Si bien esta historia de La Barra de Pascualín pertenece a una revista de 1959, posiblemente la aventura original se haya publicado en Avivato. De cualquier forma, nos trasladamos a una época donde el verdadero clásico sudamericano era Argentina-Uruguay. Si, como supongo, esta aparición de Pascualín defendiendo el orgullo argentino (¿una selección barrial?) en cancha oriental corresponde a mediados de los 50 o antes, tenemos que tener en cuenta que Brasil venía detrás de los dos grandes equipos rioplatenses, no habiendo aún ni siquiera ganado su primer mundial. Es que desde principios de siglo ambos países se habían repartido la mayoría de los campeonatos sudamericanos y Uruguay ya tenía además dos títulos mundiales y dos medallas de oro olímpicas. Argentina había brillado principalmente en los '40 con grandes jugadores (así lo cuentan nuestros padres y abuelos) que lamentablemente no se dieron a conocer al mundo debido a la 2da. Guerra Mundial...Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
lunes, 6 de diciembre de 2010
Fútbol e historieta humorística (II)
Si bien esta historia de La Barra de Pascualín pertenece a una revista de 1959, posiblemente la aventura original se haya publicado en Avivato. De cualquier forma, nos trasladamos a una época donde el verdadero clásico sudamericano era Argentina-Uruguay. Si, como supongo, esta aparición de Pascualín defendiendo el orgullo argentino (¿una selección barrial?) en cancha oriental corresponde a mediados de los 50 o antes, tenemos que tener en cuenta que Brasil venía detrás de los dos grandes equipos rioplatenses, no habiendo aún ni siquiera ganado su primer mundial. Es que desde principios de siglo ambos países se habían repartido la mayoría de los campeonatos sudamericanos y Uruguay ya tenía además dos títulos mundiales y dos medallas de oro olímpicas. Argentina había brillado principalmente en los '40 con grandes jugadores (así lo cuentan nuestros padres y abuelos) que lamentablemente no se dieron a conocer al mundo debido a la 2da. Guerra Mundial...Fútbol e historieta humorística
En un país como el nuestro donde todos los días brotan talentos para el dibujo y para el fútbol hasta de la más árida de las tierras, no sorprende que muchas veces ambos mundos se hayan unido a través de la historieta (tanto seria como humorística).
Para el segundo de los casos, he elegido a un quinteto de humoristas gráficos que bien podría tratarse de una delantera de selección. Es más, si entre los hinchas a un gran jugador se lo puede elogiar con un "dibuje, maestro", porqué no retribuir a estos dibujantes con un "la tiene atada" (la mano al lápiz).
El primero de ellos es Roberto Fontanarrosa con una de las historias de Semblanzas Deportivas: El conejo "Fumetti".
Pero atención!...que a lo humorístico se agrega una bellísima dósis de dramatismo y emoción. Eso de que el fútbol es la vida en 90 minutos es muy real... En suma, un Fontanarrosa extraordinario.
Roberto Fontanarrosa: Semblanzas Deportivas, Ediciones de la Flor, 1989
sábado, 4 de diciembre de 2010
La cola del diablo (IV)
Upa, con mucho coraje y responsabilidad, toma al toro por las astas y decide reemplazar a su hermano en la tarea solidaria que era habitual en éste y que ahora parece haber olvidado. Mientras tanto, Patoruzu sigue creyendo que el diablo cumplirá con su palabra. Pero será un gran error. Su enemigo empieza a llevar a cabo su maquiavélico plan.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Esos raros personajes viejos (II)
Arturo, un mayordomo/mucamo y actor de reparto en la tira Don Fulgencio (de Lino Palacio, nacida en los años '30 en La Razón y que se desarrolló a través de varias décadas en diarios y revistas - la que llevaba el mismo nombre, Avivato, etc -) se destacaba por su carácter solemne y - principalmente - por no mostrar jamás su cara.
Dice al respecto Alan Pauls (1): "Arturo es (...) el paroxismo del humor gráfico de Palacio: un personaje definido exclusivamente por su relación de desajuste con los parámetros formales de la tira. Serio, atildado y circunspecto, su paso por la historieta es al mismo tiempo de una indiscreción escandalosa. El, el personaje sin cara, el excedente del cuadro, es el encargado de delatar ese carácter convencional que el dibujo, por definición, se obstina en naturalizar. Hace aparecer los marcos como coacciones, desnuda el reparto de visibilidades e invisibilidades que está en el corazón de la historieta, y obliga a los demás personajes a comparecer una y otra vez, ante las leyes del género."




Por su parte Lonka (de Atilio - Atilio de Angeli -) tenía su lugar en Cascabel ( segunda mitad de los '40: 1946/7) y también era "anónimo". La revista se encontraba en su ocaso ya que su formato se había reducido a la mitad del de sus comienzos y la tapa no presentaba color.




Dos creadores distintos, épocas similares y un enigma que, según parece, jamás se develó. Justamente el hecho de mantener ese misterio es lo que hace atractivos a ambos personajes.lunes, 29 de noviembre de 2010
Con K de KALONDI






































