Maestros

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Regalos de Navidad: Battaglia, Repetto y Ferro

Si un libro estaba asociado a las fiestas de Navidad y Año Nuevo ese era el Libro de Oro Patoruzu. Durante décadas fue esperado por la familia argentina, en cada mes de diciembre.
Y fue un verdadero seleccionado de genios del humor; donde uno o más de ellos tenía alguna página dedicada a las fiestas. Estos son tres de esos gigantes: Battaglia (L.O 1955), Mirco Repetto (L.O 1958) y Ferro (L.O 1967).




Muy Feliz Navidad para todos!

Un pingüinito de Liniers (antes de Macanudo)

Entre los personajes que ya eran parte de las historietas de Liniers antes de que comenzara con su tira Macanudo en el diario La Nación estaban sus simpáticos pingüinos. Estos solían desfilar en Bonjour, en el suplemento No de Página/12.
Este trabajo que he escaneado pertenece al libro-catálogo Consecuencias, dedicado a la historieta argentina y publicado en España en 2000 y con cuyos autores (además de Liniers; Lucas Nine, Dani the O, Dario Adanti, Langer, María Alcobre, Rep, Parés, entre otros) se realizó una importante muestra en aquel país, que luego se trasladaría al CC Recoleta de Buenos Aires.




Consecuencias, Instituto de la Juventud José Ortega y Gasset, Madrid, 2000.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Un final especial

Antes que nada, creo que debo sugerir a quienes no han leído aún la historieta que acabo de subir o que no han llegado a su final, pasar de largo estos comentarios, ya que en los mismos hago referencia al desenlace y de leerlo se perdería el encanto o el misterio de como se resuelve la situación de Patoruzu. En definitiva, es esta historia lo importante y no lo que yo pueda llegar a opinar, que es sólo un juego, una manera particular o muy subjetiva de valorarla, un par de apuntes de los cuales me interesa más cúanto estimo este argumento que lo más o menos pertinente de mi análisis.
Por supuesto, todo aquel que quiera dar su punto de vista o aportar lo que desee, ya está invitado a hacerlo.



Más allá de la historia en sí, de la que no se puede negar su argumento atrapante, me gustaría centrarme en algunos detalles que me llamaron la atención:
Si la historieta humorística es algo así como una comedia, creo que ésta en particular es, como mínimo, una comedia dramática. Hay aquí momentos para reir, pero se imponen las situaciones difíciles: peleas entre hermanos, indiferencias, desprecios, hipocresías, etc. Y es particularmente llamativo el final: nos encontramos con un Patoruzu distinto: solo, incomprendido, casi vencido. Incluso está decidido a inmolarse. En este punto el estilo de dibujo es, por supuesto, humorístico, pero no hay humor.
Cuando todo parece perdido, llega la voz salvadora: Dios acude en su ayuda. El no necesita otro Cristo, ya que Patoruzu "hace falta mucho en la tierra". Y no es en absoluto una solución al conflicto tomada de los pelos o forzada. Si el diablo fue quien manipuló al indio (aprovechándose de su bondad e inocencia) hasta ponerlo al borde del abismo, es bien lógico que ahora su contracara sea quien lo rescate (con esa lluvia que me recuerda a la nieve de El Eternauta, pero con efecto opuesto).
En este punto hay algo para destacar: ¿cúantos personajes de historieta - héroes o antihéroes, serios o humorísticos - han tenido la virtud de comunicarse con lo espiritual , lo sobrenatural o lo divino como el cacique?
Porque el diálogo con Dios o con el diablo (incluso a éste puede visualizarlo), atributo vedado a cualquiera del resto de los protagonistas ( y causa de que nadie comprenda lo que está pasando), hace de Patoruzu un ser más trascendente que por aquellos motivos que siempre lo caracterizaron: valentía, honestidad, generosidad o poderío físico.
Pero tampoco es cuestión de ponernos demasiado serios o formales, no lo querría así el propio Patoruzu...


Entonces vale recordar algunas de las palabras (1) de Roberto Fontanarrosa sobre el indio:
"(...) Patoruzu, con su nombre sonoro y contundente, ya está instalado en el reservorio emocional de todos los argentinos. Es, a mi juicio, el gran personaje de la historieta argentina. El más clásico, el más popular, merecedor de mezclarse en el Hall de la fama con Fangio, Monzón, Perón, Gardel, Mafalda y Maradona (...).
Su vigor, y un coraje enancado en un permanente optimismo. Porque el indio transmitía eso, optimismo y, como dirían los chicos, buena onda (...). Y tenía (...) una linda sonrisa, una risa franca. Huija, chei! saludaba jubiloso (...).
Irreprochable en su nobleza, generosidad, sentido de la justicia y valentía.
Por eso me alegra la aparición de este libro (2), señores. Es el reencuentro con un grande, con alguien que marcó una época y que colaboró en incentivar mi entusiasmo por la lectura tanto como lo hicieron mis maestras de la escuela primaria.
Atención, muchachos. Escuchen, escuchen ese jubiloso Huija, chei! que llega a través de las próximas hojas. Preparémonos a recibirlo. Patoruzu está llegando".




( 1 y 2) : De la colección Biblioteca Clarín de la Historieta, prólogo de Fontanarrosa en el libro dedicado a Patoruzu; Clarín, 2004.

La cola del diablo (VII, final)

viernes, 17 de diciembre de 2010

Augur, Partenón y después...

(la) Ilíada es un poema épico griego atribuído a Homero y refiere a las legendarias batallas entre griegos y troyanos. Fontanarrosa, con su magistral habilidad para el juego de palabras, nos hace reir desde el título mismo de esta historieta. Y nos demuestra que la Grecia antigua y el tango tienen algunas cosas en común... Aquiles (muy enojado él) se la perdió.

Fontanarrosa, Roberto: Historietas completas a todo color, Ediciones de la Urraca, 1975

La cola del diablo (VI, anteúltimo capítulo)

Nos aproximamos al final de la historia: el gran cacique logra atrapar a Villadiego y a sus cómplices, quienes vuelven a la cárcel. Pero esto no le alcanza para revertir la situación: su gente más querida sigue rechazándolo y él no sabe cómo explicar lo que ha pasado...

Y ya llega el desenlace...

jueves, 16 de diciembre de 2010

La Isla del Tesoro (según Fontanarrosa)

En los '70 Roberto Fontanarrosa adaptó (o reinventó) para la revista Chaupinela, y según su particular visión, famosas obras de la literatura universal. Más tarde, fueron recopiladas en lo que fue uno de los primeros libros de humor gráfico del dibujante y escritor: "Fontanarrosa, Historietas completas a todo color" (Ediciones de La Urraca).
Seleccioné algunas de ellas para subir a este blog. Tal como dice el título, la novela de Stevenson es la primera.

martes, 14 de diciembre de 2010

La cola del diablo (V)

Patoruzu empieza a comprobar que las cosas no son como él creía. No existen ni un padrino ni un delincuente redimidos, tan solo la traición del diablo.

Continúa...