Maestros

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lunes, 1 de noviembre de 2010

COPI: La Mujer Sentada


Raúl Damonte Taborda - Copi - nació en Buenos Aires en el año 1939 y falleció en París en 1987.
Como dibujante colaboró en Tía Vicenta (década del '50) y en Cuatro Patas ( a comienzos de los '60).
En 1962 se radicó en París. Allí surgió La Mujer Sentada, un ejemplo claro de como decir mucho en pocos trazos. Un estilo del que, a mi entender, sería heredero Alberto Bróccoli con su Juan y El Preguntón.
Copi desarrolló en Francia una gran carrera como escritor y dramaturgo, en la que se destacaron su creatividad y transgresión. También se dedicó a la realización de dibujos animados.
Por último, el pollo aquí protagonista, ¿no tiene cierto aire de familia con el querido Clemente?...











Copi: Los pollos no tienen sillas, Editorial Jorge Alvarez, 1968.





lunes, 25 de octubre de 2010

Momentos

Olvidémonos por un instante del argumento de una historieta, o de una tira completa con su remate final. Me gustaría detenerme en el atractivo de los cuadros como dibujos individuales, independientemente de lo que se está contando. Así, se disfrutan detalles como estos (entre tantos que podrían elegirse de los mismos autores y de muchísimos otros):

Máxima acción en el Patoruzu de Dante Quinterno


Las figuras con cortes transversales y explicativas en el Pi-Pío de Manuel García Ferré


Las frases de Mendieta, los loros, los chistes unitarios dentro de la historieta y los diálogos entre los indios y el gaucho en el Inodoro Pereyra de Roberto Fontanarrosa



El costumbrismo, el delirio y la fantasía en el Conventillo de Héctor Torino


La ternura y la poesía de Enriqueta y Fellini en el Macanudo de Liniers



Redescubrir cada uno de estos cuadros es parte de la magia del humor gráfico...




Patoruzu semanal 73 y 109 (1939) y 120 (1940), Editorial Dante Quinterno.
Aventuras de Pi-Pío, de Manuel García Ferré, en revistas Billiken 1846 (1955), 1990 (1958) y 2048 (1959). Esta última fue tomada del Archivo en línea de Pi-Pío (http://www.rphaven.org/gs/pi-pio/ )
Inodoro Pereyra 15 (1990) y 29 (2005), Fontanarrosa, Ediciones de la Flor.
Conventillo, de Héctor Torino, en ¡Aquí Esta! números 220 (1938), 423 (1940) y 491 (1941).
Macanudo 3 y 4, Ediciones de la Flor, 2006.

domingo, 24 de octubre de 2010

Comienzos...

Durante los años '80 y principios de los '90 se desarrollaba cada año el Concurso Coca-Cola en las Artes y las Ciencias. En su edición de 1990 se incluyó el rubro humor gráfico, cuyo jurado estaba integrado por Caloi, Jorge Guinzburg y Quino. En el diario Página/12 de la época se podía leer que "...entre adolescentes lanzados como Cristian Dzwonik y no tan niños, el humor gráfico argentino parece vivir de verdad." Y así es, algunos comenzaban y otros ya tenían un cierto trayecto.
Los siguientes son los dibujos de algunos de los participantes (que no podían en aquel entonces imaginar un destino de blog para los mismos...):


"Los Luna I,II y III" (Sergio Kern, Primer Premio)


"Noé" y "Moisés" (Javier Rodriguez - luego el Niño Rodriguez - , Mención Especial)


"Fuga"(Cristian Dzwonik, Mención)

"Flechas" y "Fin"(Recomendación), Hammed Khan (hoy Ham)


"Elogios para un Rey I y II" (Mariano Vior))

"Un Pecado no tan Original" y "Caos" (Claudio Furnier, Mención)


"Homo Sapiens" (dibujo de Adrián Franco, guión de Carlos Guarnerio) y "Retaguardia" (guión y dibujo de Adrián Franco, luego Pati)

"Una noche en el teatro" (Santiago Dufour)


Las imagenes corresponden al catálogo "Premios Coca-Cola en las Artes y las Ciencias: Humor Gráfico", Asociación de Fabricantes Argentinos de Coca-Cola, 1991.

miércoles, 20 de octubre de 2010

EGOISTO, un personaje de Roberto Battaglia






Entre fines de los años '40 y principios de los '50, Roberto César Battaglia (firmando como Robert Battle) presentaba en la edición argentina de la revista Pobre Diablo (originalmente chilena) algunas páginas de humor y el personaje al que dedicamos esta entrada: Egoísto.
Recordemos que Battaglia ya participaba de la editorial Dante Quinterno: En Patoruzito con Mangucho y Meneca - luego Don Pascual- mientras que en la Patoruzu semanal tendría su página de chistes estrenando más tarde Motín a Bordo. Y Egoísto finalmente quedó relegado en las preferencias de los lectores y coleccionistas, aunque también es cierto que Pobre Diablo no tenía tanta aceptación como las revistas de Quinterno. Es, en definitiva, un personaje prácticamente olvidado.



 


 
    

  
   

Aunque no deja de ser sumamente interesante: si leemos estos episodios escaneados, podríamos a priori emparentarlo con los "malos" de la época u otros posteriores: Chiquizuel, Barrabás, Fallutelli, Cicuta...son algunos de los ejemplos. Pero sería un error: todos estos son malos que no conocen lo que es el bien, el mal es la característica única de su personalidad... mientras que en Egoísto pasa otra cosa. Incluso aquellos disfrutan haciendo el mal, se ríen de sus acciones...y en algunos casos también les sale el tiro por la culata y resultan castigados. Egoísto no parece feliz con su accionar, ni tampoco recibe su merecido. Casi que al contrario, parecería que quienes los rodean tienden un manto de piedad y perdón hacia él. Pero...¿porqué?
Veamos:
a) Su mujer está muy triste (¿por una situación en particular o por el carácter de la persona que tiene al lado?). El decide ir a comprar una radio. Pensamos que lo hace para distraerla de las preocupaciones y alegrarle un poco la existencia. Pero no: la utiliza él mismo para ignorar y olvidarse del sufrimiento de ella. Sin embargo, su rostro nos indica que no está disfrutando la situación, como correspondería a un malo clásico. Sigue "enojado".
b) Un vagabundo lo sigue por la calle interesado en la colilla de su cigarro. Pero él en vez de dársela o tirarla en cualquier lugar de la vereda, lo hace exáctamente sobre un charco de agua, inutilizando la colilla. El gesto del personaje es aquí también adusto, casi extraviado. Y, como en otros episodios, es cruel con su interlocutor.
c) Tal vez en el colmo de esa crueldad y desaprensión, Egoísto -molesto por el calor- no tiene mejor idea que quitarle la protección a su hijo y utilizarla en beneficio propio, haciendo sufrir al bebé.
d) A pesar de que un mecánico que hacía dedo arregla su coche desinteresadamente, él lo deja plantado.
e) Para fin de año a su esposa no le compra champagne sino...¡soda!
f) El extremo es el último ejemplo: mientras lee el diario se da cuenta que se refleja en un espejo. Para "evitar" la lectura de su doble, gira y se pone de espaldas a aquel. Egoísto es mezquino hasta con él mismo...


No sabemos en realidad si mujer y niño son su familia directa, o una hermana, o un hijo de otra persona. Lo cierto es que conviven con él o al menos -en el caso del nene- alguien depositó su confianza en Egoísto para pasearlo. El resto de los personajes se sorprenden ante su actitud, pero no vemos escenas en que estos reaccionen enojados o indignados. No hay castigo. Nadie parece condenarlo, sino que más bien lo aceptan como es, como si supieran algo de él que nosotros no conocemos y por eso lo "bancan".
Sin pretender ni mínimamente entrar en análisis psicológicos que desconozco, la posible respuesta está en ese cuadro donde es egoísta con él mismo. Evidentemente no es feliz con su personalidad pero no puede evitar ser como es. Como si alguna vez algún hecho lo hubiese marcado y por lo tanto, desencantado para siempre de la vida. Egoísto no cree ni en sí mismo ni en los demás. Por fortuna no es demasiado peligroso, su accionar sólo afecta leve y transitoriamente a quienes lo rodean. Porque el verdadero afectado es él mismo. Esa cara de enojo permanente tiene en sus ojos un aire de infinita tristeza, de extravío cercano a la locura.
Pero, mágicamente, Battaglia hace de este transfondo angustiante un punto de partida para el humor. Y nos obliga a mirarnos a nosotros mismos, que por "civilizados" escondemos o reprimimos momentos en que quisieramos ser crueles aún con quienes amamos. Egoísto no tiene filtro porque en el fondo sufre más que nadie, tal vez por eso no sólo nos cueste odiarlo, sino que nos inspira cierta ternura.

Me pregunto si Battaglia habrá pensado en estos aspectos al crearlo o simplemente quiso hacer un juego mostrando que la exageración de la crueldad puede transformarse en humor. Y que por lo tanto mis comentarios son sólo divagues de los que él se debe estar riendo donde quiera que esté.
Lo cierto, al menos para mí, es que su creación es tan rica en aspectos que da pié a sacar conclusiones, sean estas acertadas o nada más que una pérdida de tiempo.



Los episodios corresponden a los números 205, 206, 209 y 210 (1949) y a los números 215 y 235 (1950) de la revista Pobre Diablo.








lunes, 18 de octubre de 2010

El Felipe real

Jorge Timossi, nacido en Buenos Aires y ciudadano cubano, es un gran amigo del autor de Mafalda. Esto no nos dice mucho, pero si agregamos que fue la persona en quien se inspiró Quino para crear a Felipe, uno de los amiguitos de Mafalda, la cosa cambia. Timossi, "a otras cualidades espirituales sumaba -explica el dibujante- dos graciosos dientes de conejito".
Durante la época en que se publicaba la tira en la revista Primera Plana, hará su aparición Felipe.
Timossi ha publicado varios libros. Entre ellos, Cuentecillos y otras alteraciones contiene un grupo de mini-narraciones y microcuentos de carácter poético emparentados -como bien se explica en la contratapa- con la personalidad de este querido personaje.
Por supuesto, en todas las ilustraciones participa Felipe y, de alguna manera, son dibujos no tan conocidos. Dejo aquí un grupo de ellos, incluídos los cuentecillos en algunos casos.





Timossi , Jorge: Cuentecillos y otras alteraciones, ilustrado por Quino (Ediciones de la Flor, 1995)
Procedencia de la foto del escritor: http://www.bibliocriptana.wordpress.com/

Las 10 mejores tiras de MAFALDA, según su autor


El Mundo de Mafalda es un libro de Editorial Lumen -primera edición correspondiente a 1992- que contiene una muy valiosa información sobre la vida de Quino año por año desde su nacimiento, además de los hechos más destacados en Argentina y en el mundo en general y en la historieta en particular, todo acompañado por una abundante selección de imagenes. En resúmen, un libro muy recomendable para los seguidores de la niña y del dibujante.
Y así como cada uno de nosotros recuerda especialmente varias de las tiras del personaje, Quino también ha seleccionado sus preferidas. Son las que siguen a continuación. Desconocemos los motivos de cada elección, pero al menos tenemos las posibilidad de pensar porqué las habrá elegido y si creemos nosotros también que son las mejores. Aunque quien puede tener las cosas más claras que el propio autor...