Maestros

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martes, 14 de diciembre de 2010

La cola del diablo (V)

Patoruzu empieza a comprobar que las cosas no son como él creía. No existen ni un padrino ni un delincuente redimidos, tan solo la traición del diablo.

Continúa...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Fútbol e historieta humorística (V)

Hasta aquí, los protagonistas han sido jugadores e hinchas. Para finalizar (al menos por ahora) el tema futbolero veremos el punto de vista del árbitro: Don Pitazo, de Eduardo Ferro (padre de inolvidables personajes como Chapaleo, Langostino, Tara Service y muchos otros), dirige allá por los años '40 (revista La Cancha), época seguramente menos complicada que la actual para su profesión.
En relación al fútbol, Ferro tiene una creación más reciente: Manotazo, el arquero. El dibujante soñaba en estos últimos años con un medio donde publicar esta historieta. Ignoro si finalmente pudo llevar a cabo su proyecto.


Imagenes extraídas de la revista La Cancha: números 890 (1945), 946 (1946), 989 y 1001 (1947).

sábado, 11 de diciembre de 2010

Fútbol e historieta humorística (IV)

Pablo Sapia participó en revistas como Fierro, Lápiz Japonés, Humor, Comiqueando y ¡Suélteme!. Además de dibujante es guionista, ilustrador y pintor. Ha realizado animaciones, se desempeña como docente de historieta y como coordinador del espacio Historieta del CC Recoleta.
La siguiente es una de las dos historias del libro Gritar los Goles, con guión de Ruth Kaufman y dibujos de Pablo. Todos los que nos gusta el fútbol recordamos la primera vez que nos llevaron a una cancha y la alegría de la invitación. Así les ocurre a los chicos protagonistas, pero además su tio está interesado en que aprendan a gritar los goles y no sabe todavía que sus sobrinos meterán la pata y lo pondrán un poquito nervioso. Es que el partido, como se sabe, no sólo se juega en la cancha sino también en la tribuna; y esta aventura - ilustrada con un estilo actual y colorido - es un ejemplo de ello.



Ruth Kaufman - Pablo Sapia: Gritar los Goles; Colección Cuadriños, Pequeño Editor, 2003

jueves, 9 de diciembre de 2010

Fútbol e historieta humorística (III)

Una de las oficinas de la empresa donde trabaja Teodoro desafía a la de nuestro héroe a un partido de fútbol por el asado. Como buen cadete, es él quien termina consiguiendo los jugadores que faltan para el equipo y quien, además, será la figura del encuentro.
Como lectores sabemos que Teodoro es más inteligente que cualquiera de sus compañeros o que el mismo jefe, pero por ahora es algo que está latente. Adivinamos que en el futuro sólo él podrá salir de la mediocridad de esa oficina. Mientras tanto, muestra sus aptitudes con la redonda.
Viuti, con su personal estilo, va delineando un partido donde no faltan las indirectas o, como en el caso del protagonista, frases que no salen del pensamiento de éste: conocedor del lugar que ocupa, sabe que lo mejor es callar.
Este fragmento de la historia se ocupa del partido en sí, más unas tiras dedicadas a los festejos, el baño y el comienzo del asado. ¿Es realmente un día de descanso y diversión o el mundo de la oficina se ha trasladado al parque?


Publicadas originalmente en la contratapa del diario Clarín durante la década del '80, estas tiras forman parte del primer libro de Teodoro y Cía, editado por De la Flor en 1981.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Fútbol e historieta humorística (II)

Si bien esta historia de La Barra de Pascualín pertenece a una revista de 1959, posiblemente la aventura original se haya publicado en Avivato. De cualquier forma, nos trasladamos a una época donde el verdadero clásico sudamericano era Argentina-Uruguay. Si, como supongo, esta aparición de Pascualín defendiendo el orgullo argentino (¿una selección barrial?) en cancha oriental corresponde a mediados de los 50 o antes, tenemos que tener en cuenta que Brasil venía detrás de los dos grandes equipos rioplatenses, no habiendo aún ni siquiera ganado su primer mundial. Es que desde principios de siglo ambos países se habían repartido la mayoría de los campeonatos sudamericanos y Uruguay ya tenía además dos títulos mundiales y dos medallas de oro olímpicas. Argentina había brillado principalmente en los '40 con grandes jugadores (así lo cuentan nuestros padres y abuelos) que lamentablemente no se dieron a conocer al mundo debido a la 2da. Guerra Mundial...
En este contexto, Héctor Torino armó un enfrentamiento "amistoso" en el cual se irán sucediendo circunstancias donde las presiones que soportan los jugadores de hoy son en comparación un juegos de niños.
Evidentemente, Torino amaba el fútbol ( e hizo vivir varios momentos futboleros a Don Nicola y Pascualín, juntos o por separado). No se puede pensar otra cosa cuando se inventa un partido tan delirante como éste. Se puede ver también que, a diferencia de Patoruzu, donde el partido ocupaba solo una parte de la historia o era el momento culminante de la misma, aquí prácticamente todo se desarrolla en la cancha, cosa que se me ocurre requiere de mucha habilidad e imaginación.
Con Don Nicola como figura invitada en el rol de árbitro (actividad más peligrosa que administrar un conventillo, como se verá) los invito a disfrutar un Argentina-Uruguay imperdible.



Héctor Torino: La Barra de Pascualín: "Amistoso Rioplatense", en La Barra de Pascualín Extra número 2, Super Libro bimensual, 15 de setiembre al 15 de noviembre de 1959.

Fútbol e historieta humorística

En un país como el nuestro donde todos los días brotan talentos para el dibujo y para el fútbol hasta de la más árida de las tierras, no sorprende que muchas veces ambos mundos se hayan unido a través de la historieta (tanto seria como humorística).

Para el segundo de los casos, he elegido a un quinteto de humoristas gráficos que bien podría tratarse de una delantera de selección. Es más, si entre los hinchas a un gran jugador se lo puede elogiar con un "dibuje, maestro", porqué no retribuir a estos dibujantes con un "la tiene atada" (la mano al lápiz).

El primero de ellos es Roberto Fontanarrosa con una de las historias de Semblanzas Deportivas: El conejo "Fumetti".

Pero atención!...que a lo humorístico se agrega una bellísima dósis de dramatismo y emoción. Eso de que el fútbol es la vida en 90 minutos es muy real... En suma, un Fontanarrosa extraordinario.





Roberto Fontanarrosa: Semblanzas Deportivas, Ediciones de la Flor, 1989