Maestros

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martes, 21 de abril de 2015

Humor gráfico Siglo XXI




    


No deja de sorprenderme (es una impresión personal, limitada a la gente que conozco) que muchas veces -dentro del mundo del coleccionismo- las búsquedas o intereses parecen llegar hasta los años 80 o 90 del siglo pasado, siendo las décadas más fuertes las que van de los 30 a los 60, con el predominio de los imbatibles personajes de Quinterno, el -para una parte de los lectores- redescubrimiento de Torino, las queribles páginas de Pi-Pío, Hijitus o Larguirucho y una larga serie de revistas muy conocidas (Rico Tipo, Avivato, Tía Vicenta, Capicúa, Afanancio, Satiricón y casi interminables etcéteras) y otras de menor fama pero atractivas, ya sea por su dificultad para hallarlas como por la presencia de algunos de los grandes dibujantes del humor argentino (El Trencito, Cara Sucia,  Carnaval, Bichofeo...). Por supuesto, la cantidad de publicaciones es tan amplia que se me pasan decenas o cientos de títulos, más o menos valorados, pero siempre objeto de colección. 

¿Pero que ocurre con las producciones de los últimos 15 o 20 años? Curiosamente -y a pesar de que han surgido una gran cantidad de nuevos y muy valiosos autores y autoras- no parecen, salvo excepciones, estar en la mira de los coleccionistas, como si esa falta de "olorcito a viejo" pusiera una barrera para su adquisición. Reitero que me refiero a los coleccionistas, no en este caso a quienes ocasionalmente se interesan por un personaje en particular: para los más chicos el Gaturro de Nik, para la franja adolescente o veinteañera el Macanudo de Liniers, la siempre vigente Mafalda -para todos- . Claro, no se trata de nada estricto, de hecho todos estas historietas son también leídas por gente de cualquier edad. 
Después, existen otro grupo de lectores más conocedores de las actuales creaciones y que han crecido de la mano de los fanzines, de revistas como ¡Suélteme! o Lule Le Le Le, y de todo aquello que viene publicándose en la Web. Pero, aparentemente, no son demasiados los que atesoran este material en papel o copian o descargan dibujos virtuales.

Me gustaría aquí expresar que el coleccionista puede (y debería) conocer más sobre los actuales humoristas gráficos y sus creaciones. De acuerdo a lo que he observado existe una predilección, además de la antigüedad mencionada, por las historias extensas -esas que venían indicando la cantidad de episodios-, es decir por el encanto que significa introducirse en una aventura que nos llevará por un largo rato al mundo de la imaginación, el suspenso y los gags continuados. En este punto, una de las excepciones de estos últimos años ha sido "Las Correrías del Sr.y la Sra. Rispo", de Diego Parés, a la manera de aquellas viejas historias, pero con un estilo ciento por ciento actual. Llamativo e índice de estos tiempos, que lo que supo ser habitual, ahora es casi una rareza, un riesgo editorial tal vez.

Los épocas cambian. La inmediatez, la dispersión y la falta de tiempo se imponen y no hay espacio para las lecturas pacientes. El mismo Altuna no puede ya intentar algo como El Loco Chávez, que tenía a sus lectores expectantes día a día. Más extremo es el caso de Gustavo Sala quien -aunque mantiene una temática basada en el absurdo y el grotesco- suele presentar en cada tira un personaje distinto, de nombre irónico o  delirante, que "se despide" sin proponérselo en el último cuadro, casi siempre con ese aire a los muertos vivos del cine o a un mundo post-apocalíptico. 
Hoy se imponen libros con tiras (autoconclusivas o de historias más o menos breves) recopiladas de diarios, revistas o blogs, que se caracterizan en general por una buena o muy buena presentación y calidad de impresión (tener en cuenta, por ejemplo,  la serie Macanudo en tapa dura), aspectos estos que de por sí son motivo para coleccionarlos. Todos ellos gracias al esfuerzo de viejas y nuevas editoriales, incluidas varias del interior de la Argentina.

Dejando de lado el tema (que daría lugar a otro entrada) de si los lectores más jóvenes tienen o no interés en dedicarle un estante a cuidar libros de papel, los coleccionistas de treinta y pico para arriba se encontrarán con muchas sorpresas agradables tratando de ahondar en los creadores actuales. Después de todo, lo bueno de hoy bien puede ser lo que adquiera nuevos valores mañana, sea espejo de lo que fueron estos primeros años del nuevo siglo, o se convierta en material inhallable algún día...

Y aquí va una amplia -aunque inevitablemente incompleta- lista de libros en papel:


Chanti
Mayor y Menor 1 al 7
Misión +Cota
Las aventuras de Facu y Café con leche
Cachito y Chorlito
El Futre


El Bruno
Escuela de Monstruos 1 al 5
Humor Etílico


Jorh
Boris el virus

Jorh-Diego Parés
Monsterville

Liniers
Macanudo 1 al 11
El Macanudo Universal
Macanudismo
Conejo de viaje
Cosas que te pasan si estás vivo
Bonjour
Se convirtieron en héroes
Posters


Leo Arias
El perro dela esquina 1-2
Apu!


Migliardo
Después de clase

J. J. Rovella
Zebita
Niko y Miko
El oficial Yuta
Brunella
Dante Elefante 1-2
Ferreópolis
Tirapia
Gastronomágico


Calvi
Bosquenegro
Historias de Bosquenegro

Max Cachimba
Humor idiota


Juan Bobillo
Coca, Ramón y Fernet

Trillo-Maicas-Sala
Torni-Yo 1-2

Clara Lagos
Clarísimos días

Lucas Varela
Estupefacto
Mata Bicho


Gustavo Sala
Ordinario
Amasala
Bola Triste
Falsa Alarma
Falsa Modestia
Lo que no importa está acá
Hijitos de puta
Bife Angosto 1 al 3


Diego Parés
500 Dibujos
Correrías del Sr. y la Sra. Rispo
El Sr. y la Sra. Rispo
La esperanza fue lo último que se perdió



Dani The O
La Pulga Ochoa
Mundo Buñuelo
Manual de bolsillo Ninja

Alejandra Lunik
Lola


Corne
Dios nos perdone

Mr Exés
Exesos

Ernán Ciriani
Algo imposible
Grosso mal 

Nik
Gaturro 1 al 23
¿Quién es Nik?
El humor de Nik en La Nación
El crucero de Noé
Gaturro a lo grande 1 al 5
Políticamente incorrecto

Taro
Alter Ego

Caro Chinasky
Hija de vecina 1
Monta tormentas
Indecentemente cursi


Clara Lagos- Caro Chinasky
Océano y Charquito

Julieta Arroquy
Ofelia 1-2
Oh no, me enamoré


Caio
Bajo presupuesto

Burda
Mundo Burda


Decur
Mercí
Pipí Cucú

Reggiani-Mosquito
Vitamina potencia

Ángel Mosquito
Morón suburbio
El Granjero de Jesú

Rodolfo Fucile
Artista Irrelevantes
Vicios y virtudes del carnicero

Troche
Dibujos invisibles

Kioskerman
Edén
Puertas del Edén


Gustavo Ortiz
Insomnios

Flores-Luciani
Animaladas

Podeti
Moriremos como ratas!
Yo contra el mundo!

Ariel López V.
Inhumano

Valdearena-Greco
Tiburcio 1-2
Alienígena


Valdearena-Zecchin
4 Segundos

Brian Janchez
Hormigas en el culo
Marisa quiere pija

Huadi
Noches blancas

Paio Zuloaga
Cada día una copita 1-2

Tute
Tuterapia
Batu 1 al 5
Trifonia y Baldomero
Araca Corazón
Dios, el hombre, el amor y dos o tres cosas más
El amor es un perro verde
Tute de bolsillo


Trillo-Varela
El cuerno escarlata

Más
El Rocha

Pablo Sapia-Ruth Kaufmann
Gritar los goles

Galantz
Pequeñas bestias

Darío Adanti
Caspa Radioactiva
El calavera!, estar muerto es tonto


Max Aguirre
Jim, Jam y el Otro 1 al 3
Alina y Aroldo 1 al 3
Los caprichos del Chef


Miguel Brea
Un mundo de peces

F. Zalazar
No es serio

Chumbi
Antología Pipí-Cucú

El Niño Rodríguez
Lucha Peluche 1-2
Manual de Historia Argentina

Toto
Las Esferas

Tajer-Sacroisky
Reírse es Kosher

Gustavo Roldán
Un hombre con sombrero
El Sr. G


Matt Matera
Peligro Matrimonio
Peligro Hospital
Peligro Humanos









domingo, 19 de abril de 2015

Un símbolo y un ejemplo: Tomás Sanz en el Museo del Humor



Todo Noticias


El siguiente texto pertenece a la página del MuHu. Lo compartimos aquí y desde ya recomendamos visitar esta exposición -inaugurada ayer- de uno de los referentes más importantes del humor y el periodismo argentinos a partir de los años 70 a la actualidad. Además se trata de una persona muy admirada y querida, como bien lo demuestran las palabras de Jorge Meijide y Juan Sasturain, dos de sus compañeros en el camino de la creación:



Tomás Sanz: Zapatos en la heladera 

El Museo del Humor te invita a la muestra 
"Tomás Sanz: Zapatos en la heladera", 50 años de dibujos en busca de un lugar. 
Curador: Jorge Meijide. 


Tomás Sanz nació en Quiroga, provincia de Buenos Aires, en 1937 y estudió en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano. Su carrera profesional empezó como dibujante y creativo publicitario. Más adelante, fue ilustrador y guionista en las revistas Satiricón y Chaupinela y director de las revistas El Ratón de Occidente y Humor. Escribió el libro Pequeño diccionario del fútbol argentino, ilustrado por Roberto Fontanarrosa. A partir de la década de 1980, participó en numerosas muestras de humor e historieta. Actualmente, escribe y dibuja en el diario deportivo Olé. 

Inauguración: sábado 18 de abril a las 12 hrs.
Cierre: 21 de junio.
Días y horarios: Lunes a viernes de 11 a 18 hrs; sábados y domingos de 10 a 20 hrs; feriados de 12 a 20 hrs.
Lugar: Sala A del Museo del Humor (Av. de los Italianos 851, Costanera Sur)
Entrada: Jueves a domingos y feriados $10; lunes, martes y miércoles gratis. Menores de 14 años: gratis todos los días.


Su curador, Jorge Meijide, dice sobre la muestra

“Un escritorio limpio es signo de una mente enferma” dicen que dijo Einstein y, si hubiera un candidato para aseverar la célebre frase, ése sería Tomás Sanz. Entrar en la oficina de Tomás, en el cuarto piso de Humor, era enfrentar las Torres Gemelas de papeles. Y si quieren también el Empire State, el Kavanagh y la Petronas. Entre todo ese complejo edilicio de notas, apuntes, borradores, cabezales, títulos, guiones, bocetos e ideas surgía la cabeza de Tomás quien, esgrimiendo esas increíbles cejas en V corta invertida (pieza preciada de todo caricaturista) esbozaba un “¿Qué decís, Jorge?”. Y continuaba mezclando los ingredientes del plato fuerte de la próxima quincena.

“Zapatos en la heladera” es lo absurdo, una referencia inevitablemente surrealista. Un par de timbos al lado del tupper con matambre, el sachet de leche y el pan de manteca, alusión directa a lo ecléctico de esta muestra. Pero si pensamos que antes del zapato estuvieron el escarpín, las Pampero, los mocasines de Guido y los abotinados de hoy podemos pensar que en todo ese eclecticismo de su obra hay un cordón, más bien un hilo conductor. Seguramente esos increíbles escorzos dibujados con maestría en sus desopilantes escenas costumbristas son la consecuencia de los estudios sobre modelo vivo laburados en el taller de Estímulo de Bellas Artes. Y las escenografías que contienen esas escenas abrevan en cada trazo dedicado a la ilustración publicitaria. Todo esto es camino recorrido, trayectoria. En esta exposición retrospectiva hay un vasto muestrario de toda su tarea. Están sus carbonillas con desnudos y los dibujos en todas sus variantes: publicidad, caricaturas, historietas, chistes... y hasta la réplica exacta de revistas con sus distintas tipografìas e imágenes. Todo a mano. Quién no recuerda sus célebres “Visitas guiadas” en Chaupinela; los laburos en El Ratón de Occidente que incluyen una tapa de su autoría, y todo lo realizado en Humor. “Aprendiendo a jugar al tenis con Ion Tiriac”, el suplemento “Pelota”, “Fiambres en el ring”.Y entre tantos editoriales escritos quedó marcado a fuego el que apareciera apenas desatada la guerra de Malvinas. 

Por encima de todo Tomás se define como dibujante. Cultor del bajo perfil. Esas doble páginas que al pie del título decían Humor y Ceo; Humor y Tabaré; Humor y Grondona; Humor y Parissi eran guiones de él! Y no decía nada: ¡verdaderamente todo por el equipo! Si vale la comparación, surge inmediatamente la imagen de Juan Carlos Rulli, aquel histórico volante de la Academia, el hombre de los ocho pulmones como lo bautizara un relator radial. Talento, entrega y humildad. Bien de arriba y bien de abajo. Marca, cierre, despeje, quite, contención, traslado, relevo, remate, cientos de asistencias de gol. Hoy, en el Museo del Humor, todos sus incondicionales hemos instalado un arco. Dos postes, un travesaño, la red intacta. A simple vista, es como cualquier otro. Pero no es así: ¡es el arco del Celtic! Va a patear Tomás. Todavía no se dio cuenta de que es el Chango Cárdenas. 




¿Qué Tomás? (por Juan Sasturain)

Como en la vieja perinola –tan tradicional como la pregunta del equívoco– yo tomo todos. Porque no se puede elegir. A Tomás hay que tomarlo como viene, así, solo, con hielo, nunca con bebida cola. Entero y sin beneficio ni perjuicio de inventario. Es todos los que están, los que estuvieron antes, los que por siempre estarán. A diferencia de Sarmiento, que aunque no faltaba nunca a menudo sobraba, Tomás es infaltable sin sobrar jamás. 

En este apunte caradura y manoblanda, trataré una vez más de hacerle la justicia que no pide ni precisa, y en voz alta lo incorporo al santoral tras un concilio tácito de tantos. Los tomases tienen que ver con la fe. Uno en tiempos duros del Maestro sin corona dijo -y fue humillado- que necesitaba ver para creer; el otro -ya eran campeones, dueños de la pelota religiosa- explicó por qué creer era natural, inevitable. Este Tomás no sé en qué cree, pero al verlo y ver qué hace, uno le cree a él. Es lo que importa. No es tan común entre artistas. Tampoco en general. Tomás sobra largamente lo que parece. Tiene perfil bajo hasta cuando está de frente. Saludablemente –sin paradoja- pertenece a una clase en sobria y discreta extinción. En un bar, es el reservado, no el mostrador. En la cancha, un ocho solidario pero que no se tira al piso, un diez con llegada que festeja sin énfasis pocos goles inolvidables: más Bocha Maschio, que Pentrelli, con toques del Marqués Sosa. Por ahí. 

Una vez, una de las pocas veces que charlamos con cierta efusión contenida a media rienda, Tomás me contó algo que había pensado y que seguro compartió también con otros acaso más cercanos: los tangos creados -y perdidos casi en simultáneo- en la improvisación del silbido callejero. “Uno vuelve a casa tarde, silbando solo en la noche, y le sale una melodía y es un tango, y no es ninguno que exista pero es único”. Tal cual. 

En el Argumentum Ornitologicum borgiano, que está en “El hacedor”, el maestro dice (cito de memoria y con los redundantes ojos cerrados): Cierro los ojos y tengo la imagen de unos pájaros, varios, entre tres y cinco; al abrirlos no sé decir cuántos eran, pero eran un número preciso. Por lo tanto, Dios existe. Y no solo eso, digo yo: tiene la exclusiva de los tangos de Tomás, que disfruta como eternas esculturas de hielo, mientras hojea una carpeta grande así, con todos los dibujos que dejó dormir en el block de apuntes, que tiró o se le cayeron de la mesa en la cocina, en el bar, en las ruidosas redacciones. 

Algo de todo eso –un chalecito hecho con ladrillos de Nabucodonosor, en la preceptiva doliniana, tan afín- está colgado en esta exposición de maravillas que busca un orden sin necesidad, un lugar que siempre estuvo ahí. Es como recorrer una casa chorizo de barrio, reciclada, con pasillo embaldosado que da a una vereda de Calé, pero con bar de Medrano en la esquina. O como abrir un ropero de tres cuerpos con espejo tipo Alicia y fotos de cantores y jugadores de bigotito clavados con chinches en la parte interna de la puerta con el corbatero vacío y cajones llenos de tesoros secretos y maravillosas boludeces: un disfraz de carnaval de El Zorro, pantalones Oxford, pulóveres de cuello alto que no pudo tirar. Pasen y vean. No los va a defraudar.






sábado, 4 de abril de 2015

El Paseo de la Historieta es para El Loco Chávez






El Loco Chávez ahora para en Puerto Madero
Clarin.com / Cultura /  30/03/15
Inauguraron la estatua del famoso periodista que hicieron Horacio Altuna y Carlos Trillo.



Por estos días, el canillita de un puesto de Puerto Madero va a imprimir una foto. Se la sacó hace unas horas en la esquina de Juana Manso y Azucena Villaflor, junto al humorista gráfico Horacio Altuna y la escultura de uno de sus personajes más reconocidos, El Loco Chávez.
La escultura, de un tipo alto, con bigotes y su morral colgado, es canchera como lo era Chávez, el periodista que Altuna creó junto al guionista Carlos Trillo y cuyas aventuras se publicaron en la contratapa de Clarín entre 1975 y 1987. 





Fue creada por el escultor Pablo Irrgang, que con su figura de Mafalda emplazada en Defensa y Chile inauguró el Paseo de la Historieta, del que ahora Chávez forma parte y que tiene ya dieciocho esculturas para recorrer, entre San Telmo, Puerto Madero y Costanera Sur.
"Es una distinción que hayan elegido esta creación mía y de Trillo para que sea parte de un paseo que acerca personajes de la cultura popular a la cultura oficial", dijo Altuna, y agregó: "He tenido la fortuna de estar en una página de Clarín junto a Caloi y a Fontanarrosa, a quienes quiero recordar". También recordó a Andrés Cascioli: "Fue el primer editor que me reconoció los derechos de autor, seguramente el mejor editor argentino".
Lo escuchaban varios funcionarios, algunos lectores, y amigos vinculados al humor gráfico, como Juan Sasturain. Hugo Maradei, director del Museo del Humor (MuHu), resumió el espíritu del Paseo de la Historieta: "Están los personajes emblemáticos que tienen que ver con la identidad porteña y argentina". 





El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, pidió que durante todo el año se recuerde a las víctimas de la masacre del semanario francés Charlie Hebdo: "Cada vez que hablemos del humor gráfico durante este año, vamos a tener que pensar en ellos", dijo, y agregó que la creación del MuHu y del paseo son para "darle a la historieta la categoría de arte mayor". 
También estaba allí Horacio Rodríguez Larreta, jefe de gabinete porteño y candidato a suceder a Mauricio Macri. Destacó la pasión que comparte con El Loco Chávez y con su dibujante: Racing. "Ahora estamos en las buenas", dijo, hablando de la tabla de posiciones.
María Eugenia Vidal, vicejefa de gobierno, sostuvo: "Es un día de alegría porque se suma una escultura más para que nos encontremos con los personajes que recordamos". Junto a Rodríguez Larreta pidió que se agregue una escultura de Pampita, el gran amor de Chávez y una de las famosas "minas" voluptuosas de Altuna. 
El canillita había llegado temprano a la esquina señalada. Fue con su compañera, autora de la foto que va a imprimir para pegar en su puesto de diarios. Y con un libro de El Loco Chávez debajo del brazo, al que ahora se le sumó la cara bigotuda del famoso personaje, improvisado a mano alzada y con birome por Altuna. Se despidieron contentos.



Chávez y Pampita acompañan a Carlos Trillo











viernes, 3 de abril de 2015

Humor Gráfico e Historieta en El Encuentro de la Palabra






En el marco de El Encuentro de la Palabra se desarrollarán mañana sábado por la tarde una serie de charlas sobre historieta, humor gráfico y animación. 
Participarán Fernando Calvi, Liniers, Miguel Rep, Judith Gociol, Federico Reggiani, Horacio Altuna, Andrés Accorsi e importantes artistas latinoamericanos y de diversas partes del mundo. Además se podrá disfrutar de originales y muestras. 
Una muy buena oportunidad para escuchar las reflexiones e ideas sobre estos temas de manera informal y divertida. Y si bien las salas son muy amplias, es conveniente asistir con cierta antelación.
Es gratis y cada una de las reuniones se realizará en la Sala B del Pabellón INAES de Tecnópolis, a partir de las 14:00 y de manera consecutiva.


 




 
Fernando Calvi - Liniers


   
Miguel Rep - Judith Gociol


Horacio Altuna


  
Federico Reggiani - Andrés Accorsi



 





Visitar:


http://encuentropalabra.ar/

https://www.facebook.com/ComicopolisArgentina?fref=ts

https://www.facebook.com/hashtag/encuentrodelapalabra?source=feed_text&story_id=795007227214804

http://frecuenciadibujada.com.ar/







miércoles, 1 de abril de 2015

Alejandro del Prado recuerda a su padre, Calé




Alejandro del Prado (fotografía de Mariana Eliano)



Eduardo Rafael entrevistó a Alejandro del Prado en 1996. La nota fue publicada en La Maga número 255, del 4 de diciembre de dicho año. 
Cantaautor y poeta, Alejandro recuerda la infancia junto a su padre, el tango y la época; analiza la obra de Calé, reflexiona sobre los puntos en común que tiene con él,  y se refiere a su propia labor como músico. Un texto extenso y muy rico, para leer con detenimiento.

Los dos artículos que le siguen son anteriores en lo cronológico: El número 94, del 3 de noviembre de 1993, dedica una página a Calé al cumplirse 30 años de su muerte, fecha que a la vez dio lugar al estreno del musical Buenos Aires en camiseta, en la Sala Mayor del Teatro Nacional Cervantes
Por último, en la revista del 20 de abril de 1994 (Nº 118) se menciona la aparición de un libro -editado por De la Flor- que recopila aquellos dibujos inmortales que aparecían en la Rico Tipo de los 50 (textos de Judith Gociol). Todavía pueden conseguirse ejemplares en algunos sitios web.

Tres notas que -valiosas individualmente y complementarias entre sí- dialogan sobre la mítica figura de uno de los más grandes humoristas gráficos argentinos del siglo XX.




 


 


 






martes, 31 de marzo de 2015

1994: Guillermo Divito y Pablo de Santis en La Maga



 
 Pablo de Santis (fotografía de Diego Sandstede) y Guillermo Divito



En los 90 el escritor, periodista, investigador y guionista de historietas Pablo de Santis fue parte de un proyecto de la editorial Espasa Calpe, que consistió en una serie de libros dedicados al humor gráfico argentino. De Santis presentó Rico Tipo y las Chicas de Divito, donde no solo analiza la vida y la obra del gran dibujante, sino que también se refiere a la participación de otros humoristas en la publicación mencionada. La entrevista de Norberto Mauro Bolaño al autor fue tomada de La Maga (número 117, correspondiente al miércoles 13 de abril de 1994).

Como complemento, sigue una nota (firmada por Roque Casciero) acerca de una muestra sobre la revista realizada en el Consejo Deliberante al año siguiente. Un dato interesante: la exposición fue organizada por la Asociación Amigos de la Revista Rico Tipo, entidad de la cual no poseo información sobre si sigue en actividades actualmente (La Maga número 191 , miércoles 13 de septiembre de 1995) .