudo el alma de sus personajes? Se me ocurre sólo una palabra: artista".
Sergio Morero

"Todos tenemos por lo menos un chiste de Quino soldado en el placer de los recuerdos. Benditos el tiempo y el país y la lengua en que nací, para disfrutar del Maestro".
Miguel Rep

Siete Días (1979); Clarín (1999)

"(...) confieso que admiro fuertemente a Quino. No sólo por su mirada sobre lo que sucede, por su poder de observación, por su riguroso talento. También, y en especial, por la forma cuidadosa con que vigiló su carrera, por cómo controló su repercusión mediática y su fama y por haber demostrado que había otros modos de alcanzar el éxito. Pero una opinión sobre "el Quino" (...) no estaría completa si no se mencionara a Alicia Colombo, su mujer, su otra mitad, sus ojos, todo. No conozco otra pareja con tan alto grado de intercambio y de compenetración. Ella lo ha acompañado en buena parte de estos 50 años y juntos armaron una eficaz sociedad de arrorrós mutuos".
Carlos Ulanovsky

"Cuando Quino se da el lujo de decir que no sabe dibujar, me da la sensación de estar escuchando a Einstein diciendo que la física jamás le interesó y que lo suyo es la danza. Por supuesto que es una mentira grande como una casa; Quino no dibuja como Rembrandt ni como Picasso ni como Carlos Alonso ni como el Cromagnon de Altamira, dibuja como un maestro porque hace del dibujo la herramienta perfecta para plasmar sus geniales ideas. Si el dibujo no es eso, qué es?".
Crist

"Quino no es hombre de pocas palabras. Es hombre de casi ninguna palabra (...) Nada de esto quiere decir que no exprese lo que cree o lo que siente. Sólo que lo hace de muchas maneras distintas de las palabras: con una sonrisa, un movimiento de cabeza, una palmadita de ánimo en la espalda, un beso cariñoso o un apretón de brazo. De lo demás se encargan sus personajes".
Daniel Samper Pizano

Campaña para la Secretaría de Cultura de la Nación

"Nunca tomé un café con Quino, pero igual lo siento como un amigo. Lo mismo le ocurre a millones de argentinos. Es el milagro de los artistas populares. Se nos van metiendo de a poco y un día son parte de la familia".
Roberto "Tito" Cossa

"Sospeché que Quino era un escritor, y de los grandes, cuando me contó su método de trabajo (...):"Me levantaba a las ocho de la mañana. A las nueve y cuarto me ponía a pensar la idea. Me daba tiempo hasta las cinco de la tarde. Desde las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche hacía el dibujo". Llevaba dentro la obsesión de los novelistas, la llama ciega que no deja dormir ni comer hasta no desprenderse de la obra, como quien se quita el ser sólo para poder recuperarlo. (...) Yo no fui se llama uno de sus libros. Es verdad. No fue. Quino está siendo, será mañana, nunca terminará de ser".
Tomás Eloy Martinez

Los textos e ilustraciones exhibidos en esta entrada y en la anterior pertenecen al libro-catálogo "QUINO 50 AÑOS:muestra itinerante 2004-2005, realizado por Judith Gociol (Fundación Andreani, Ediciones De La Flor, julio de 2004).

Quino, 50 años (1)

El día que se inauguró la muestra "Quino, 50 años" en el Palais de Glace (julio de 2004) agradezco haber asistido con puntualidad, ya que supongo que el catálogo disponible debe haber volado en pocas horas y hoy es una figurita difícil de conseguir. Pero por supuesto, lo que me interesaba era todo lo que el libro contenía, no si éste iba a ser más o menos buscado en el futuro. Allí se revisa la trayectoria del dibujante y se reproducen varios de los trabajos expuestos en la muestra.
Estos son fragmentos de algunos de los comentarios vertidos por otros artistas y periodistas:

"(...) no tardé en advertir que le debía a Quino algo mucho más importante: el placer que sigue proporcionándome su genio socarrón, su compromiso ético y su calidad de filósofo del humor, atributo este que lo distingue a escala mundial".
Norberto Firpo

Uno de los dibujos correspondientes a la primera página que publicó (semanario Esto es, del 9 de noviembre de 1954)


"Pero ¿porqué estos chistes eran tan buenos? ¿porqué nos hacían reir? Porque estaban escritos con el estilo de un maestro del dibujo. De alguien que sabe cúantas líneas son necesarias para obtener el resultado e ignora todas las reglas de la vanidosa virtuosidad de los que sólo quieren impresionar a la gilada. No te podés imaginar la cantidad de dibujos que he tirado al tacho pensando que vos los hubieses hecho mucho mejor. (...) y quiero recordarte que una vez me contaste que el gran Calé te llamó aparte en Rico Tipo y te dijo: "Pibe, nunca te olvides de dibujar la vereda de enfrente". Puedo dar fe de que nunca te olvidaste".
Oscar Grillo

"Lavado, bien lavado pero sin planchar, el joven Joaquín y el viejo Quino han sabido ser siempre el mismo y, cada vez, otro. Y no ha sido una estrategia para sobrevivir sino simple coherencia. Algo que no se dibuja, pero que se nota al dibujar".
Juan Sasturain

Izquierda: Rico Tipo (1964); derecha: Tía Vicenta (s/f)

"Comimos muchas noches con Quino y Alicia en nuestra casa, en la suya. Su departamento en Buenos Aires es tan sobrio como ellos mismos, y la primera vez que vi su estudio me reí recordando el de Fontanarrosa en Rosario, que me hizo exclamar: "¡ Con un estudio así cualquiera se inspira!". El entrañable Quino tiene un cuarto, una lámpara, un atril con hojas para pintar, recuerdos de amigos, dibujos de otros gentes a quienes admira, a quienes enseña, a quienes protege".
Aída Bortnik

"(...) hay un dibujo que recuerdo particularmente: dos hombres sentados en torno a una mesa de restaurante son atendidos por un mozo. Uno de ellos ve que en el espejo contiguo a la mesa todo está reflejado, excepto el mismo. No he visto ni leído ni escuchado una reflexión más profunda sobre la identidad: mi entorno no me incluye, pero yo lo incluyo a él, siempre y cuando tome conciencia de esa ausencia".
Luis Felipe "Yuyo" Noé

Panorama, 1968

"Lo que Quino nos muestra no es un instante, una polaroid, una novedad nueva que nace para desaparecer. Nos muestra una reflexión (...) un desafío a la reflexión. Una incitación a la furia. A la conciencia crítica. Si el mundo es así, como Quino dice que es, hay que hacer algo. Y aquí reside la gloria de un gran artista: mostrarnos el horror de lo cotidiano, lo intolerable de lo aceptado, la pesadilla que habita el sueño, la imposibilidad - en este mundo ya decidido - de todo lo que podemos amar. Quino no dibuja utopías. No cree - conjeturo - que algo mejor espere necesariamente en el futuro. Sin embargo, el despiadado presente que nos dibuja sólo puede llevarnos al deseo de cambiarlo. Todo cambio implica un futuro distinto. A eso nos empuja Quino: al futuro, al arrojo, a nuestros más verdaderos posibles".
José Pablo Feinmannn

"Que Quino haya llegado a los cincuenta años con el dibujo significa que el dibujo tuvo el placer de contar con Quino medio siglo".
Carlos Garaycochea

"San Joaquín (Quino): Anuncia con ternura y cierta melancolía el fin de los tiempos. Me habla, casi siempre, del Apocalipsis y sin embargo, como es un ángel compasivo (con él y con los demás de otra categoría distinta de la celestial que detenta), no ha perdido el humor y no se olvida nunca de hacernos reir".
Juan Carlos Distéfano

"Creo que los humoristas somos como pequeños laboratorios. Recibimos una información, la procesamos y obtenemos un producto pretendidamente humorístico. Y, a mi juicio, Quino es el laboratorio más perfecto. Siempre sus historias tienen otra vuelta de tuerca, otro paso más allá, otro nivel de reflexión, que las hace más elaboradas, más redondas y más profundas".
Roberto Fontanarrosa

"(...) creo que el genio de Quino está en su humor de página, acaso su trabajo menos popular y menos conocido".
Maitena

"Nos une desde le primer día un enorme cariño y una compartida pasión por la música. Nos vemos más a menudo en el Teatro Colón que en nuestras casas. No nos cansamos de comentar la actualidad política y cultural con enorme sarcasmo y nos reímos a carcajadas con las maldades que se nos ocurren. Lo que sólo pasa entre buenos amigos".
Sara Facio

Extrañando a Quino

Quienes admiramos a Quino desearíamos seguir viendo nuevas creaciones suyas o descubrir alguna imagen de Mafalda que no conocíamos. Pero el señor Joaquín Lavado ya ha cumplido su cometido largamente. Está muy bien que asista a conferencias, a homenajes y agradecimientos, se lo merece como pocos. Pero seguiremos extrañando su talento y su transparencia. Como alguna vez expresó Miguel Rep: "Quino anda diez centímetros por encima del suelo, no como el resto de los mortales".
Los primeros cuatro dibujos escaneados pertenecen al último libro para Ediciones de la Flor: La aventura de comer. Los dos restantes los elegí porque son de los tantos que siempre me han impresionado mucho: una referencia a la manipulación de la información en un caso, y en el otro las consecuencias que pueden producirse cuando un pueblo está dividido, casi una metáfora de nuestra Argentina, ayer y hoy, y que estuvo por convertirse en realidad hace unos años...



Todos los libros pertenecen a Quino, editados por De La Flor:
Gente en su Sitio (1986), ¡Cúanta Bondad! (1999) y La Aventura de Comer (2004).
La frase de Rep fue extraída de Toda Mafalda (1993, de la misma editorial).

martes, 12 de octubre de 2010

Rodolfo Fucile y su nuevo libro de artista


Rodolfo Fucile nos cuenta en su blog (http://www.rodolfofucile.blogspot.com/) sobre su artesanal y bellísimo libro recientemente editado. Ya había sido un hallazgo su "Artistas Irrelevantes" y esta nueva obra no lo es menos. Dejemos que el mismo lo comente:

Nuevo libro-objeto: "Vicios y Virtudes del Carnicero"

El camino sinuoso y empedrado de la autogestión está colmado de obstáculos que a veces pueden desmoralizar al caminante. Como contracara, también tiene sus ventajas: por ejemplo, la de hacer lo que a uno se le antoje sin tener que darle explicaciones ni pedirle permiso a un editor, productor, "mecenas", ni a nada que se le parezca. Éste es el caso: un capricho personal intitulado Vicios y Virtudes del Carnicero, editado artesanalmente por un servidor en los talleres gráficos de Ediciones Del Antiguo.
La edición cuenta con diez reproducciones (7 dibujos y 3 grabados coloreados digitalmente), impresas mediante inyección de tinta sobre papel fotográfico mate de 220 grs. Las carpetas que las contienen también fueron confeccionadas (y pegoteadas) por quien escribe, con materiales modestos pero con cariño y dedicación. Como la edición es limitada (y tal vez resulte onerosa para gente sensible pero humilde), se encuentra disponible una versión digital en PDF libre y gratuita, ya que la premisa de los proyectos como éste es que circulen y se difundan sin limitaciones alrededor del planeta. El que así lo desee, puede descargar la versión digital haciendo click acá:


Y los que quieran llevarse un ejemplar firmado, ya sea para uso personal o para quedar bien con la suegra, la tía o la madre en su día, pueden adquirirlo por venta directa comunicándose con delantiguo@gmail.com / delantiguo.com.ar (se lo mandamos, o nos encontramos en el café de la esquina). O a partir de la semana próxima, en la librería "Y su doble", sita en Rodríguez Peña 698 (Ciudad de Buenos Aires).
Su pregunta no molesta. Desde ya, gracias por la difusión, y un agradecimiento especial a Federico Demarchi por la traducción.


lunes, 11 de octubre de 2010

"Nos tocó hacer reír"

Nando, en su excelente blog (http://cartoonando.blogspot.com/) , que mantiene al día todos los hechos que se van produciendo en el mundo de la historieta, nos brinda la posibilidad de descargar el catálogo sobre la muestra de humor gráfico e historieta argentina en Fránkfurt ("Nos tocó hacer reír"). Me he tomado el atrevimiento de indicar el link al final de esta entrada y de reproducir el prólogo de dicho catálogo. ¡No hay que perderse la posibilidad de descargarlo!

PROLOGO

Quienes recorran el Pabellón de la Argentina, País Invitado de Honor en esta edición de la Feria del Libro de Fráncfort, encontrarán que los contenidos centrales que articulan sus espacios – “el idioma de los argentinos” a través de una muestra exhaustiva y plural de autores y libros en diálogo con un mural sobre nuestra historia del Bicentenario, la Argentina de los derechos humanos, la inmigración, la ciencia y la innovación tecnológica, los monumentos y paisajes culturales de nuestro país- están atravesados por el hilo de la memoria, el mismo que transversaliza de una u otra manera las exposiciones que hemos organizado, en excelente conjunción con las instituciones culturales
más prestigiosas de Fráncfort, Berlín y Leipzig.
Cultura de la memoria, más acendrada en este año 2010 en que la República Argentina celebra el Bicentenario de la Revolución de Mayo.
“Políticas de la memoria” –como define el filósofo alemán Andreas Huyssen a las que están llevando adelante la Argentina y otros países desde comienzos del milenio– que “son el modo como la sociedades se responsabilizan por su historia”.
¿Por qué esta referencia casi obsesiva –si consideramos la totalidad de las muestras con que la Argentina da a conocer su identidad en Alemania- a la historia y la memoria, presentes en relación con el pasado inmediato, más reciente, en el catálogo que ilustra la exposición
“Nos tocó hacer reír” en el Museo de la Comunicación de Fráncfort?
Porque somos una democracia joven que, en la celebración de sus doscientos años, está intentando reinterpretar las voces y el patrimonio de nuestro pasado más originario y más cercano, hacernos cargo de nuestra historia e integrar a nuestra sociedad en un proyecto común,
el de Latinoamérica, y en diálogo con el mundo.
No hay identidad cultural sin memoria. Rescatar esa identidad cultural, nacional y latinoamericana, es condición necesaria para un proyecto consensuado, de cara al futuro.
En este sentido, nuestro Bicentenario como nación independiente se caracteriza por la vocación de integrarnos hacia adentro en el respeto por una diversidad cultural que está viva en nuestros monumentos y paisajes, desde la Puna o la selva misionera hasta la Patagonia, de la
majestad de los Andes hasta la pampa y la cuenca rioplatense, viva en el imaginario de nuestros artistas, escritores, músicos y humoristas.
Esta diversidad es uno de los rasgos más fuertes y ricos de nuestra identidad como nación, y se revela en las manifestaciones de nuestro federalismo.
Dejando atrás viejas antinomias, herencia y rémora de una visión eurocéntrica de nuestra cultura, queremos proyectar el país profundo y hacer del federalismo –uno de los ejes de la celebración política del Bicentenario- una realidad concreta.
Por eso, la exhibición de nuestra platería mostrará desde el patrimonio colonial –civil y religioso- de Salta y Córdoba hasta los lujos del gaucho bonaerense y las alhajas y utensilios de la cultura mapuche de la Patagonia.
De la misma manera, el arte de nuestros precursores se iluminará en contrapunto con las instalaciones y expresiones más variadas de los jóvenes artistas argentinos que hoy, como en el pasado, están triunfando en el país y en el mundo.
Esta mirada que rescata los orígenes para construir un proyecto más justo e inclusivo con miras al futuro nos lleva a revalorizar a nuestras culturas aborígenes, a las que se violentó y sometió al separarlas de su tierra, su lengua y sus creencias y a las que los nuevos dueños de la
tierra dieron la espalda en aquella Argentina de los constituyentes, donde “no había negros ni indios”, donde bajo el lema de “civilización o barbarie”, que subtitula el Facundo de Sarmiento “se pagaba en inglés y se hablaba en francés”.
Hace ya varias décadas el cubano Alejo Carpentier consideraba que hablar en Latinoamérica de la neutralidad de la cultura era impensable, tratándose del subcontinente más injusto en la distribución de la riqueza.
Por eso, las políticas de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner tienen como constante la inclusión social, para que el acceso a los bienes de la educación y la cultura no sea un privilegio de algunos sino un derecho igualitario de todos.
Es esta voluntad inclusiva, de justicia, la que nos lleva también a tejer puentes con el exterior, a mostrarnos en este mundo xenófobo que ha derribado muros pero que sigue levantando otros, como una nación generosa, abierta a la inmigración, la que comenzó antes del Centenario y no ha cesado hasta el presente, inmigración que vino a la Argentina a “hacer la América”, pero también la de judíos, profesionales, editores y artistas cuyo exilio en nuestras tierras explica que Buenos Aires fuera entre 1920 y 1940 un centro internacional de las vanguardias culturales. También la de los hermanos países limítrofes que buscan hoy en nuestra tierra una mejor calidad de vida.
La cultura argentina es, gracias a todas estas influencias mencionadas anteriormente y a la dinámica que le otorga su propia historia como pueblo y Nación, profundamente creativa y crítica. Quizás esto se deba a una necesidad popular de agudizar la mirada y de encontrar reflexiones que sean, a la vez, lúdicas, ingeniosas, divertidas. Porque es el humor el que llega donde no llegan otras estrategias para resolver o señalar problemas sociales; y muchas veces es él el que constituye una de las mejores soluciones a la hora de buscar una expresión, una
manifestación identificatoria. Es el humor el que constituye identidad y una expresión aguda de inteligencia.
Argentina lo sabe perfectamente: el pueblo argentino se manifiesta cotidianamente por medio del humor. Bromas, ironías, historietas, caricaturas, son pintadas en la calle, impresas diariamente en los diarios y han sido seguidas día a día durante décadas por millones de
lectores que comparten sus códigos.
Ya desde los comienzos el humor gráfico fue, en nuestro país, una herramienta eficaz y poderosa de crítica social y popular. Tal llegó a ser su influencia, que muy en los principios de nuestra historia, alrededor de 1779, cuando todavía eramos colonia, se repartieron pasquines
con caricaturas de un poderoso funcionario. El por entonces Virrey Juan José de Vértiz, al saber esto inmediatamente dictó sentencia contra cuatro ciudadanos responsables.
Pero aún cuando la censura haya intentado matar al humor gráfico en distintas épocas de la historia argentina (pienso en el Virrey Vértiz y su tiempo pero pienso, sobre todo, en la dictadura militar y las violentas desapariciones de historietistas como Oesterheld, desaparecido
con sus cuatro hijas, guionista de la histórica El Eternauta; o la desaparición del dibujante Franco Venturi), en realidad nunca lo logró.
Siempre la creación patente en el humor gráfico también inventó formas de circulación nuevas (como durante la dictadura militar el desarrollo de la historieta under).
Diógenes Taborda, Quino, Roberto Fontanarrosa, Dante Quinterno, Guillermo Divito, Francisco Solano López, Antonio Breccia, Hugo Pratt, Manuel García Ferré, Crist, Sendra, Nik, Langer, Andrés Cascioli, José Muñoz, Maitena y Mordillo son sólo algunos de los dibujantes
y guionistas que marcaron la identidad argentina. Sus personajes, Mafalda, Patoruzú, El Eternauta, Anteojito, Misterix y las publicaciones en las que mostraban sus creaciones (Humor, Satiricón, Clarín, Tía Vicenta, Fierro, Página/12 y Billiken, entre muchas otras) forman
parte de nuestra memoria, nos constituyen.
La realización de esta muestra, junto a las otras tantas que estamos llevando a cabo en distintos puntos de Alemania, es otra forma más de poner toda esa memoria en acto, en especial la memoria del pasado más reciente.
¿Podríamos decir, tal vez, que el humor, en muchos momentos trágicos, sobre todo en las dictaduras militares y su permanente ruptura del devenir democrático, nos salvó de la muerte?
En alguna medida sí, porque ese humor generado en el exilio interior o exterior fue una filosa arma de lucha, una manera de no bajar los brazos ni rendirse, a través de la imagen y la palabra.
Por eso este homenaje a nuestros humoristas, a quienes “les tocó hacer reír”, porque la risa es una apuesta a la vida; hasta la ironía, que tantas veces nació del dolor y de la represión, fue una “verónica” sutil para confrontar la muerte.
Ese humor, con sus creadores y sus eternas criaturas, nos muestra cómo somos, nos constituye como argentinos y es un poderoso portador de identidad a nivel universal.
¡Ojalá quienes visiten esta muestra puedan vivenciarlo así!

Magdalena Faillace
Presidenta del Comité Organizador
Para la Feria del Libro de Fráncfort 2010.

Catálogo: https://www.yousendit.com/dl?phi_action=app/orchestrateDownload&rurl=https%253A%252F%252Fwww.yousendit.com%252Ftransfer.php%253Faction%253Dbatch_download%2526send_id%253D964082681%2526email%253D71b11549e620f4fa0b686f24ee56eb9d

sábado, 9 de octubre de 2010

Héctor L. Torino se sube al trencito

Durante los años '50 (luego de haber publicado Conventillo por un período de quince años en ¡Aquí Está! y antes de crear su propia editorial) Torino colaboró en distintas revistas. Entre ellas, El Trencito (en la que también participaron Lino y Jorge Palacio, Guillermo Guerrero, Pedro Seguí y Adolfo Mazzone, entre otros) a mediados de esa década.
Evidentemente, trabajo no le faltó: tapas, páginas, doble página central, ilustraciones para entretenimientos, una tira con su personaje Mudini y una página de Faustito pacta con el Diablo lo demuestran.

Tapas: números 40, 58 y 59 (1953), 64 y 66 (1954)

número 45 (1953)

número 33 (1953)

números 44 y 45 (1953)

número 44 (1953)

números 33 y 45 (1953)


números 45 - inicio de la historieta- y 50 (1953)

jueves, 7 de octubre de 2010

¡PLOP! y unos detalles más.


Al recorrer las páginas de las andanzas publicadas el mes pasado, se pudo observar la utilización de un recurso habitual en las historietas quinternianas: el "¡plop!", que generalmente se refería a la reacción de un personaje al ser sorprendido o como respuesta a una situación que se resolvía de manera opuesta a la que esperaba. Dicha "víctima", mientras sonaba el plop, caía hacia atrás dándose la nuca contra el piso o caía hacia adelante perjudicando su mandíbula. En Payada Diabólica, se reparten los golpes entre Isidoro y el diablo, hasta llegar a la derrota final de éste.
Todo esto, claro está, corresponde a otra época de la historieta y ningún dibujante lo utiliza hoy salvo como un juego raro o absurdo, manejando el anacronismo en sí como hecho gracioso.
Pero dejemos a un querido amigo que nos explique y nos comente este tema, seguramente mucho mejor que yo:

Por otro lado, no quiero dejar de hacer referencia a la variedad de gestos que se registran, sobretodo en Patoruzu, producto de los vaivenes de la historia. En esta selección de imagenes, por ejemplo en el caso puntual del indio, la expresión de sus ojos, la postura de su cuerpo, según esté contento, desanimado o enojado es de un dibujo ejemplar. De igual manera sus manos (tema difícil si los hay), adquieren vida propia: es elocuente la diferencia entre el Patoruzu feliz ante el amor y el invadido por el desasosiego, o el furioso ante la maldad de su enemigo.
Todos momentos disfrutables como lectores y de excelente enseñanza como dibujantes.








Quinterno, Dante: Payada Diabólica (Andanzas de Patoruzu 175, enero de 1970, Ed. DQ).
Caloi: El libro de Clemente, Ediciones de la Flor, 1996.