Durante 1978, el gran personaje de Alberto Bróccoli se publicó a todo color en las páginas de la revista Siete Días Ilustrados. Las siguientes tiras pertenecen a los números 561, 568, 572, 576 y 577 (marzo-mayo-junio-julio (2)). Hasta donde se, su aparición se limitó al mencionado año. Mientras tanto, continuó un tiempo más con sus divertidas aventuras en la última página del diario Clarín.
Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
martes, 17 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
"Comics hechos en casa"
Grandes entre los grandes: Patoruzú, El Eternauta, Mafalda, El loco Chávez, Sonoman y Clemente.
Ínfima muestra del talento argentino de ayer y hoy, con gran prestigio en todo el mundo
Sobre los 100 años de la Historieta Argentina, la revista Viva publicó este domingo una nota de 12 páginas. La misma incluye fotografías del Paseo de la Historieta, un recorrido abundante en ilustraciones referido a los 100 hitos de la historia seleccionados por Toni Torres* (momentos, personajes, revistas, entre los que se encuentran Patoruzú, Don Fulgencio, Sarrasqueta, La vaca Aurora, Don Nicola, Rico Tipo, Sherlock Time, Ticonderoga, El Eternauta, Vito Nervio, Langostino, Buenos Aires en camiseta, Mort Cinder, Sargento Kirk, Tía Vicenta, Misterix, Mafalda, La mujer sentada, Inodoro Pereyra, Satiricón, Nippur de Lagash, Anteojito, Hijitus, El loco Chávez, Clemente, Humor Registrado, Fierro, Perramus, Dago, Inodoro Pereyra, Las Puertitas del Señor López, Matías, Parque Chas, El sueñero, Macanudo, Lucha peluche, Mujeres alteradas, El síndrome Guastavino, La burbuja de Bertold y muchos más de similar calidad).
El mismo Toni es el autor del siguiente texto escrito a partir de sus grandes conocimientos, además de su pasión y sensibilidad por el tema:
Revista Viva número 1963 (15 de diciembre de 2013).
*Toni Torres es el hacedor del Club del Comic. También fue guionista de "Caballero Rojo" (1996) y ha colaborado en diversos catálogos y libros sobre historieta.
*Toni Torres es el hacedor del Club del Comic. También fue guionista de "Caballero Rojo" (1996) y ha colaborado en diversos catálogos y libros sobre historieta.
Almanaque 1949, de la mano de maestros del humor y la historieta
Diciembre es el mes justo para que -en la verdulería o en la carnicería- nos regalen algún almanaque nada tecnológico pero que siempre viene bien.
Estos obsequios eran mejor valorados hace unas cuantas décadas, en especial los que contenían las célebres pinturas gauchescas de Florencio Molina Campos.
De todas formas, en aquellos años no eran los únicos ni mucho menos. Como ejemplo, las siguientes láminas correspondientes al nuevo año de 1949 con la empresa Agar Cross & Co Ltd como auspiciante.
Por supuesto, lo deseable hubiese sido contar con los 12 meses, pero solo dispongo de estos siete. Queda la curiosidad por conocer quienes habrán sido los otros cinco dibujantes...
Como verán, mis reproducciones distan bastante de lo ideal. Algunos detalles como no contar con un equipo adecuado para fotografiar o escanear hojas de gran tamaño (superiores a 30x40 cm), que a la vez sufren de un ondulado bastante complejo de solucionar, impidieron una calidad superior. Aún así, con algunos retoques para mejorar su contraste y color, las imágenes pueden apreciarse aceptablemente.
Vale la pena, teniendo en cuenta que los autores son nada menos que Alcides Gubellini, Adolfo Mazzone, Luis J. Medrano, Oski, León Poch, José Luis Salinas y Pedro Seguí; en todos los casos con ilustraciones basadas en versos del Martín Fierro.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Coleccionistas de la obra de Dante Quinterno (última reunión 2013)
Los fans quinterneanos nos reunimos ayer en La Plata, gracias a la gentileza de Christian Citarelli y Hugo Sangiacomo. Como siempre, la pasamos muy bien. Las hamburguesas caseras estaban espectaculares! (un aplauso para el asador: Marcelo Caradonna).
Como recuerdo, esta fotografía que subió Gustavo Pedroza a su Facebook. Muchas gracias a todos y nos vemos en marzo!
sábado, 14 de diciembre de 2013
El cariño que generan nuestros grandes personajes
En el sitio Buenos Aires Ciudad descubrí estas hermosas fotografías que vuelven a demostrar lo vivos que están nuestros queridos personajes de historieta, sean estos actuales o de otras épocas. La gente, de todas las edades, lo manifiesta claramente brindándoles todo su cariño.
Desconozco si las tomas las realizó un fotógrafo del sitio o si fueron obra de los mismos visitantes. En cualquier caso, felicitaciones!
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viernes, 13 de diciembre de 2013
Guillermo Mordillo será declarado Personalidad Destacada de la Cultura
El Vicepresidente del MUDI Hugo González Castello informa que esta tarde Guillermo Mordillo, uno de nuestros más grandes humoristas gráficos, recibirá tan merecido reconocimiento:
La Legislatura porteña declarará hoy Personalidad Destacada de la Cultura al dibujante de historietas e ilustraciones Guillermo Mordillo, reconocido en todo el mundo por su labor artística.
La iniciativa fue presentada por los diputados del PRO Daniel Lipovetzky y Lía Rueda, quienes le entregarán el reconocimiento a las 18:00 en el Salón Dorado.
Con 65 años de carrera, Mordillo, quien reside en Mónaco, trabajó en revistas de todo el mundo: Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, España, Portugal, Bélgica, Rusia, Grecia, Japón, Australia, Estados Unidos, Canadá, México, Brasil y Argentina, fueron algunos de los países en los que sus dibujos e ilustraciones fueron publicados.
Luego de obtener el certificado de Ilustrador en la Escuela de Periodismo en 1948, el dibujante trabajó en Paramount Pictures como asistente de animación de Popeye y la Pequeña Lulú.
Ya para la década de 1970, Mordillo había forjado un reconocimiento internacional a través de sus propias creaciones: "El Galion", "Crazy Cowboy", "Crazy Crazy", "Les Girafes", "Mordillo cartoons Opus I, II y III", entre otros.
"Varias generaciones de argentinos, entre los que me incluyo, disfrutamos de las excelentes historietas creadas por Mordillo. Creo que es uno de los grandes genios del dibujo y un hombre que hizo un importante aporte al desarrollo de la cultura latinoamericana. De su mano, pudimos recorrer los caminos de la creatividad y la imaginación", sostuvo Lipovetzky.
Además, el legislador porteño indicó que son "senderos que reflejan un gran mérito por parte del artista para ser reconocido, no sólo por la Legislatura porteña en este acto sino también por el mundo entero".
(Artículo tomado del sitio noticias.terra.com.ar)
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Además de las esculturas...
En el Paseo de la Historieta no solo se destacan las esculturas. Una serie de ilustraciones y obras plásticas complementan el espacio y brillan por sí mismas. Algunas de ellas, en las siguientes imágenes:
Como es habitual desde hace tiempo,
Liniers pinta mientras Kevin Johansen interpreta uno de sus temas
Fotografías pertenecientes a:
www.pensandolabronca.blogspot.com.ar
www.viajeros.com.ar
www.welcomeargentina.com.ar
www.amobaires.blogspot.com.ar
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sábado, 7 de diciembre de 2013
Del papel al movimiento (IX): Upa y la ardilla, fragmento de Upa en Apuros
Gracias a la generosidad del arquitecto y amigo Hugo Sangiacomo, excelente coleccionista e integrante del Grupo Quinterno, subo un pequeño grupo de fotogramas pertenecientes a un fragmento de Upa en apuros titulado Upa y la ardilla.
Ignoro las razones de la circulación en su época de estas versiones divididas en capítulos (espero que Hernán, Miguel, Sergio o alguno de los grandes conocedores de la obra quinterneana me puedan ayudar), pero lo realmente importante es que se trata de una joyita para atesorar siempre.
Pequeños detalles: ¿Será posible su visualización?, ¿podrá conseguirse un proyector de época para hacerlo?
Esperemos que la respuesta y su solución lleguen pronto, en especial para el mismo Hugo...
Agregado el 10 de diciembre: Teniendo en cuenta que en esa época (y en años posteriores) estaban de moda los proyectores para el hogar -Cinegraf fue uno de los más populares- es más que probable que cada uno de estos filmes de 16 mm (sin sonido) se produjeran para el consumo masivo. Por lo visto, aún hoy se pueden conseguir el modelo mencionado y otros (algunos a precio accesible, otros no tanto), con lo cual sería posible verlos hoy en día directamente del original, sin necesidad de trasladarlos a un dvd o similar, y así apreciarlos con su encanto particular. Estos datos surgen a partir del intercambio de comentarios con el gran coleccionista quinterneano Hernán Schneider. Entonces, Hugo, nada está perdido...
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Gran Exposición en la Biblioteca Nacional: "La revista Humor y la dictadura"
Gentileza Hugo Maradei
La exposición, que reúne ilustraciones y fotografías que fueron publicadas en la revista en el período 1978-1983, se inaugura el jueves 5 de diciembre a las 19 hs. en la Sala Leopoldo Lugones. Hablarán Tomás Sanz y Mona Moncalvillo.
La misma destaca la fuerte crítica y sátira a la dictadura militar que poseían. Trabajos de Andrés Cascioli, autor de las famosas tapas, Sergio Izquierdo Brown, Crist, Oski, Ceo, Fontanarrosa, Limura, Tomás Sanz, Rep, Grondona White, Tabaré, Peyró, Meiji, y fotografías de Eduardo Grossman, correspondientes a las entrevistas que realizaba Mona Moncalvillo.
Organizan Ediciones Colihue y Depeapá Contenidos Editoriales.
La muestra se puede visitar hasta el 19 de diciembre, de lunes a viernes de 9 a 21 hs. y sábados y domingos de 12 a 19 hs.
Información suministrada por Hugo Maradei, Ediciones Colihue y la Biblioteca Nacional.
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martes, 3 de diciembre de 2013
Maitena: Antología de sus trabajos y un reportaje en la revista Ñ
Maitena, luego de su excelente novela Rumble, publica ahora una antología de sus dibujos. A propósito de este tema y de otros (tal como expresa el siguiente título), reproducimos aquí el reportaje aparecido recientemente en la revista cultural Ñ:
"Dejémonos de joder, el machismo sigue vivo"
Sale la antología "Lo mejor de Maitena", una selección
que la autora preparó revolviendo su archivo, todos los libros publicados.
por Patricia Kolesnicov
Ñ, 02/12/2013
"El humor agarra ese sufrimiento,
se ríe, lo da vuelta y lo hace soportable".
Debe de ser, tiene que ser un decorado ese espejito parado sobre el escritorio de Maitena que tiene enganchada una pinza de depilar. Así: papeles, dibujos, pantalla enorme, teclado, espejito con pinza. Como si Maitena pasara de la pantalla de trabajo al espejo –ay, ese pelito que empezó a molestar en el inconsciente–, y después sincronizara ese espejo con la pantalla. Eso: mirarse, mirar, entender, burlarse, compadecerse, es lo que Maitena ha hecho desde siempre, con sus Mujeres alteradas, que en los 90 dieron la vuelta al mundo y la volvieron una estrella. Entra el sol por la ventana del departamento sobre Callao que es su estudio y que –salvo ese escritorio y todos los papeles tirados– está vacío. Casi: en el living enorme hay una silla que mira a la ventana. A los autos.
“Antes veía la línea azul del mar, ahora veo la línea azul del neón de Zivals”, tirará en algún momento, pero ojo, ni hablar de melancolía por el pueblito-paraíso en Uruguay que, después de 12 años, dejó en 2012 para volver a pleno centro. Maitena ya no dibuja, dice que le da fiaca, que piensa en hacer dedito por dedito y... no. Pero acaba de terminar un libro.
Lo mejor de Maitena (Sudamericana) es una selección que ella preparó revolviendo su archivo, todos los libros publicados. Estirando el espejo unos cuantos años atrás.
–¿Cómo resultó evaluar tu obra?
–Me leí 1.200 páginas y encontré de todo, cosas con las que estoy de acuerdo y cosas con las que ya no.
–¿Por ejemplo?
–Una historieta que se llamó Ser flaca. Era en joda, obvio, pero bueno, son palabras jodidas. Decía: “¿Hay algo más importante que realizarte profesionalmente? Ser flaca”. Eran doce “Ser flaca” tremendos. Aunque fuera en chiste, es como hacer chistes de suegras, ya está, no es gracioso.
–¿Te pareció que podía doler?
–Era relacionar la belleza a la gordura, y es un mensaje equivocado. Podés lastimar a alguien.
–Vos sos flaca.
–Sí, yo soy flaca y siempre tuve muchos conflictos con mi cuerpo y siempre tuve problemas con el cuerpo. Si se trata sentirse mal o fea o que no encajás, eso yo lo puedo entender perfectamente.
–¿Cambiaste cosas en lo que publicaste?
–Sí, por ejemplo en el tema de la depilación. Tenía algo como “Cosas que hacemos las mujeres para evitar el calor de la cera”. Fijate que ahora hay gente que se depila por asuntos de su género, gente que se depila porque son atletas, deportistas, lo que sea. Hay una desaparición del pelo masculino y del femenino, entonces la palabra “mujer” en eso ya no importa. La saqué.
–¿Fuiste muy crítica con lo que hacías hace casi 20 años?
–Esto fue reconciliarme con partes de mí y con trabajos míos que me parecían flojos. Los volví a ver y esos son los buenos y los buenos ahora me parecen flojos.
–¿Por ejemplo?
-Veo la frescura inicial que hay en Mujeres Alteradas, el riesgo, el desparpajo, no me importaba hablar de cualquier cosa, no tenía vergüenza. Mis trabajos posteriores, comoSuperadas o Curvas son más maduros, más amargos. Es algo que les pasa a todos los humoristas, Quino decía eso: uno se va poniendo más filosófico, más amargo, más filoso. Cuando te ponés demasiado reflexivo como humorista decís bueno, los lectores te conocen hace 30 años y podés hacerles comer un garroncito un ratito. Pero cuando pensé en lo mejor de Maitena me pareció que lo mejor era esa frescura, ese desparpajo, esa buena onda, eso de que aunque digamos “está todo mal”, nos reímos de eso, tenemos que reírnos.
–Pusiste muchos bocetos. ¿Tenés todo guardado?
–Hace un año pensé en regalarlos, un día que estaba medio rara, dije: ¿Para qué los guardo? Vi tantas carpetas, con tantos dibujos... Mis padres murieron y desarmé el departamento, lleno de papeles. Pensé: el día que me muera, ¿qué van a hacer con estas carpetas de 800 millones de cosas? Hay cosas lindas, también hay muchos que no valen un mango. Tiré, tiré y los bocetitos los guardé y dije: “Qué lindos”, si doy una charla un día en la Feria del Libro puedo regalarlos todos ese día. ¡Van 600 personas! Tomá, tomá... Cuando salió lo del libro dije: “¡Mirá si hubiera hecho eso!” No quiere decir que no lo pueda hacer todavía, los puedo escanear y regalar.
–¿Encontraste anacronismos?
–Ahora las cosas son más rápidas, la atención más corta. Si ahora estuviera haciendo humor, seguramente los globos tendrían muchas menos palabras; es la época del tuit. Había teléfonos con antenas, un teléfono con disco, lo dejé, si te estoy hablando de otra cosa. Saqué cosas raras, como una mina dependiendo del contestador telefónico. ¡Lo que se sufría por el tema del teléfono! Yo me acuerdo de no entrar a la ducha esperando el teléfono... Y otro tema es el machismo.
–¿Es anacrónico?
–La palabra “machista” ya parece de la caverna. Y ese es el chiste, decir “machista”. Pero hay mucho machismo y se mueren minas golpeadas todos los días. Entonces digámoslo, dejémonos de joder con que es una palabra anticuada, porque el machismo sigue vivo.
–Al revisar tu obra ¿revisaste tu vida? ¿Te acordaste de vos en otras épocas?
–Uf, se me ocurrió otro libro, para hacer eligiendo entre mis dibujos: una autobiografía involuntaria, que se hizo sola. Yo miraba los dibujos y están mis casas, mis novios, mis novias, mis hijos, la mucama, mi lámpara, mi cuarto, lo que me pasaba, yo en pedo... “Mirá”, dice Maitena y estira el brazo. “Te digo esto y se me pone la piel de gallina”. “Además yo sé cómo hice ese trabajo, muchas veces borracha, dibujando hasta las 5 de la mañana. Hay de todo, hacer esto fue muy fuerte. Quedé hecha un trapito total. Pero también hay algo muy power ahí. Me reencontré con algo que está bueno y que a mí me parecía que había quedado atrás. Como que alguna vez fui una dibujante de cómics, muy exitosa, pero eso ya pasó. Ahora salgo de noche y las pendejas no me conocen. Soy una señora y punto.
–¿Este libro se trata del sufrimiento?
–Sí, es eso. Tal vez porque el otro sufrimiento, el gran sufrimiento, es difícil, no podés largarte a llorar a los gritos por nada en el balcón. Entonces, basta con que te agarres el dedo contra la puerta para que llores media hora a los gritos pelados. El dibujito de mi historieta es la que se largó a llorar a los gritos pelados porque se agarró el dedo, cuando en realidad está aprovechando para llorar por todo. Porque la vida es así y el humor es eso. El humor agarra ese sufrimiento, se ríe, lo da vuelta y lo hace soportable.
–¿Qué te hace sufrir?
–El amor.
–¿Eso está en tu trabajo?
–La gente es más careta y no habla de cosas personales en voz alta; yo hablaba mal de la familia, del amor, de los vínculos. Y bueno, se reía la gente, pero me parece que movió sobre todo estructuras más caretas.
–Hablás mal del amor, pero como alguien que ama. Es algo que es un palo y es una ternura.
–Sí, eso es lo que rescaté de Mujeres Alteradas, el nivel de ternura hacia el género humano, que no sé si sigo teniendo.
–¿Sos humorista?
–Soy y no soy, tengo problemas con los grupos de pertenencia. Soy dibujante, soy humorista, me decís “¿sos humorista?” y te digo que no, me decís “¿sos escritora?” y te digo que no, y sin embargo qué sé yo, escribí una novela, capaz que sí. Qué sé yo, voy y vengo, únicamente me reconozco como ama de casa. Soy de otra época. Nosotras teníamos más de Susanita, la idea de la casita, de la pareja... Yo tenía marido a los 18.
–Porque tenías un hijo a los 17. Eso no es tan Susanita.
–Pero me gustó esa vida, mi casita de dos ambientes en San Telmo... la barría, acomodaba los adornos, trataba de que tuvieran onda, qué se yo. Era una vida posible y ahora no es una vida posible para nadie de 20 años. Ahora tarda hasta que aparece el amor. Siento que en mi generación, todavía nos enamorábamos.
Fotografías:
www.planetaellas.com
www.lacapital.com.ar
sábado, 23 de noviembre de 2013
¡Negrazón y Chaveta en Puerto Madero!
Negrazón y Chaveta, los personajes que Alberto Cognini presentaba en su gran revista Hortensia, nos esperan desde ahora en el Paseo de la Historieta.
La escultura estuvo a cargo del artista Pablo Irrgang y está emplazada en Puerto Madero (ver tarjeta).
Como se observa, van a bordo de su moto Puma: "No si vua'ser el 'Che' y su amigo en Diarios de Motocicleta", parece que opinaron...
Diario Marca (Web)
Nuevo Puerto Madero (Web)
InfoMudi
sábado, 16 de noviembre de 2013
El Maestro Carlos Garaycochea y un video para el aplauso
Carlos Garaycochea en ocasión de ser declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (2012)
Fotografía: www.an54.com.ar
“Periodismo dibujado”, fue uno de los temas que se trató en el Congreso de Fopea, oportunidad en que también se rindió homenaje a un maestro del rubro, Carlos Garaycochea, quien plasmó con un video y sus dibujos el humor que lo caracteriza. Su obra forma parte de una muestra itinerante que desde ayer está presente en Corrientes en el Museo Bonpland, San Martín 850.
La exposición forma parte de la celebración por los diez años del Foro de Periodismo Argentino. Se trata de una muestra de humor gráfico, con caricaturas e ilustraciones de los artistas argentinos más reconocidos, que estará en la ciudad hasta el 22. Entre las obras se encuentran las de Quino, Rep, Caloi, Tute, Hermenegildo Sábat, Sendra, Garaycochea, Alfredo Sábat, Tabaré, Daniel Paz, Meiji, Pablo Temes, Guflo, Jorh, Crist, Montt, Sergio Langer, Eduardo Meléndez, Maicas, Jericles, Juan Delfini, Chumbi, Matiello, Calliera, Kappel, Ana Von Rebeur, Pablo Pavezka, Emilio Ferrero, Gusi, Héctor Beas, Pablo Bernasconi, Kripto, Ham, Ricardo Heredia, Antonio Latreccino, Gabriel Ippoliti y Carlos Leiro.
Debido a que el video no puede reproducirse en algunos sitios por razones técnicas o de otra índole que desconozco, les dejo el enlace correspondiente. No se lo pierdan...
http://www.youtube.com/watch?v=Wbdx6RC3jGo&feature=player_embedded
Nota al 19/05/14: Aparentemente, ahora sí es posible reproducir este video desde aquí.
Los invito a probar, y si no siempre queda la anterior opción...
Nota al 19/05/14: Aparentemente, ahora sí es posible reproducir este video desde aquí.
Los invito a probar, y si no siempre queda la anterior opción...
viernes, 15 de noviembre de 2013
Reportaje al gran Tomás Sanz, uno de los fundadores de Humor Registrado
Esta excelente entrevista fue realizada por Daniel Enzetti para el diario Tiempo Argentino hace unos pocos días. Tomás Sanz -no tan recordado y homenajeado como debiera- nos traza con inteligencia una época muy compleja del país y del humor gráfico argentino, y además se refiere a nuestras particularidades como nación.
"Leer Humor era como pertenecer a una cofradía"
Tomás Sanz, fundador y director de la mítica revista, repasa el papel del humor gráfico en la Argentina, un género que a fuerza de dibujantes a la altura de los mejores del mundo, marcó escuela desde los primeros medios, post Revolución de Mayo. Y cuenta la historia de una publicación convertida en salvoconducto, con la que tantos miles que resistían anónimamente a la dictadura se reconocían en la calle.
-No hay un dato tan preciso que marque algo fundacional, pero lo que sí está claro es que todo arrancó con Satiricón, y sin muchos preparativos. Nos fuimos juntando de distintos lados. Algunos, de revistas que habían funcionado bien. Oscar (Blotta) venía de la publicidad, otros de Gente, Ula (Carlos Ulanovsky) era uno de los más jóvenes. El Tano (Andrés Cascioli) y yo también éramos del ambiente publicitario. Satiricón aglutinó eso, pero afirmar la propuesta nos costó un tiempo. Después de tres o cuatro números, publicamos una entrevista de Alicia Gallotti a Oscar Bonavena que hizo muchísimo despelote, y lo vimos como una apertura, 'acá hay un camino'. Aparecía un nuevo tipo de revista."
–¿Satiricón tiene antecedentes? ¿Hermanos mayores?
–Creo que no hay antecedentes de Sati. El estilo humorístico empieza hace dos siglos, desde la institucionalización del país, con medios vinculados al poder y a la política. Caras y Caretas es un ejemplo. A San Martín le dibujaban caricaturas comparándolo con un monstruo. Pero Satiricón dejaba lo conocido de lado, tenía una impronta de jóvenes transgresores, con ganas de romper algo. Rico Tipo o Patoruzú nunca se propusieron romper nada. Landrú (Juan Carlos Colombres) con Tía Vicenta lo hizo más o menos y a (Juan Carlos) Onganía le debe haber molestado mucho el mensaje. Reconozco a Landrú, un tipo muy ingenioso que se divertía con eso, pero la publicación que a mucha gente le hizo decir "ojo con estos" fue Satiricón. Un nuevo convidado en la casa que podía joder. La farándula comenzó a ser desmenuzada, criticada, cuando en general, siempre había sido un elemento sacralizado.
–¿Y los políticos?
–Estamos viviendo por primera vez tres décadas democráticas sin interrupción, pero hay que contextualizar aquellos tiempos. Si no, no se entiende nada. Para el humor gráfico, las figuras políticas habían pasado de largo, simplemente porque no existía la democracia, y por ende, tampoco los políticos. Era más dura una caricatura de Sarmiento en el siglo XIX que lo que se hacía en los '60, salvo esa morsa de Landrú con Onganía. Y si no había ni política ni políticos, ¿a quién ibas a cargar? Lo único a mano eran dictaduras, y satirizar a los militares daba temor. Y eso que (Alejandro) Lanusse, comparado con la represión que vino después, parecía carmelitas descalzas. Tenía hasta alguna capacidad intelectual: se bancó a Mercedes Sosa en el Teatro Colón.
–Illia sufrió distintas sátiras.
–Fue el último presidente cargado en esos tiempos. En democracia se supone que no hay riesgo, salvo comerte algún juicio en contra. Recordemos que veníamos de la Libertadora, donde a nadie se le ocurría hacer nada. Con Arturo Frondizi tampoco salieron publicaciones de ese estilo.
–¿Cómo se conocieron con Blotta y Cascioli?
–Yo trabajaba en una agencia de publicidad chica, con el eufemístico nombre de PIL, Publicitaria Internacional Limitada. ¿Quién iba a conseguir anunciantes con esa sigla? (se ríe). Hacíamos folletos, campañas. Andrés era de Sarandí y Blotta de Bernal, eran amigos, y un día el Tano nos presentó. Oscar venía de Estados Unidos, influenciado por la National Lampoon. Pusieron su agencia en la calle Viamonte y me sumé. Atrás tenía un gran salón donde jugábamos a la paleta y empezamos a cocinar jodas, ideas, pero nada político. Garabateábamos bocetos: cómo salen los gordos a la calle, el perfil del colectivero, esas cosas. Un germen, un cosquilleo. Oscar maduró la idea, empezó a convocar gente, Ula, Alejandro Dolina, Mario Mactas.
–La política fue un ingrediente básico de Satiricón. La primera tapa: un general entrando a la Rosada mientras se limpia una cagada de paloma, el símbolo de la libertad, es una tarjeta de presentación.
–Se terminaba el período de Lanusse. Esa portada la hizo el padre de Oscar, que ya no estaba en Rico Tipo y viajaba de Bernal a visitarnos y darnos una mano. La cosa era escandalizar, y suponíamos que no había riesgo, porque no era común que clausuraran algo que recién empezaba. El titular "Murió Pacheco, hizo bien", aunque hoy reconozco como exagerado, era darle a la farándula con algo que no se conocía. Las reacciones eran increíbles. Una vez sacamos un perfil muy irónico y cruel del Soldado Chamamé, ¡y el tipo se apareció en la redacción, agradeciéndonos por nombrarlo! El lector era clase media, del "progresismo", interesado por esa cosa revulsiva. Nosotros decíamos "revolvamos la olla, a ver qué pescamos". Mactas dice, de un modo durísimo, que si se trata de encasillar, en la redacción había tipos que profesaban ideas de derecha, con otros como Ula, por ejemplo. Pero eso no se reflejaba en la línea editorial. En las páginas andaba todo bien, las travesuras funcionaban.
–Los antiperonistas instalaron la idea de que fue clausurada por "el peronismo" para vender una imagen de intolerancia y censura.
–Es injusto. En términos cronológicos, Perón soportó la revista. No sé con qué grado de conformidad o enojo, pero la soportó. La clausura se produjo en tiempos de Isabel en el '74, con Perón fallecido. Además, Isabelita era tentadora, un personaje totalmente cargable, una papa. López Rega también, pero estaba más en las sombras. Y cuando tomó protagonismo, Satiricón ya no existía. La revista no tenía ideología. No es peyorativo, pero para la gente común, era una revista que picaba un poco alto en el estilo, en el lenguaje, en la irreverencia. Que no podía interesar a un tipo que compraba Crónica y se levantaba para laburar todos los días a las 6 de la mañana.
–Desde el cierre, hasta la aparición de Humor, la Argentina vive los años más convulsionados de su historia. ¿Cómo los tomaron?
–De esa manera. Buscamos una continuidad. Sin Satiricón, Humor no hubiera existido. A buena parte de los que habíamos estado en Sati nos quedaba una especie de inercia. Pero ojo, una cosa era 1972 y otra 1978, con una dictadura feroz. Intentamos con refritos de Chaupinela y otras experiencias. "Los mejores chistes de tal cosa", que largábamos para probar el mercado. Oscar, con esa idea yanqui que traía lo llamaba "one shot", un disparo. Y cuando vimos que había alguna repercusión, el Tano, el más arriesgado, empezó a armar el grupo. Nos reuníamos en la calle Piedras, y fueron surgiendo nombres: Alfredo Grondona White, Ceo, Aquiles Fabregat. También necesitamos un período de instalación. Humor empezó modestamente, tanteando. Con cargadas a Martínez de Hoz, a Idi Amin con uniforme militar, como un mensaje para la dictadura. El primer gran revuelo se produjo con una tapa de Andrés con los reyes de España, de visita en Argentina y López Rega apareciendo debajo del vestido de la reina. Laburábamos en condiciones muy precarias. Las ventas eran muy buenas, pero salíamos mensualmente. Satiricón vendía 250 mil ejemplares por mes, que comparado con Rico Tipo no era nada: 200 mil ejemplares por semana.
–Esa tapa fue censurada.
–La pararon en las playas de distribución, pero lo que nos dejó tranquilos fue la respuesta de la gente. Llegaban muchas cartas, una señal de que el tema podía funcionar. Y aparecían dibujantes con ganas de trabajar. No teníamos miedo ni mirábamos si había algún Falcon en la calle, pero nos cuidábamos. Pero nos enteramos que la revista era tema de reunión en la Casa Rosada, y el que se mostraba como más duro era Albano Arguindeguy. Hacíamos a Jorge Videla ahogándose en el mar. Y para probar el grado de "tolerancia", armábamos jodas con fotos en la redacción, diciéndonos "¿Te parece que les va a gustar?" Entre 1978/79, lo peor de la represión había pasado, y nos dio mayor aire.
–Humor se convirtió en una especie de salvoconducto, un guiño entre los que se veían en la calle leyendo la misma revista.
–Era como pertenecer a una cofradía, a un club. Con tantos exiliados, se hizo muy importante la circulación de la revista en el exterior.
–¿Qué ocurrió en democracia?
–No tenía la misma fuerza que al principio, pero aun así, el aporte general siguió siendo importante. No hablo sólo de la revista, sino de La Urraca, una editorial que sacó varios productos que hicieron escuela, incursionaron en la investigación periodística durante el alfonsinismo, y tomaron al menemismo como insumo básico para la cargada, para la sátira. Ocurrió que se fue dando un decaimiento general, baja de ventas, cansancio, que al final derivó en el cierre. En estos últimos 30 años, también el humor y el dibujo cambiaron mucho, porque cambió el mercado, pero también porque cambió el panorama tecnológico. Modificó gustos, alteró costumbres, hizo poner el ojo en lo audiovisual. Casi ni existían las revistas humorísticas, y el chiste pasaba sólo por cuadritos sueltos en los diarios, en la contratapa de Clarín o La Nación.
–Y otro perfil más ligado al costumbrismo inocente. Don Fulgencio en La Razón, por ejemplo.
–Personajes como Afanancio o Fúlmine, tan exitosos que terminaban convertidos en parte de la cotidianeidad. Alguien traía mala suerte y era un "Fúlmine", si te robabas algo te gritaban "Afanancio". En esto de las democracias escasas, y las dictaduras continuadas a partir de los '50, yo tengo una teoría: no había tantas cosas por las cuales protestar. En el primer peronismo, salvo críticas aisladas de la oposición, o el socialismo con la revista Vanguardia, medio clandestina, la gente, en general, estaba tranquila y bien. "La gran masa del pueblo", como dice la marcha. Claro, nadie suponía que se estaba gestando la peor de las represiones surgidas en el país. Lo humorístico pasaba por la típicas escenas de playa, o la suegra que no se te despega mientras paseás con tu novia. Era una vida amable y los medios gráficos reflejaban eso.
–En democracia, también intentaron por otros lados que parodiaban lo corrupto del poder. Como el "Dr. Picafeces" que dibujaba Grondona White.
–Fue la manera en que desarrollábamos historias con contenido, guionadas, para salir del mero cuadrito o de la viñeta. Por lo divertido le entrábamos a la gente, y por lo no amable, pretendíamos tirar un mensaje. También se arriesgaba con temas jodidos, como cuando Fontanarrosa hizo "Viven, los uruguayos en la cordillera". O ese mundo especulativo dejado por la dictadura: "El profesor Laposta", un típico personaje de la city financiera. Las Puertitas del señor López era la evasión, lo que el poder pretendía: una sociedad alienada. Aquiles y Tabaré armaban cosas extraordinarias. Fabre era capaz de tejer una versificación graciosísima. Era como un payador sin guitarra, típico uruguayo culto.
–El secuestro del número 97 de la revista quedó como una marca.
–Nos sorprendió. La dictadura ya se estaba retirando. El tema es que (Luis) Gregorich y Enrique (Vázquez) venían escribiendo cosas muy duras, y los militares no aguantaron más. Enrique publicó cómo lo estaban apretando al juez Pedro Narvaiz, por seguir una investigación de secuestros y desapariciones en Comodoro Rivadavia, en los que estaban involucrados oficiales del sur. La nota transcribía documentos. El arreglo fue que el juez daba la información, pero como condición, pedía que esperáramos a que llegara a Brasil, donde pensaba radicarse... Un día aparece Mona (Moncalvillo) desesperada y le cuenta al Tano: "Está Patricio Kelly en la recepción. Dice que en este momento, Alfredo Astiz está viajando a Brasil para matar a Narvaiz." Habíamos arrancado con algunos chistes, y de repente estábamos metidos en quilombos increíbles (se ríe).
–También en democracia, la revista producía enojos de personajes del poder que hacían el ridículo. Eduardo Duhalde, por ejemplo.
–Sí, eran cosas que no podíamos creer. Teníamos algunas fotos de una reunión en la Casa Rosada, y Andrés, que era muy hábil para esas cosas, les metió mano. Era el gobierno de Menem, y Duhalde estaba como vice. ¿Te acordás de Al Kassar? Un traficante de armas ligado al menemismo. El tano retocó las fotos, les dio color, y lo hizo al tipo como participando en la reunión. Y Duhalde bailando con una damajuana de vino en la cabeza. Memorable. ¡Salieron a desmentirlo, diciendo que Al Kassar nunca había estado en esa fiesta! Me llamaban desde las radios, y yo no sabía si contestar en serio o matarme de risa (se ríe).
–El menemismo no pudo prohibir la revista porque se hubiera generado un escándalo, pero la corrió por el lado económico y de los juicios.
–No eran juicios muy fundados, pero igual, nos jodieron bastante. Una vez publicamos un dossier con 100 casos de corrupción menemista, la compra de los guardapolvos, la lecha podrida, un depósito bancario de 230 mil dólares que Eduardo Menem tenía en Uruguay. Mostrábamos el facsímil del cheque, y reproducíamos un comentario de la revista Brecha. Incluso, poníamos que Menem lo había desmentido. Un párrafo corto, pero el juicio avanzó. Lo llevó el juez Liporace, un tipo que fue suspendido y acusado por corrupto al comprar una casa en San Isidro. Yo era el director: por los procesos que llovían, con Andrés decidimos repartir los cargos, para pilotearla. Me dieron de seis meses a un año en suspenso, que se convirtieron en tres meses tras la apelación. Hasta ahí, la cosa era tranquila, pero si había otro juicio, ibas en cana de verdad. Y llegó lo de Neustadt. Lo dibujamos en una playa con su mujer, tomando como base fotos de la revista Caras. Aparecía con un testículo medio afuera de la maya. Se ofendió. Un juicio civil por sumas inalcanzables...
–Te embargaban todo lo que tenías.
–La preocupación era esa. A la vuelta de un verano escuché el rumor de que el juicio no venía bien, y se me ocurrió llamar a mi abogado. Me preguntó si tenía propiedades. "Una casita en Ituzaingó, un auto viejo." "Bueno, venda todo porque se lo sacan." Al morir el Tano, la ex viuda de Neustadt reconsideró todo, y lo dejó de lado.
-Un dibujo.
"Elijo este dibujo, lo hice en 1972, cuando se venía la movida camporista y los militares estaban en retirada", dice. El recuadro mostraba a la Rosada anunciada en remate. Delante de una plaza que en pocos años se convertiría en punto de encuentro para reclamar por miles de secuestros, asesinatos y desapariciones. "Los pibes, los de las generaciones nuevas, están moldeados de otro modo. Nacieron en democracia, dentro de una continuidad que ni siquiera imaginábamos. Ese chiste, lamentablemente, pintó lo que vendría. Las revistas donde intentamos resistir a esa locura, cumplieron y marcaron un camino que hoy, con 30 años de democracia, se puede leer en perspectiva."
Por qué Tomás Sanz.
Porque ayudó a gestar Satiricón, y fundó junto con Andrés Cascioli, Humor Registrado. Las dos revistas que marcaron otro camino en la historia del humor político gráfico. En la última, publicada entre 1978 y 1999, fue el director de una camada de periodistas y dibujantes difícil de repetir: Vázquez, Ruiz Núñez, Bortnik, Soriano, Feinmann, Gregorich, Fabregat, Tabaré, Llosa, Abrevaya, Grondona White, Moncalvillo, Dolina, Nine, Varela. Escribe y dibuja, aunque le gusta más lo segundo.
Pero sobre todo, porque es un excelente tipo, queridísimo por sus compañeros, que vive tan simple y sin alarde como lo hace notar él mismo, cuando uno se le para enfrente y ve a alguien tranquilísimo, sin fanfarronería, contar todo lo que hizo. Que fue mucho. En la charla, Sanz dice de Aquiles Fabregat, su gran amigo, era un payador uruguayo metido en la Argentina.
Si la historia del humor gráfico y su vinculación con la política fuera volcada en una historieta, Tomás se llevaría unos cuantos cuadritos.
Aquiles Fabregat, Andrés Cascioli y Tomás Sanz,
los tres grandes hacedores de Humor Registrado
Autores de las fotografías: Sin datos.
Etiquetas:
1970/79,
1980/89,
1990/99,
2010/...,
Andrés Cascioli,
Aquiles Fabregat,
Daniel Enzetti,
Humor Registrado,
Tiempo Argentino,
Tomás Sanz
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