Maestros

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jueves, 21 de abril de 2011

Del papel al movimiento (III): Upa en apuros, el argumento






Antes de continuar con las animaciones de la década del ´70, creo que vale la pena retroceder en el tiempo y volver a Upa en Apuros, presentando -como se comenta en el Libro de Oro 1943- el argumento completo de la película. Mezcla de historieta y storyboard, un momento mágico en la historia de Patoruzú.


































































martes, 19 de abril de 2011

Don Goyo Sarrasqueta y Obes

Publicado en Caras y Caretas en las décadas del '10 y del '20 del siglo pasado, Don Goyo Sarrasqueta y Obes - de Manuel Redondo - es considerado el primer personaje de historieta ( y por lo tanto también humorístico) argentino. Veamos algunos comentarios sobre este tema y sobre la historieta en sí:

"En aquellos primeros años (inicios del siglo XX), ya comienza a notarse la influencia de dibujantes norteamericanos, especialmente en las ilustraciones publicitarias. Y a una clara inspiración de Frederick Burr Opper y su "Happy Hooligan", se debe la primera historieta argentina con personajes fijos: Viruta y Chicharrón, de Manuel Redondo. Redondo ya había publicado numerosas ilustraciones en Caras y Caretas y algunas páginas historietadas sin personaje fijo. Finalmente, en 1912, luego de haber observado a fondo el mecanismo de las tiras norteamericanas y tras reproducir en Chicharrón los rasgos del poético vagabundo de Opper, inicia el primer "cartoon" nacional con continuidad semanal (...).
Al año siguiente de iniciada Viruta y Chicharrón, Manuel Redondo toma un personaje que ya el dibujante Alonso había utilizado durante el año anterior para urdir breves sátiras políticas, y con el desarrolla una serie que exhibe las pequeñas, mezquinas ruindades de un inmigrante español ávido de figuración. La historieta lleva el nombre de este personaje, Sarrasqueta y, (...) jamás utilizó globos, desarrollando siempre el relato escrito al pie de cada cuadro."
(Carlos Trillo y Guillermo Saccomanno: Historia de la Historieta Argentina, Ediciones Record, 1980).

Primera publicación (1913), en CyC nro. 777

"Cabe al dibujante español Manuel Redondo - que se había incorporado a Caras y Caretas poco tiempo antes - crear en 1913 el primer personaje de historieta argentino: Don Goyo Sarrasqueta y Obes. Este personaje adopta cualquier profesión, al punto de hacerse pintor de cuadros porque cuesta menos trabajo que limpiar botines; será corresponsal de guerra en 1914 y experto en modas en 1927. Pero haga lo que haga, no pierde de vista los temas de actualidad, y ya en el año inicial de la historieta, "aburrido de la carestía de la vida, decide emplear para su alimentación los medios económicos y científicos que aconseja la ciencia moderna..." (...). La popularidad de Sarrasqueta se mantendrá por varios años, y no precisamente por la simpatía de sus rasgos físicos; se dirá con acierto que la alegría y la tristeza "en la mueca tétrica de Sarrasqueta son bastante parecidas entre sí." (Oscar E. Vázquez Lucio -Siulnas-: Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina, Tomo 1 - 1801/1939, Eudeba, 1985).

CyC nro 792 (1913) y una página del año 1914 donde vemos a Sarrasqueta inmerso en el tema de la Primera Guerra Mundial

"Se considera a Sarrasqueta como el primer personaje humorístico argentino (...). Prefigurado en "El empleado perezoso", del número 743 (1912), Don Goyo Sarrasqueta y Obes, con nombre y apellido, apareció por primera vez el 23 de agosto de 1913 (Nro. 777), en la secuencia "Alimentación futurista", y desde entonces estaría presente en Caras y Caretas por más de quince años. Es necesario al hablar de este personaje volver sobre la influencia temática, formal y argumental que el teatro ejerció en las primeras historietas (...), en Sarrasqueta la poderosa preeminencia de la teatralidad tiene un inconfundible tono de farsa. Por un lado, el protagonista es un simulador, un mísero inmigrante que procuraba aparentar no ya sólo en busca de prestigio social sino porque era íntimamente un enajenado cultural (...). Sarrasqueta era un actor en procura de un personaje imposible que le permitiera establecerse. Como tal, Sarrasqueta poseía solamente dos expresiones, reducidas a muecas (...), ya sea de amargura y desprecio o de obsecuencia y miserable satisfacción (...)." (José María Gutierrez . De la caricatura política a las primeras series, Página/12-Biblioteca Nacional, 1999).

La serie también tuvo sus planchas a color
(CyC 1014 y 1027, de 1918)

"Dibujado por Alonso, el personaje apareció por primera vez en Caras y Caretas en 1912 para hacer comentarios satíricos de la realidad, y un año después se instaló en forma de plancha, de la mano de Manuel Redondo. Sarrasqueta es un inmigrante español, ventajero y escalador, ávido de dinero fácil y de figuración. Lector del diario La Prensa, fue definido por su autor como "un convencido socialista, entusiasta demócrata, antiguo radical, conservador de lo suyo, defensor de los derechos del hombre y de los deberes de la mujer".
En la historieta, cuya ambientación está cargada de información, la ciudad no es sólo un escenario sino parte de la crítica que le da valor histórico al cómic. Acto fundacional del género en la Argentina, el personaje ancla los episodios en un contexto nacional, hito que apenas había sido desarrollado por sus predecesores Viruta y Chicharrón.
La repercusión alcanzada por Sarrasqueta (...) ayudó a moldear el estereotipo del porteño, que el género explotó desde sus inicios hasta estos días: personajes ambiciosos, mandapartes, mujeriegos, nostálgicos del café, frustrados de oficina." (Judith Gociol, Diego Rosemberg: La Historieta Argentina, una historia, De la Flor, 2000).

CyC 1034 y 1040 (1918)

Manuel Redondo falleció a mediados de 1928. Dentro de las páginas dedicadas a la actualidad y a las notas sociales, en la Caras y Caretas nro. 1548 del 2 de junio de ese año se comenta: "Artista humilde y silencioso, colaboró desde la época inicial en sus páginas, a través de las cuales cedió a la popularidad la figura caricaturesca más difundida. Solitario incorregible, temperamento silencioso, espíritu escéptico por naturaleza, aportó, no obstante ello, su labor edificante a esta casa en donde se lo quería, y su aporte tuvo en todo instante ese sello de modestia que era característica de su vida. Fue, por sobre todos sus méritos de dibujante, un hombre sencillamente bueno. Caras y Caretas lo vió partir con la emoción que inspira el alejamiento de los seres cordiales."

CyC 1182 Y 1192 (1921)





lunes, 18 de abril de 2011

Jugando con el tiempo

Si se quiere, Jim, Jam y el otro -la tira que publica Max Aguirre en el diario La Nación- cultiva cierto perfil bajo en relación a sus más famosos colegas Macanudo y Gaturro. Sin embargo, contiene muchos elementos sutiles y atractivos. Uno de ellos es ver en algunas ocasiones a los tres personajes en diferentes etapas de la vida: niñez, juventud, vejez. En estos casos con una graciosa y tierna melancolía, en otros con variados recursos, Max Aguirre siempre hace humanas y queribles a sus criaturas de papel.


Max Aguirre: Jim, Jam y el otro (Sudamericana, 2009)

domingo, 17 de abril de 2011

Rotebor

En estos días me enteré de una muy triste noticia: Rotebor (Roberto Cabral), autor del excelente Peripecias de Chiquitirripis (http://www.chiquirritipis.blogspot.com/), había fallecido.

Su blog fue uno de los primeros sobre historietas que descubrí en la web, e inmediatamente quedé enganchado a través de las entradas sobre Roberto Battaglia. Pero su creación es mucho más que eso. Allí se encuentran, como en un cálido encuentro entre amigos, José Luis Salinas, Eduardo Ferro, Milton Caniff, Enrique Breccia, Guillermo Mordillo, Solano López, las enseñanzas de Loomis y una larga serie de entradas imperdibles. Es de esos lugares donde se nota el cariño por los cómics y la dedicación del autor.

Qué cosa rara esta web, uno se hace seguidor de un blog, siente afecto por alguna gente que considera valiosa y, sin embargo, está tratando con desconocidos (yo mismo soy un desconocido para los demás). Y vuelve una y otra vez a esos mundos virtuales donde espera una sorpresa, un post para leer de punta a punta.

Jamás tuve un intercambio de comentarios con Roberto, pero intuyo que - así como tener cientos o miles de amigos en Facebook no es ninguna garantía de relaciones sólidas - era de esa clase de gente con la que cualquiera de nosotros podría haber tenido una verdadera amistad.

Una persona más cercana a Rotebor (Jesús Duce), lo homenajea así:



sábado, 16 de abril de 2011

Fontanarrosa en BOOM

Año 1968: un Roberto Fontanarrosa de 24 años publica su primer chiste en la revista rosarina Boom. Allí fue convocado a participar gracias a que venía destacándose con sus dibujos publicitarios desde 1963 (llevados a cabo sin mucho entusiasmo, según supo explicar el propio autor).
Si bien en principio la revista tenía como proyecto que Roberto ilustrase únicamente las tapas serias, finalmente deja también en sus manos la página de humor. Un acierto que seguramente en aquel año no se lo podía dimensionar en su real medida.
Aquel primer chiste muestra a un policía con su bastón manchado de rojo-sangre mientras afirma -convencido- que (las víctimas en cuestión) eran comunistas (1).
Los dibujos, sencillos y de trazo fino, ya presentan toda la fuerza que emanaba de sus ideas y sus textos.


(1) 20 Años con Inodoro Pereyra (cronología de Judith Gociol).

Primer chiste del dibujante tomado del catálogo "100% NEGRO Fontanarrosa" (exposición en OSDE, 2008).

Página de humor: revista Boom número 12, agosto de 1969.

Quino, Garaycochea, Rep y el mundo de la lactancia

Tal vez muchos no conozcan (en mi caso me enteré ahora) el calendario que editaron Unicef, la Sociedad Argentina de Pediatría y Fundasap (Fundación Argentina de Pediatría) con ilustraciones cedidas por importantes humoristas gráficos argentinos (además de los mencionados están Fontanarrosa, Sendra, Nik, Maitena, Ana Pili, Jorh, Aczel, Peni y Pati ), para acompañar una frase a favor de la lactancia materna. Pueden encontrarlo (en su versión en pdf) aquí:

http://www.unicefcampusvirtual.org.ar/UNI-SAPCalendario2011.pdf

Para un calendario posiblemente sea un poco tarde, pero no lo es para disfrutar e los dibujos de nuestros humoristas, mostrando una vez más su capacidad para todos los temas.

miércoles, 13 de abril de 2011

Callecitas de mi barrio

En los primeros trabajos de Tute se podía ver la clara influencia de Caloi. Algo lógico y normal. Con el tiempo, el creador de Batu fue diferenciándose paulatinamente de su padre, creando así su propio estilo. Sin embargo, hay ciertos detalles en común que se mantienen. Uno de ellos, puede ser la referencia en algunas ocasiones a la escenografía barrial. Caloi la incorporaba con más frecuencia en las tiras de Clemente de las primeras épocas y, actualmente, en sus páginas de la revista Viva. Tute lo suele aplicar en su (doble) tira diaria. No es casual: ese escenario de veredas y calles (tal vez San Telmo) los conecta, tiene que ver con la infancia de ambos, con los recuerdos. En definitiva, está asociado a su identidad.


Caloi: Clemente y Bartolo 1 y 2 (Ediciones del pájaro y el cañón, 1978).

Tute: Batu 1 y 2 (Editorial Sudamericana, 2009 y 2010, respectivamente)



lunes, 11 de abril de 2011

Humor Registrado

Ilustración de Andrés Cascioli

Hace ya casi 33 años (junio de 1978) salía a la calle el primer número de Humor Registrado, publicación noble, valiente y talentosa como pocas o - quizá - como ninguna.

Sobre esos inicios comenta Andrés Cascioli (1): "Para "limpiar" tanta mugre ante el mundo, la dictadura recurrió en 1978 al Mundial de Fútbol. Ese contexto significó al mismo tiempo una oportunidad: la de aprovechar el auge de nuestro deporte más popular para salir con Humor Registrado, cuyo nombre fue elegido deliberadamente para pasar desapercibido y no molestar a los cancerberos de turno. Ellos estaban prestando atención a otra cosa. Después de todo, el nombre no importaba. Lo importante eran los códigos que habíamos creado y que se reflejaban en el diseño de las portadas, en los titulares, en las secciones y en el talento de los dibujantes, guionistas y redactores que conformaban nuestro equipo (...). Con el equipo de Humor creamos nuestra propia zona liberada, porque percibíamos nuestro ámbito como un refugio, un espacio de libertad. Y la gente lo notaba. Por eso, rápidamente (un año, apenas) triplicamos las ventas. Ya no estábamos solos. Sentíamos el decidido apoyo de los lectores. (Ante la dictadura) Nosotros, desde la pequeña trinchera de Humor, hicimos lo que estaba a nuestro alcance en aquellos tiempos duros: denunciarlos y reírnos tanto de los protagonistas de la obra como de sus guionistas. Muchos argentinos creen que nuestro trabajo valió la pena. Yo pienso lo mismo."

Cascioli ideó la revista a comienzos de 1978, convocando a Tomás Sanz para la jefatura de la redacción y a un grupo de redactores entre los que se contaba Aquiles Fabregat. También invitó a los humoristas gráficos Fontanarrosa, Crist, Viuti, Grondona White, Fati, Sanyú, Maicas y Ceo, entre otros. Y a un joven Alejandro Dolina.

En la página 9 se presentaban así: "A los posible lectores: Pocas palabras. Porque, al igual que con cuentas claras, la amistad se conserva con discursos cortos. Es posible, sí, que tengamos alguna vieja amistad por conservar. Seguramente también haremos alguna nueva. A todos les proponemos un pequeño ejercicio de limpieza mental: tratar de olvidar, como tratamos nosotros, anteriores modelos, actitudes tremebundas, intenciones superadas. Realizaciones de valía o torpes imitaciones. A partir de aquí este es un divertido ensayo de juntar buenos dibujantes, humoristas con gracejo y gente que piensa con cierta firmeza y profundidad acerca de algunas cosas que pasan. Nada más. Vamos a tratar de ponernos ese tipo de anteojos para leer las páginas que siguen. Que nos divirtamos todos."

Para la primera tapa no anduvieron con chiquitas: se atacó el Mundial de Fútbol y la política económica de la dictadura mostrando al entonces técnico de la selección con las orejas del ministro de economía.

Por la Humor pasaron las viejas camadas de humoristas, los que estaban en la cresta de la ola en aquellos años ( y continuaron estando), los jóvenes de entonces que crecieron hasta adquirir un gran prestigio y los que surgieron en los últimos años de la revista, hoy ya consolidados. Pero ya habrá tiempo para ellos y para cada etapa...

Terminemos - por ahora - diciendo que en 1982 "la Humor" y su director recibieron el premio a la Mejor Revista Satírica del Mundo en Forte dei Marmi (Italia). Y en febrero de 1983, la decisión del gobierno de facto de secuestrar el número 97 originó el inmediato rechazo a tal medida y a la vez la absoluta solidaridad con la publicación por parte de grandes personalidades de la cultura y la política.

Ceo y Grondona White

Limura y Viuti

Crist

En la página 3 figuró el primer chiste gráfico del número 1, a cargo de Roberto Fontanarrosa


(1) Andrés Cascioli, Oche Califa y Juan Carlos Muñiz: La Revista HUMOR y la dictadura, editado por Musimundo, 2005