Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
jueves, 21 de junio de 2012
Patoruzito, primera historia (III): La posibilidad de otros colaboradores
lunes, 18 de junio de 2012
...Y el Museo del Humor abrió sus puertas
Vista nocturna de la entrada, con queridos personajes invitando a ingresar
Finalmente, este sábado se inauguró el MUHU. Como hubo que esperar un tiempito para entrar (hasta finalizado el acto con autoridades, dibujantes e invitados especiales), la gente – con frío pero de un buen humor a tono con la circunstancia – empezó a repetir un divertido “¡queremos reir, queremos reir!”, lo cual después de unos minutos surtió el efecto deseado y se nos hizo ingresar.
Todo lucía muy prolijo y así comenzamos a disfrutar de la exposición, que se dividía entre dibujos originales y antiguas revistas. Por allí caminaban, daban notas y charlaban con los presentes Quino, García Ferré, Garaycochea (con muestra propia, además), Hermenegildo Sábat y el director Hugo Maradei, todos muy satisfechos por la considerable concurrencia.
También alcancé a reconocer a otros humoristas como Crist, Sendra y a los de generaciones más recientes como Kappel, Tute, Nando y César Da Col (seguro me estoy olvidando de algunos).
Una entrevista al director Hugo Maradei (más atrás se alcanzan a distinguir a Crist y Sábat) y Quino junto a la admiración de sus seguidores
Todos valoraron la calidad del material expuesto
Por mi lado, me encontré con Toni Torres (del Club del Cómic) con quien estuve charlando. Luego se dio un hecho gracioso cuando dos chicos de TEA justo nos habían escuchado y en cuanto Toni siguió su camino se acercaron a mí para hacerme algunas consultas sobre la muestra y el Museo, así que imprevistamente me convertí en el entrevistado desconocido sin que por suerte nadie haya preguntado por mis méritos. Espero que lo que sabía haya sido útil para ellos...También me llamó la atención que había otras personas tomando apuntes, posiblemente para realizar un trabajo por estudios.
Después me seguí dedicando a ver las obras y sacar algunas fotos, además de tratar de rescatar cuatro o cinco folletos para repartir más adelante.
El lugar es muy bonito, cuenta con una planta baja y un subsuelo para recorrer y comprobé a cada paso el entusiasmo de la gente, tomando fotos de lo expuesto o sacándose una con los propios artistas. Me llamó la atención la mirada de niño imaginativo de Ferré y todo lo que transmitía Quino, como si estuviese en otra dimensión. Un hombre realmente especial y que con toda amabilidad charló con quien se acercaba a saludarlo.
Por suerte, la vuelta fue mejor de lo esperado: Toni se ofreció para acercarme con su auto, cosa que le agradecí mucho teniendo en cuenta las dificultades del lugar para conseguir colectivo de vuelta y el frío que acompañaba.
Antiguos y simpáticos personajes recibieron a la gente o estuvieron a cargo de que ningún detalle quedara sin resolver
Manuel García Ferré fue uno de los que captó mayor atención, pero las obras de Garaycochea también tuvieron muchos adeptos
Sólo resta agregar que quienes no pudieron llegarse hasta allí este fin de semana traten de hacerlo en cuanto puedan. Un mundo donde se unen la risa, la imaginación, la calidad de las ilustraciones y nuestra historia los está esperando.
viernes, 15 de junio de 2012
Mañana puede ser un gran día: Se inaugura el Museo del Humor
Este sábado será un gran día: abre el Museo del Humor, en la ex Cervecería Munich (Costanera Sur), Avda. de los Italianos 861. La inauguración está prevista para las 17 hrs.
Los siguientes datos fueron extractados de las notas publicadas hoy en los matutinos Clarín y La Nación:
Foto: La Nación/Mariana Araujo
Exhibirá obras en forma permanente (una colección con lo mejor del humor gráfico argentino) y exposiciones de autores notables.Para la apertura habrá shows y un inflable gigante de Mafalda.
El MUHU estará presidido por una comisión de cinco notables: Quino, Hermenegildo Sábat, Carlos Garaycochea, Manuel García Ferré y Guillermo Mordillo.
El director será Hugo Maradei, coleccionista que prestará varias de las cerca de 100 obras que formarán la muestra permanente. El resto serán donaciones de los humoristas y piezas que ya estaban en el Museo de la Ciudad, el Sívori y otros espacios, conformando cerca de doscientos dibujos, historietas y caricaturas.
Habrá originales publicados por Dante Quinterno en Patoruzú, Guillermo Divito en Rico Tipo y Landrú en Tía Vicenta, además de ilustraciones de Satiricón, Humor Registrado y otras más antiguas como las de los periódicos El Mosquito y Don Quijote (Siglo XIX), y de Caras y Caretas.
El Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, afirmó que la idea original era tener “un lugar permanente donde se expresara el talento vinculado con el humor de los porteños, que refleja una forma de vida y una inteligencia particular”.
Durante la inauguración habrá espectáculos musicales y entretenimientos para toda la familia. Y se proyectará Upa en apuros (1942), el cortometraje en base al personaje creado por Dante Quinterno.
También se podrá disfrutar de la exposición “Carlos Garaycochea en colores”, que contará con 40 obras del artista recientemente nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
Este fin de semana el ingreso será gratuito, luego costará $10, salvo para jubilados y menores de 21 años que continuará siendo gratis.
Para leer las notas completas ir a:
http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/humor-grafico-podra-Costanera-Sur_0_719328163.html
http://www.lanacion.com.ar/1482194-no-es-chiste-el-humor-tiene-su-museo
http://www.lanacion.com.ar/1482196-ironias-y-caricaturas-tambien-eran-las-de-antes
Este bellísima idea se suma a dos propuestas aún en funcionamiento: el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro y el Museo Diógenes Taborda.
Desde este blog, apoyamos la idea de que en un futuro todas estas valiosas y queridas instituciones puedan interactuar y beneficiarse mutuamente.
Felicitaciones y larga vida al Museo del Humor!
miércoles, 13 de junio de 2012
Patoruzito, primera historia (II): Mirco Repetto y Tulio Lovato

jueves, 7 de junio de 2012
Patoruzito: primera historia (I)

(1) Publicado en el artículo “Un poco de historia”, perteneciente al libro “Patoruzito”, Clarín, 2007 (página 13).
(2) La misma fue republicada en 1958 en “Correrías de un pequeño gran cacique Patoruzito”, con el título de !Chiquizuel, el brujo diabólico!. Las siguientes historias del semanario también pasarían a la mencionada revista apaisada.
lunes, 4 de junio de 2012
Caloidoscopios
"Desde hace más de quince años selecciono el material que se emite en el programa televisivo Caloi en su tinta, lo que me ha convertido en una suerte de curadora de la obra de grandes artistas de los más diversos orígenes. Pero más que esta relativa autoridad, es el profundo conocimiento de la obra de Caloi lo que me ha permitido imaginar este libro trazando un recorrido por lo que, para mí, es su producción más exquisita. Son inspiradas metáforas gráficas, alejadas de ese ícono popular de la Argentina que es 'Clemente', que en una genial síntesis de absurdo y poesía, y apoyadas en una poderosa expresión plástica, hacen prácticamente innecesarias las palabras."
Mucho queda por recorrer de la obra de Caloi, o por hablar de sus premios y distinciones, o de todo lo que representó ese programa maravilloso llamado Caloi en su tinta (que por sí sólo merecería extensas entradas), o de la obligación de recomendar la película Anima Buenos Aires (la cual, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, se está dando sólo en el cine Gaumont y por poco tiempo más...). De todas maneras, en todos estos casos, es bueno visitar la propia página del dibujante, blogs como el de Nando Cartoonista (que ha aportado muchos videos sobre Caloi, incluídos reportajes), o simplemente pasando por Youtube.
Ahora sí entonces, el grupo de trabajos prometidos. Y aunque cada uno de ellos sin dudas merece un tratamiento particular, este es momento de disfrutar, de pensar un poquito, y de dejar las palabras para otra oportunidad...
Caloi: ilustraciones escaneadas de Humoris Causa (Sudamericana, 2006) y de la revista Viva (Clarín, s/f)
jueves, 24 de mayo de 2012
Un mural para Fontanarrosa
El sitio lt10digital.com.ar informa que existe un proyecto para llevar creaciones de Roberto Fontanarrosa a las medianeras de la ciudad de Rosario, participando asi de la serie de murales del programa Arte a la Vista.
En un párrafo de dicha nota se expresa:
"A dos meses de que se cumpla el 5º aniversario de la muerte del Negro Roberto Fontanarrosa, el próximo 19 de julio, el concejal Diego Giuliano presentó un proyecto para que el programa de murales Museo Urbano Arte a la Vista incorpore a su repertorio obras del brillante escritor y dibujante rosarino. La idea es que en breve se sumen a las medianeras de la ciudad "personajes, caricaturas o representaciones de humor gráfico" tan entrañables como las de Inodoro Pereyra, Mendieta o Boogie el Aceitoso.
Giuliano argumentó que se trata de figuras "icónicas" de Fontanarrosa, un "artista popular rosarino cuyo nombre y obra resultan un sello indeleble de la ciudad hacia el mundo". Por eso, planteó que merecen participar de la serie de murales de Arte a la Vista, un programa creado hace ya siete años que concibe a la ciudad como un "gran museo".
El texto completo que narra este excelente iniciativa, se puede leer a través del siguiente enlace:
http://www.lt10digital.com.ar/noticia/idnot/143057/Piden_un_mural_de_Fontanarrosa_en_Rosario.html
Fotografía: Criaturacreativa.com
miércoles, 23 de mayo de 2012
Clemente, según Caloi
Hace algo menos de cuarenta años Clemente comenzaba su cálida relación con los lectores. Los siguientes fragmentos - extractados de diversas publicaciones - nos acercan al pensamiento de su creador y a distintos aspectos de la tira. Hoy, donde en la contratapa del diario la despedida del personaje de sus hijos no puede dejar de emocionarnos, estas palabras adquieren un valor especial.
La gestación del personaje.
"La página (contratapa de Clarín) no existía. Había media página con material de agencias. Yo ya estaba en la revista, y hacía otras cositas: caricaturas, ilustraciones. El tipo que me llamó era el ex ministro de Defensa, Camilión. Como estaba el MID en el diario, él estaba a cargo de la dirección periodística. Me dijo que querían cambiar, publicar tiras nacionales. No tenían nada: estaba Dobal, ahí perdido, y las tiras extranjeras: Colita, Mutt y Jeff. Me encargó que hiciera o un cuadro o una tira diaria, lo dejaba a mi elección. No sólo eso, sino que en lo posible le llevara gente. Así que llevé a Bróccoli, a Fontanarrosa, a Crist, a Altuna más tarde, y después cayó Tabaré. Así conformamos una patota. El Negro Fontanarrosa y Crist decidieron hacer un cuadro, Bróccoli y yo una tira. La página fue primero la retiración de la contratapa y después pasó a la contratapa.
Busqué el dibujo que hiciera más libremente y me di cuenta que al hablar por teléfono o en cualquier momento en que me ponía a jugar con el lápiz, hacía una especie de pajarito rayado y un hombrecito con gorro. Era un dibujo casi inconsciente. Entonces decidí trabajar sobre esa base: la facilidad, la forma espontánea.
(Clemente) es de Piscis, nació el 13 de marzo de 1973 (...). En realidad, la tira empezó el 12 de marzo, pero en ese entonces el personaje principal era otro, que se llamaba Bartolo. Clemente apareció por primera vez al día siguiente. La hora de nacimiento la calculamos por la hora de aparición del diario, es decir que tiene ascendiente en Acuario. El personaje estaba creado desde hacía tres meses, pero ese tiempo lo consideramos como la época de gestación.
Tenía muy fresco el recuerdo de Quino, justamente, que por hacer un personaje tan cerrado, con tan poco absurdo, había terminado casi loco (…). Me dije ‘no quiero volverme loco’. Y pensé en algo muy absurdo. Para mí eso significaba algo con cierto vuelo poético y que fuera indefinible. No sólo Clemente: también Bartolo era impreciso: anda en un tranvía de una sola rueda, tiene un cuerpo raro. Yo lo que quería era entrar y salir de la realidad, sin ningún tipo de atadura (…). Preferí hacer algo (...) que admitiera la contradicción, la alteración de los tiempos, la deformación física…
Después, a poco de andar, me di cuenta que el que cumplía mejor con estas metas era Clemente y no Bartolo. Porque Bartolo, además de andar en un tranvía (que me costaba mucho dibujarlo, cada vez), quedaba enganchado en un clima de nostalgia, de melancolía. Resultaba esclavizante. En cambio Clemente era más fresco: posibilitaba un tratamiento más periodístico (…), cumplía un poco mejor con lo que yo me había propuesto, que era una cosa suelta, libre…
La censura. Clemente y los papelitos.
(…) Al empezar era la época de Lanusse. Después vino una oportunidad para mí muy importante, de poder ligar toda mi historia de los barrios, de la calle, con lo que pasaba políticamente en Argentina, que era la vuelta de Perón, las grandes movilizaciones, la participación. Yo militaba en la Juventud Peronista. La tira estaba muy indefinida, pero pude ligar por primera vez, por la censura anterior, la visión periodística con mi historia personal: la de ser un atorrante, un callejero.
(Sobre las tiras censuradas) A mí no me gusta llamarle censura, porque yo no soy editor, soy el dibujante. Yo no le llamo tiras ‘censuradas’, sino tira ‘no publicadas’, para no herir susceptibilidades. Eran las tiras de la época de la dictadura. Un ejemplo: cuando asumió Galtieri dijo en su primer discurso que él era un tipo dispuesto a dar un paso hacia adelante. Tratando de hacerla suave, lo cité, y después agregué: ‘Yo lo veo medio peligroso a eso de ir al frente en este momento’. Y en el cuadrito final: ‘Estamos parados al borde del abismo’. Esa fue una tira ‘no publicada’, pero hubo muchas.
(En la época del Mundial ’78) La censura era tan grande que uno ve hoy las tiras y son pueriles. Pero estábamos pendientes de por donde podíamos meter algo, una cosita. Eso fue creando con la gente un código, muy imaginativo, donde la mayor parte de las cosas la ponía la gente. Clemente miraba a cámara, guiñaba un ojo, cruzaba una patita, y eso ya desataba un montón de fantasías, vaya uno a saber de qué tipo. Clemente era un personaje popular entre los lectores de Clarín, en el ’78. Pero Muñoz empezó a hacer una campaña per se, que se sumaba a una campaña que estaban haciendo los militares, el gobierno, respecto del Mundial. Se iba a realizar en la Argentina, eso ya estaba asignado. La campaña era que los argentinos tenían que comportarse bien. A los tacheros les decían que no había que llevar a los turistas a dar vueltas para cobrarles de más, no había que empujar. Nos trataban a todos como inadaptados. El subtexto de eso era ‘acá todos son unos hijos de puta, pero que no se note’. Era una campaña muy agresiva, en radio, en televisión, en la prensa, bien organizadita por la Secretaría de Difusión Pública. Agregado a eso, por la de él, Muñoz decía: ‘Y no hay que tirar papelitos porque ensucian la cancha y vamos a dar la imagen de un país sucio’. Como si la suciedad estuviera ahí.
En esa cosa que tenía uno de estar esperando el momento, Muñoz me la dejó picando. Clemente decía: ‘¿Cómo no vamos a tirar papelitos, si los argentinos tiramos papelitos?’ Y todos sabemos que en Argentina el fútbol no termina con los veintidós jugadores, sino que incorpora el marco, la participación de la hinchada, y los papelitos. Que además me gustan mucho, a mí, personalmente. Esto fue captado con una precisión increíble por la gente, que tiró más papelitos que nunca. Al punto que la policía le sacaba los diarios a la gente. Había que pasar como ocho vallas para llegar a la cancha, para evitar los colados, etc. Entonces hacían contrabando de papelitos. Además había banderas, y la gente le cantaba a Muñoz: ’ ¡Muñoz, Muñoz, Clemente te cagó!’
(…) El cartel luminoso lo manejaba la FIFA. Entonces los tipos que manejaban el cartel luminoso, una empresa que se llama Autotrol, dijeron: ‘Mirá, nosotros somos hinchas, y queremos informar de los cambios, la constitución de los equipos, tiempo de juego, y hacer publicidad de Coca Cola y Café do Brasil (que eran los dos sponsors del Mundial). ¿Por qué no nos hacés un Clemente?’ El cartel en ese entonces era una novedad, y ellos habían hecho un Clemente, pero era horrible. Así que diseñé con las limitaciones del tablero: formado por cuadraditos y líneas. Se los di y les di un texto: ‘¡Tiren papelitos, muchachos!’ Y ellos me pidieron autorización para cambiarlo de vez en cuando. Efectivamente cuando iba a aparecer Argentina, aparecía Clemente, y las frases. La gente se volvía loca. En Rosario, donde la cancha de Central no tiene pista, es estrecha, tiraron tantos que no se veía nada. Entonces por los altavoces exigían que dejaran de tirar, y en el tablero, en cambio, Clemente daba manija para que siguieran tirando.
Clemente en TV.
Fue cuando lo hicimos en televisión, en el ’82, donde aparecieron personajes como el hincha de Camerún. Como era un personaje popular, había varios tipos que me habían ofrecido hacerlo en televisión.
(…) Estuvimos un año trabajando en el prototipo del muñeco. No tenía nada que ver con los Muppets: no se maneja de abajo, sino de atrás. Había que combinarlo con una tecnología que recién comenzaba a conocerse, que era la chroma-key: un fondo azul sobre el que podés superponer personajes y después combinarlos con un fondo (…). (El tamaño del muñeco) era de unos cuarenta centímetros.
(Se grabaron) muchísimos episodios. Eran cortos de dos o tres minutos. Nuevamente Mafalda me sirvió para inspirarme. Quino había quedado muy disconforme con los dibujos animados de Mafalda, no le gustaban las voces. Siempre creí que lo que había pasado con Mafalda (que a mí me gustaba, tanto la animación como las voces) era cuando veía la tira adaptada ya sabía cómo terminaba, porque me acordaba de la tira gráfica. Era una traslación mecánica de la tira gráfica al dibujo animado, sin reconocer el nuevo medio. La tele es otra cosa. Hay voces, sonido, color, movimiento. Lo que hice fue armar un equipo. Entre los guionistas era uno más, el director. Lo que quería hacer era conservar el espíritu, pero meterle cosas nuevas. Metimos tribunas, cantos. Lo llamé a Dolina y a Faruk, trabajamos los tres juntos. Después yo dirigía la puesta. El tipo de los muñecos era Rusquellas, un fenómeno. Había muchos muñecos, y una tribuna con 24, manejados por varias titiriteras, vestuaristas, dibujantes.
Con Dolina hacíamos cosas lindísimas… cosas de la infancia, del barrio, de la nostalgia… y la gente quería el ‘Burúm-bum-bun’. Yo me volvía loco. Era una Clemente negro, con un huesito, sentado en una tribuna, que decía ‘Burúm-bum-bun, burúm-bum-bun, yo soy el hincha de Camerún’ y nunca pudimos hacerle decir otra cosa. La gente quería eso (…).
En total, con fuerza, duró tres años. Después tuvo etapas de seis meses, de tres. El éxito fue resonante. Yo estaba sorprendido. Los éxitos de Clemente siempre me sorprendieron angustiado. En el ’78 cuando la gente le gritaba a Muñoz en la cancha, temía por mi seguridad personal. Porque había banderas, carteles: era una provocación. En el ’82 estaba angustiado por Malvinas, como todos los argentinos. Pero además le veía todos los defectos al muñeco: hablaba y no se paraba bien, cosas así. Yo quería un tiempito para refinarlo, tomarle la mano. Pero salíamos al aire y la gente cantaba por la calle las canciones de Clemente. Así que yo estaba loco, porque para mí era un adefesio, y sin embargo la gente se fanatizaba.
Empezaron a fabricar muñecos por todas partes. Tuve más de sesenta juicio contra piratas. A mí me lo ofrecían, en mi viaje desde mi casa al centro, en dos paradas. Además eran horribles: una especie de gusanos deformes (…). Mucho tiempo después en Clarín, una vez que iba a entregar una tira (…) había un tipo con pibes en brazos, la señora. Y me dice: ‘Venimos a darles las gracias’. Y yo le digo: ‘¿Por qué?’ ‘Porque gracias a usted pudimos vivir, porque hicimos Clemente’. ¡Los tipos habían zafado y le habían dado de comer a los hijos con Clemente! Yo les palmeé la cabeza a los pibes, mientras el tipo me decía: ‘¡No se imagina la cantidad que vendimos! Yo los dibujaba en la tela, mi señora los recortaba y los chicos lo armaban’. Pero al lado de eso agarramos una fábrica que tenía 300.000 muñecos.
Fue una etapa linda, distinta, de mucho laburo, porque había que tener realmente mucho aguante para todo eso. Yo controlaba todo: los guiones, la voz de Pelusa Suero. Al principio le decía cómo quería que hiciera el personaje, porque le salía la voz muy parecida a Larguirucho, que había hecho antes. ‘No’, le decía, ‘Larguirucho es medio bobón. Ponete una mano en el bolsillo y hacete el porteño, para acercarte más a Clemente’. También la ropa, la música, la edición: vivía para eso. Era más joven, tenía más aguante físico.
Detalles.
(La Mulatona, la guerra de las aceitunas, etc.) son los espacios que uno tiene cuando no está contaminado por la actualidad, que son los más interesantes para mí. No sé si para la gente. Cuando descubro una punta le meto hasta que dure. No hay una planificación previa.
Uno está pensando permanentemente. Pero en realidad (la tira) me pongo a hacerla tarde, necesito la presión del cierre (diez de la noche). Yo llegué a entregar a la una, a las dos, a veces esperando el resultado de un partido. Empiezo a dibujar a partir de las siete…
Creo que la tira se renueva, además de sus características intrínsecas, por la actualidad. Así como en la época de los milicos uno no tenía ninguna noticia, y había que alimentarla con la vida interior de la propia tira, ahora terminás el día y hay tres o cuatro noticias que te dan argumento.
Clemente es, ante todo, un pibe de barrio."
…Y Clemente también opina:
"(Caloi) es un negro que me mira fijo y me apunta constantemente con un plumín, con la rara habilidá de ir pegándome siempre en los contornos.
¿Qué edad me gustaría tener? Cualquiera. Para el humor no hay edá."
Bibliografía:
Charla con Juan Sasturain en "Caloi: 20 años no es nada" (Hyspamerica, 1988).
Reportaje de Elvio E. Gandolfo en "El Libro de Clemente" (Ediciones De la Flor, 1996).
Nota a Caloi en la revista "Radiolandia 2000" (1978).
Accorsi, Andrés: Reportaje a Caloi en la revista "Comiqueando" número 7 (noviembre 1994).
"Clemente, una historieta popular con calidad de museo" (nota aparecida en la sección Cultura del diario Clarín el 11 de junio de 2004 con motivo de la muestra "Clemente 30 pirulos" realizada en el Palais de Glace).
martes, 22 de mayo de 2012
Segunda reunión del año de los FANS de Dante Quinterno
Estos encuentros - que se iniciaron hace algunos años y ya han superado la veintena - son siempre un momento para la amistad y para compartir gustos en común. De mi parte, siempre está el deseo de que sigan repitiéndose por muchos años. ¡Un abrazo para todos!
sábado, 19 de mayo de 2012
Carlos Garaycochea, Ciudadano Ilustre de Buenos Aires (video)
El siguiente video fue subido a Youtube por Proyecto Sur Medio el pasado 17 de mayo. Un merecidísimo reconocimiento al gran ser humano y maestro del dibujo humorístico que es Carlos Garaycochea.















































