Maestros

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sábado, 12 de noviembre de 2011

Pablo Lobato

Pablo Lobato pertenece a la última generación de grandes caricaturistas argentinos. Como Diseñador Gráfico, aporta la técnica digital en sus trabajos, unida a una estética cubista heredera de Picasso. Pablo también incluye entre sus influencias a Raúl Fortín, Hermenegildo Sabat, Luis Scafati, El Niño Rodríguez, y a los pintores Emilio Pettorutti y Juan Gris (ver Artefacto 41).
Sus colores planos y la geometrización transmiten – contra lo que podría esperarse – calidez, ternura y una clara fotografía del alma de sus retratados.
El año pasado y en este 2011 ilustró el suplemento Leyendas del Rock, para el diario La Nación. Con un gran reconocimiento en Estados Unidos, publica actualmente en The New Yorker, Time Magazine y la Rolling Stone.


Para visitar su blog:

Aquí pueden disfrutar de una extensa galería de sus trabajos:

http://www.flickr.com/photos/13251342@N00

En la revista Artefacto nro. 41, encontrarán una entrevista donde este excelente ilustrador expresará ideas como esta:

"Un caricaturista no sólo tiene que lograr un parecido. También tiene que comunicar un mensaje y una estética.."


Por último, otro reportaje en Tras Cartón:





Las imagenes fueron obtenidas de: cherrybomb.com.mx y de fernandaubeda.com

jueves, 10 de noviembre de 2011

Día del Dibujante: Un regalo de Osvaldo Laino

El maestro Laino me envió esta hermosa ilustración de su autoría junto al siguiente texto:

"Un saludo cordial en este Dia del Dibujante. Abrazos" (Osvaldo).

Muchas gracias, Osvaldo.También -desde mi humilde lugar- me considero un dibujante y parte de este mundo creativo tan querido.
Sonrisas Argentinas, entonces, saluda a todos los dibujantes en general e historietistas en particular, deseándoles que estén pasando un gran día.

Luis

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Del papel al movimiento (VII): Otras obras del siglo XX

Para completar el período correspondiente al siglo pasado, la siguiente es una lista de films donde se combinan algunas obras de las que se sabe muy poco con otras que alcanzaron gran repercusión.
Hay que tener en cuenta que nos vamos a encontrar no sólo con dibujos animados sino también con protagonistas de carne y hueso (actores y actrices de gran fama en varios casos).
También hay que recordar que aquí, como en toda esta serie, no están contabilizadas las obras cuyos personajes o ilustraciones no pasaron previamente por las revistas.
Por supuesto, este listado (que toma solamente lo vinculado al humor gráfico) no pretende ser completo, así que quien desee aportar nuevos datos, está invitado a hacerlo.

Historieta: Viruta y Chicharrón (Redondo), en Caras y Caretas.
Películas: Viruta y Chicharrón y Viruta y las mujeres.
Hacia 1914 o 1915. Dirección de Héctor Quiroga, libreto de José González Castillo y actuaciones de Celestino y Pepito Petray.

Historieta: Pancho Talero (Arturo Lanteri), en El Hogar.
Películas: Pancho Talero (1929) y Pancho Talero en Hollywood (de 1931 e interpretada por Pepito Petray).
Su autor fue uno de los primeros historietistas del mundo en llevar sus propios personajes al cine.

Historieta: El buzo Chapaleo (Eduardo Ferro), en Patoruzú semanal.
Película: El buzo Chapaleo (1943, corto de Castillo-Haleblian).

Cuadros humorísticos: Chicas! (Divito), en Rico Tipo.
Película: En Soy un infeliz (1946) Augusto Codecá iba al cielo, atendido por “chicas Divito” (el dibujante presidió el concurso donde fueron elegidas) pero…despertaba al lado de su suegra.

Historieta: Avivato (Lino Palacio), en la revista Avivato.
Película: Avivato (Cahen Salaberry, 1949). Guión: Ariel Cortazzo y Enrique Cahen Salaberry, sobre la pieza teatral "El rey de los garroneros" ("Le roi des resquilleurs"), de George Milton.
Interpretes: Pepe Iglesias "El Zorro", Benita Puértolas, Lilian Valmar, Alberto Terrones, Tono Andreu, María Aurelia Bisutti.

Historieta: Fúlmine (Divito), en Rico Tipo.
Película: Fúlmine (1949, Bayón Herrera). Guión/Argumento: José Fernández del Villar
Adaptación: Rodolfo M. Taboada. Interpretes: Pepe Arias, Pierina Dealessi, Julio Renato, Homero Cárpena, Marga Landova, Eduardo Otero, Adolfo Stray.



Piantadino


Historieta: Piantadino (Mazzone), en diario El Mundo y en Rico Tipo
Película: Piantadino (F. Mugica, 1949). Guión: A. Petit y Rodolfo Sciammarella.
Interpretes: Pepe Iglesias "El Zorro", Norma Giménez, Juan José Porta y Rodolfo Onetto.

Historieta: Don Fulgencio (Lino Palacio), en revista Don Fulgencio.
Película: Don Fulgencio (1950). Guión: Ariel Cortazzo, Alejandro Verbitsky y Emilio Villalba Welsh. Interpretes: Enrique Serrano, Malvina Pastorino, Analía Gadé y Tono Andreu.

La primera fundación de Buenos Aires (de Fernando Birri, cine-pintura basado en Oski, que compitió en Cannes 1959).

Publicidad fílmica con Pochita Morfoni (Divito). Fecha: sin datos (entre los 50 y 60, presumiblemente).

El presidente viajero (1962), adaptación de un chiste gráfico de Siulnas relacionado con la caída de Frondizi.

Mc Perro (Costantini) de Billiken pasa al cine (en cortos de 1971).



En la década del 70 la tira El Mago Fafa (Bróccoli/diario Clarín) fue transcripta directamente de la página a la pantalla de dibujos animados (con música de Víctor Heredia, entonces prohibido). Sin ser un dato confirmado, se habrían filmado una decena de cortos.
El video que sigue lo conocí gracias a los blogs Flores Azuladas y Lápiz y Papel:



Historieta: Clemente (Caloi/diario Clarín).
Cortos: Clemente y sus hinchadas (1982, Galiñanes). El ejemplo no corresponde a esa serie sino a una más actual (2010).



Historieta: La clínica del Dr. Cureta (Guión: Meiji. Dibujada por Ceo, Rep y Toul/ revista Humor Registrado).
Película: La clínica del Dr. Cureta (1987, dirección de Alberto Fischerman, guión de Meiji y Jorge Garayoa). Con Gianni Lunadei en el papel protagónico y las actuaciones de Arturo Maly, Carlos Moreno, Camila Perissé y Tina Serrano.



Bibliografía/Fuentes:

Paraná Sendrós: La historieta argentina en el cine (Catálogo “Sexta Bienal: 100 años de humor e historieta argentinos, Municipalidad de Córdoba, 1986)
Raúl Manrupe: Breve historia del dibujo animado en la Argentina (Libros del Rojas, 2004)
Cinenacional.com
Historieteca.com.ar
Los videos fueron subidos a Youtube por tedbondy (Mc Perro), xkz1378 (El Mago Fafa), Julio Benavidez (Clemente) y alhuo (Dr. Cureta).

martes, 1 de noviembre de 2011

Guillermo Mordillo: "Poeta del ojo y del alma"

El Libro de Oro de Mordillo, publicado en Francia en 1999 por Editorial Glenat, es un libro distinto a los habituales de este gran dibujante: No toma un tema único sino que nos presenta una suerte de antología: parejas, jirafas, el fútbol, el “Galión” y una infinidad de posibilidades forman parte de sus páginas, superiores en número a cualquiera de sus otros tomos.
Pero, además, el mismo incluye dos reportajes que le realizó Numa Sadoul; uno en París (1975) y otro en Niza (1999). Estos abarcan – nada menos – casi treinta páginas. Por eso, a pesar de su extensión, esta entrada representa no más de un veinte por ciento de ese total. La idea ha sido transcribir fragmentos de sus respuestas donde se refiere a sus orígenes, su vida desde que partió de la Argentina, sus influencias, su técnica, y mucho más que será de interés tanto para los lectores como para los profesionales del humor. Y en cuanto a su manera de entender la vida también está la explicación a la amplitud de esta nota: Mordillo tiene infinidad de valiosas reflexiones para regalarnos…

Debo agradecer la vital ayuda como traductora de mi prima Nora Guastavino (poeta excelente, por otra parte), quien con enorme esfuerzo, generosidad, paciencia y desinteresadamente (y créanme que todo esto es absolutamente así) se volcó a esta labor, la cual en definitiva (y de acuerdo a sus propias palabras) fue un verdadero placer por todo lo apuntado con anterioridad.
Las vueltas de la vida hicieron que -un año después del trabajo de ella- asistiera a una charla de Guillermo Mordillo con Carlos Garaycochea. Allí, como tantos otros, le pedí un dibujo (hizo una de sus simpáticas jirafas) pero no para mí, sino dedicado a Nora, quien lo atesora perfectamente enmarcado en una de las paredes de su casa…

Por último y antes de pasar al texto, dos detalles más: Un grupo de obras del mismo libro acompañan las frases del autor, como complemento.
Por otro lado, entre aquellos que opinan sobre el artista en dicha publicación, se encuentra Marcel Marceau, quien expresa:
“El humorista, tal como lo amamos a través de Mordillo, tiende su supremacía sobre los corazones y los espíritus. Poeta del ojo y del alma, lo es en profundidad de sí mismo. Sus personajes inspiran piedad, grotescos o burlescos no dejan de ser heróicamente poéticos e indefensos. Se erigen frente a nosotros para dar testimonio de una cierta ferocidad y bestialidad humana que condicionan los accidentes o los incidentes de la vida. Justamente a través de esto, el poeta Mordillo revela su creencia en la sublimidad del hombre.
Hay tal ternura y tal amor escondidos en este gran libro de imágenes que nos ponemos a soñar y esperar frente al inevitable sino suspendido sobre nuestra cabeza, una especie de sello inexorable de eternidad.”


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“La vida es demasiado breve, cuando uno lo comprende no hay que complicarse con ideas negras. He aquí porqué me gusta la frase de Boris Vian: “El humor es la cortesía de la desesperanza”. Eso explica todo. Es una pérdida de tiempo estar siempre desesperado. El humor me mantiene ocupado y me permite comunicarme con la gente. Yo no soy un tipo que hable facilmente. Casi a pesar de mí, el humor se me convirtió en un lenguaje. Mi grafismo es una especie de escritura sin palabras.

Mi estilo actual comenzó en 1959 en Perú, cuando hacía tarjetas que debían implicar personajes asexuados, susceptibles de ser enviadas tanto a hombres como a mujeres. Había que encontrar personajes ambiguos que, en EEUU, se llamaban “potatoes”, unas especies de papas con brazos y piernas. Hoy día, si mirás mis personajes, notarás que sólo el pecho diferencia los machos de las hembras. Ya no tengo casi necesidad de firmar mis dibujos: estos pequeños personajes bizarros caracterizan mi estilo y son la continuidad directa de mis “potatoes” peruanos.

Tengo una escritura que es personal. No soy amante de las tiras dibujadas. Tampoco soy un incondicional del dibujo humorístico clásico, tipo Playboy. Entonces me creé una moda que convenga a mi escritura. Eso es mi estilo: una forma de ubicación en la página que, por otra parte, se ha imitado bastante. Y no es ni tira dibujada ni dibujo humorístico; está a medio camino entre las dos.

Cada uno de mis dibujos es un mini “storyboard” de dibujo animado. Mi modo de hacer páginas en una, dos, tres o cuatro secuencias se debe a una simple cuestión de ritmo.
Hay un aspecto espontáneo en el humor pero también hay mucho de matemática. Me refiero al humor animado: Charles Chaplin o Buster Keaton trabajaban sus gags con una precisión de segundo. Un segundo de más o de menos le restaba calidad al gag. En mi caso la ubicación en la página da su ritmo a la situación. Es muy importante que el gag se produzca en cinco o en dos secuencias: es musical, como una división hábilmente calibrada, es una cuestión de ritmo. Y eso ocurre solo, cada dibujo elige el ritmo que le es conveniente. La tira dibujada no me seduce porque es un ritmo que no es afín a mi escritura. Hago mis dibujos con ritmo cinematográfico que condiciona la ubicación en la página a una o cuatro secuencias (…)
No copié a nadie y copié a todo el mundo: todos los dibujantes que leí me enseñaron algo; tanto los buenos como los malos. De todos soy la suma. Pienso que soy una especie de catalizador de lo que leí pero tengo una escritura instintiva que traté de analizar después de hecha.

Hay dos dibujantes argentinos que me influenciaron mucho: Quino (por sus gags sin palabras) y Oski (porque su dibujo me impresionó profundamente desde su orígen).

Mis libros no tiene fin, son remolinos temporales, un eterno recomenzar(…). “Crazy Cowboy” no tiene fin, “Crazy Crazy” tampoco. Yo pongo mis libros, mis concepciones sobre la existencia. Para mí todo continúa, todo recomienza a perpetuidad.
(…) La muerte es renacimiento es recomenzar, es un gran ciclo el que continúa sin fin. Pero quiero precisar que no reflexioné en eso, me ocurrió instintivamente cuando hice mis libros. Mi objetivo principal es hacer reir. En cuanto a ideas que, en una primera fase son humorísticas, con una segunda o tercera fase que se me escapa y que, sin embargo está en mí. A través de mis libros es evidente que no creo en la muerte como experiencia personal: creo en ella como espectáculo. Tengo miedo de la muerte de los demás, de los que amo, pero no de la mía propia porque estoy convencido como vos que eso no ha terminado. Cada uno de nosotros vive continuamente; uno no vive su muerte. Tengo una intuición: que uno continúa sin detenerse, que mi verdadera edad no es 43 ni 67 años, sino 2300 o 4170 años. En definitiva, es parecido, es “El Galeón”. Yo podría decir, como Flaubert en Bovary: ¡El Galeón soy yo!

La palabra es un límite: yo publico en una veintena de países donde el problema de traducción sería un obstáculo. A veces, por supuesto, agrego texto. Pero eso, de hecho, no corresponde a mi propio estilo. Yo no podría escribir como vos y vos no podrías escribir como yo; mi estilo -lo repito- es una escritura. Pero si escribiera con palabras quisiera que fuera como mi dibujo: que el primer nivel fuera una cosa y el segundo otra. Yo lo hice en pequeña escala, en una frase que acompaña el título de mi primer recopilación “Mordillo Cartoons Opus I”: “Variaciones en color y tinta china sobre la especie humana y otros fenómenos atmosféricos”. A priori, la frase es humorística pero en el fondo, es lo que pienso realmente. ¿Qué es la especie humana? Un fenómeno atmosférico y esta es la idea de Darwin: las formas de vida nacen del condicionamiento atmosférico de la tierra…Es así cómo quisiera escribir. No es fácil, eh? ¡Por el momento prefiero conformarme con dibujar!

Creo que mi técnica es, hoy día, tal, que quisiera volver a dibujar algunos de mis mejores gags para ubicarlos a mi nivel actual. Entre mis gags hice una selección. Hice 1300 cartoons hasta hoy. De ellos seleccioné más o menos unos 50 que consideré clásicos. Después elegí una centena de dibujos considerados buenos. El resto no soy yo quien debe juzgarlos pero hay algunos que jamás debería haber hecho.
(…) Eso es, ponerlos al día con la técnica actual…no sé si seguiste la jirafa pero ella evolucionó mucho. Si mirás los primeros “Snoopy”, los primero personajes de todo dibujante, no tiene nada que ver y eso, es trabajo, horas, miles de horas de trabajo, hay miles de horas de trabajo: eso es lo que hace el estilo. ¿De dónde viene la inspiración? La inspiración viene si trabajás, si no trabajás no viene.

En cada dibujo que hago, aunque no se note, agrego algo, quizás un toque que jamás puse antes, algo nuevo en cada dibujo. ¡Es realmente increíble! Es posible que haya gente que diga que Mordillo es siempre la misma cosa…

Pero…no es del todo la misma cosa y en mis 50 dibujos anuales creo que hay tres o cuatro que son creaciones, cosas que nunca hice antes: en el gag, la idea, el modo de ponerla en escena…Los otros son, yo no diría repeticiones pero sí variaciones sobre un tema. Mientras haya tres o cuatro creaciones por año, seguiré. Si la salud me lo permite, ¡vale la pena!

Antes que nada debo decir que me cuesta mucho dibujar. Cada uno de mis dibujos es trabajado cinco o seis veces sobre papel calco que uso frente-reverso hasta que esté satisfecho de la ubicación en la página. Son muy importantes la armonía, el orden, el ritmo del gag. Hay gags que no concreto si no encuentro una solución gráfica satisfactoria. Construyo enormemente al lápiz; esta cosa que parece tan simple una vez aparecida, es consecuencia de muchísimas pruebas de lápiz. Jamás tuve facilidad para dibujar.

Cuando tengo una idea, la anoto en un cuaderno. Mis ideas son visuales, las veo como para un “storyboard” y las anoto en un lenguaje comprensible sólo para mí, un español con gran cantidad de argot. A veces son palabras que me provocan para un gag pero esto es poco frcuente, la mayoría de las veces son imágenes. Una vez anotado y numerado lo olvido. Después vuelvo siempre a ese cuaderno dibujando, a veces, una idea muy antigua. Eso me permite tener una visión más objetiva de mis ideas. Hay algunas que escribí pero nunca concretaré. En primer lugar pienso en la ubicación en la página, en el ritmo necesario para que la idea sea fácilmente comprensible. Trato de evitar al máximo todo aquello que no pueda ser comprendido por la mayoría de los lectores. Es por eso que, primero, hago mi gag en el formato estampilla con el fin de ver la ubicación en la página. Una vez hecho esto, trabajo sobre papel calco. Al cabo de cuatro o cinco esbozos, paso al papel definitivo. El color viene después. A veces semanas o meses después.

(Colorear) también es una escritura. Fui llevado a una especie de “color total” que me caracteriza. Mirá mis libros, por ejemplo: el único espacio en blanco que encontrarás es la piel de los personajes ¿Por qué? Porque en cada uno de mis dibujos no hay un solo plano mayor de personaje. Con respecto a la cámara –fijate que yo pienso siempre en el cine- el personaje está constantemente lejos y ahogado en un conjunto (…). Mi personaje, pequeñísimo en un entorno muy coloreado: lo notás inmediatamente porque es blanco (…). La escenografía pasa a un segundo plano y el gag se encuentra consolidado.

En cada uno de mis dibujos notarás que hay un color dominante que es la base de todos los otros: eso es lo que da la armonía. Comienzo todas mis páginas instalando una capa uniforme de color sobre la superficie; el personaje queda preservado por la “drawing-gum” (goma líquida que seca, preserva el lugar recubierto. Después se saca simplemente esa capa y el lugar queda blanco). Este color será el dominante, a partir del cual trabajo todos los otros, por transparencia, los cuales se encuentran unificados por el color de base. Mi dibujo ha sido previamente descalcado por simple presión, es decir que no dibujo sobre la hoja definitiva a fin de que esté virgen para recibir el color (incluso lo he limpiado meticulosamente con talco); paso a la tinta antes de la coloración después de haber determinado las superficies blancas con “drawing-gum”…Incluso a veces se me ocurrió de no pasar a tinta, dejar el dibujo en lápiz (es el caso de la tapa de “Crazy-Crazy”) o bien de no entintar más que los personajes. Es, por otra parte, un principio del dibujo animado donde no se entinta más que lo que se mueve; la escenografía fija queda en lápiz…De hecho, son búsquedas perpetuas, me replanteo constantemente.

Es una visión cinematográfica del dibujo. En mis libros y en todos mis gags, no sólo el personaje está lejos de la cámara, sino que, además, se encuentra siempre a la misma distancia de ésta. A veces se encuentra más lejos, jamás más cerca.

Tengo tres etapas. Cuando busco ideas necesito silencio total; cuando hago un trabajo mecánico, de rutina, escucho radio con música variada; finalmente, cuando paso a la tinta necesito que alguien me ayude pues es muy difícil para mí y entonces escucho música barroca. Debería poner en mis libros: “Con la colaboración de Vivaldi, Mozart, Bach…” porque son ellos los que me ayudan a pasar a tinta.

Cuando uno dibuja cada día durante 35 años, esa es la mejor de las escuelas. Mis profesores fueron todos los dibujos de mis colegas que miré atentamente.

En un primer momento (en relación al humor que realiza) parezco “gentil”. En el segundo momento es realmente la crueldad, es una forma de realismo: la desesperanza simplemente que está siempre presente en mis gags. La “cortesía de la desesperanza”. Es exactamente eso: mi desesperanza personal queda oculta bajo una apariencia muy delicada. Llego a confundir a bastante gente; la redondez de mis dibujos y mis lindos colores es una pátina detrás de la cual yo instalo un tema fundamental: la soledad.

Mis temas predilectos son las parejas, los animales (en particular, las jirafas), los deportes (en particular, durante un largo tiempo, el fútbol y el golf; después el tenis). Recapitulemos: deportes, parejas, animales y temas varios.

Para escribir la primera idea, me tomé una media hora quizás. Al cabo de 5 horas había escrito 3 o 4 ideas y me pregunté: “¿De dónde van a venir las próximas?” Hoy escribí más de tres mil ideas de las que no dibujé ni la mitad.

Confío, tanto como me es posible, en mi instinto más que en mi inteligencia: mi inteligencia corre el riesgo de engañarme mientras que con mi instinto el márgen de error es menor. Soy un gran admirador de los animales: los animales no se equivocan nunca, siguen su instinto. Tengo una profunda admiración por los gatos y trato de imitarlos. Trabajo como un animal tanto como me es posible.

Trabajo permanentemente cuatro dibujos a la vez. Es decir que dispongo mis dibujos en 4 planchas y estudio el color de cada uno (…). Son dibujos en vías de realización. Los ubico en planchas separadas y le doy color a cada uno, a dos, a tres y a cuatro y después vuelvo a los detalles. Ahí, cuando estoy saturado de un dibujo, paso a otro. Trato de evitar la saturación cuando trabajo porque corro el riesgo de anclarme. Además, se vuelve siempre a la misma cosa: me divierto, mientras me divierto sale bien y si estoy cansado de un dibujo es mejor dejarlo de lado, de tomar otro en el que se presenta un problema realmente distinto: así se renueva el entusiasmo.

Hay siempre un objetivo en mis dibujos, incluso desconocido. Es como en la vida: Nosotros vamos hacia algo que no conocemos y que quizás no lo alcancemos jamás. “Siempre más alto, siempre más lejos”., decía un aviador cuyo nombre olvidé. Eso es: en mis libros, en mis gags, hay un fondo de desesperanza, de soledad, pero también hay optimismo. Soy un pesimista muy optimista…Fijate, ¡hablo de mí como si se tratara de otro!

El día que me de cuenta que, en mis dibujos, ya no hay encantamiento, ya no hay candor y, por lo tanto, ya no hay verdad, probablemente me detendré. ¡Trato de ser veraz! Hago mis dibujos con amor, con mucha ternura y creo que eso se siente, ¿no es cierto?

El estilo viene con el trabajo. Si no sos dibujante pero te ponés a dibujar una hora diaria durante 20 años, llegará un momento en que vas a hacer un dibujo a tu manera y tu manera es tu estilo (…).
Invertí 25 años en tener el estilo Mordillo. Cuando la gente ve mis dibujos, ve mi estilo, no el Mordillo que a los 12 años dijo “no copio más”. Y para obtener eso invertí un cuarto de siglo pero la gente lo ve. Pero en eso, una vez más, seguí mi instinto porque no me dije así como así “no copio más” con tal dominio: yo era un pibe, no dije eso pensando que un día iba a tenr un estilo: hice eso por puro instinto. No conocía mi destino (…), quería ganarme la vida: eso es todo. Y funcionó.

El estilo Mordillo comenzó con “El Galeón” donde los personajes están ya en la vía. “El Galeón” era de 1970: yo tenía 38 años. Pero realmente fue en “Crazy Cowboy” en 1972 - ¡tenía ya 40 años! – cuando el estilo Mordillo empezó a tomar forma…¡toda la vida para llegar aquí! Todo lo que hice fue trabajar mucho y esto llegó así como así.

(El éxito) me facilitó algunas cosas porque soy muy tímido. Ahora la gente viene a mí; hay una cosa que me preocupó: mi madre no comprendía lo que yo hacía. Estaba orgullosa de mi éxito, muy contenta de mí pero no entendía mis dibujos. Era una mujer muy simple, leía y escribía apenas; a mi forma de escritura entraba todavía menos. Es cierto que no nos entendíamos en casi ningún tema…

De mi padre no puedo hablar porque murió sin haber visto la llega de mi éxito. Era un hombre más inteligente que mi madre quizá, pero no sé si hubiera comprendido. Era un obrero. Pero escribía: de tanto en tanto nos enviaba poemas. Mi abuelo paterno también. Mi abuelo materno era minero en Asturias.

Soy hijo de inmigrantes. Mi madre viene del norte de España, mi padre del centro, los dos de origen paisano y mi padre fue a la Argentina como obrero electricista.

Jamás tuve una bicicleta (…). No estábamos en la miseria sino en una vida muy modesta. Es una de las razones por las que empecé a trabajar a los 15 años. Pero nunca tuve grandes apremios económicos. Al fin de cuentas, eso es una riqueza: cuando se nace modesto, uno aprende a contentarse con poca cosa. Es sin duda la mejor herencia que me dejó mi padre.

Mi padre me dijo: “Hagas lo que hagas está bien”. Ellos me tuvieron confianza. Si hubiera pertenecido a una familia burguesa, quizás me habrían hecho estudiar y se habrían cagado en mi ambición artística. Mis padres estaban admirados respecto de mí: Ellos, obreros, ellos tenían un hijo que dibujaba todos los días. Realmente son los primeros que creyeron en mí. Empecé, pues, muy temprano, aún así triunfé muy tarde…Entonces, sí, el éxito me dio la libertad.

Cuando yo tenía 34 años, veía los dibujos de Quino o de Sempé que tienen mi edad pero que ya eran Quino y Sempé mientras yo no era Mordillo…Yo me convertí en Mordillo a los 40 años. Empecé a publicar en 1966; en 1972 mi nombre se volvió algo conocido y, en 1975, cuando vos me conociste bien, mi nombre significaba algo.

Trabajé mucho a partir del momento en que tuve éxito. Siempre trabajé mucho, incluso hoy, a la edad que tengo, con el éxito que tengo, trabajo diez horas diarias. Antes eran diez horas diarias, incluídos sábados y domingos. Ahora los fines de semana y días festivos no trabajo.

Mi mujer y mis hijos son franceses. Además (…), soy de orígen español y casi toda la Argentina es fruto de una inmigración principalmente italiana y española. Por otra parte, esto explica una cierta tradición artística, sobretodo gráfica y pictórica que irradia fuera de Argentina.

Alguien dijo que mi trabajo es “comicósmico” porque la situación geográfica de mis cartoons no es en los EEUU, ni la Argentina, ni Francia: es el Universo. Estoy aquí, en esta mesa, con vos, sí, pero bajo nuestros pies está el planeta; cuando camino, camino sobre el planeta, no camino en un país.

Mi definición (del humor) es: “El humor es la ternura del miedo” (…). Para mí es natural porque tengo miedo: tengo miedo del horror del mundo y si no tuviese miedo, no hay humor (…). Hay miedo en todos lados en mis dibujos. Y la soledad es el hilo conductor de todo lo que dibujo.

Cuando era niño, a la noche a veces atravesaba un descampado y para darme coraje, silbaba. Hoy, dibujo.

Sin estos pequeños personajes que me acompañan desde hace 33 años, me sentiría solo. Son un medio que me permite soñar y que me da coraje. Son una herramienta que me da la posibilidad de hacer cosas que no haría por mi mismo. Yo quiero dibujar un personaje que no baje los brazos.

Quería crear un personaje que todo el mundo amara: era todo y creo que lo logré.”



Mordillo, Guillermo: Le Livre D’or de Mordillo (Glenat, 2001)

Fotografía: Basso Cannarso

sábado, 29 de octubre de 2011

Novedades para tener en cuenta

Con su gentileza habitual, el maestro Osvaldo Laino me ha enviado un mail donde me informa de una nueva aparición de su revista Dibujantes, el número 10 en este caso.

Este es el link a la entrada de su blog, desde la cual se puede descargar el ejemplar:

http://revista-dibujantes.blogspot.com/2011/10/dibujantes-10.html

El pdf comienza a lo grande: las creaciones de H.G. Oesterheld para el mundo infantil. Pero lo que sigue es fantástico: Del número 10 de la revista original se destacan las notas referidas a (nada menos) Oski, Oscar Blotta y Hugo Pratt. Y la frutilla del postre es un homenaje a Torino, con textos de Héctor Reinna y Víctor Leali. ¡Para descargar ya!

Además, y gracias a una entrada publicada por Nando , me enteré de la llegada del primer número de Zona Liberada, con el mismo espíritu del blog y la participación de humoristas gráficos como Pati, Jorh, Iñaki, Ham, el recuerdo para Dani The O, y otros. Son 16 páginas a todo color y en un gran formato: 29 x 41 cm. Según parece, llegó a los kioskos a principios de este mes y en algunos ya se ha agotado, así que hay que apurarse...

Eso no es todo:

Desde Córdoba, Raiz de Dos lanzó el mes pasado "Zazá", de Carlos Ortiz (1946-2000). En la página de la editorial figura la siguiente sinopsis del libro:

Cuentan sus hijos que Carlos Ortiz era una especie de esponja para absorber deportes. Jugaba algunos de ellos; los que podía, pero de todos leía y a todos miraba por TV. Desde la final de la Copa Libertadores hasta una maratón en Nairobi. Es decir que Zazá no sólo lleva la pluma sino el alma de Ortiz. Zazá es ceceoso y pícaro como un amigo de la infancia del Negro; como él, lleva a Córdoba en sus zapatos pero al país entero en su horizonte; conoce al dedillo sobre fútbol, básquet, tenis, automovilismo y patinaje artístico; y, sobre todo, comparte con su creador el alma prístina de los que aprendieron a mirar la vida desde “el lado de los buenos”.
Posiblemente también Zazá fuera hincha de Unión San Vicente. Quizás por eso la lengua le ceceaba pero no le temblaba. Es decir que más de un hincha, circunstancialmente, se enojó con sus chistes, pero lo respetaron todos.
El día que el Negro murió, el cortejo estaba llegando al cementerio, cuando un hombre de aspecto humilde, de gorra y en bicicleta, le preguntó a uno de sus familiares quién había muerto que lo despedía tanta gente. Cuando escuchó el nombre de Ortiz, el hombre abrió los ojos y quiso saber si era “el de Zazá”. Entonces dejó la bicicleta contra un árbol, se puso la gorra en el pecho y acompañó al cortejo hasta el final.

Y por último, desde la Patagonia, dos libros de La Duendes recopilando material de Jorge L. Limura (aparecido este mes) y Alfredo Grondona White (publicado en septiembre), verdaderos grandes de nuestro humor gráfico. Ambas publicaciones pertenecen a la colección de humor Ja y pueden conseguirse en comiquerías de Buenos Aires.


domingo, 23 de octubre de 2011

Pasión por el coleccionismo



Desde hace un tiempo vengo participando en las reuniones de coleccionistas fans de la obra de Dante Quinterno (a partir de una propuesta de Sergio Maganas, de quien todos esperamos su regreso) y una de las razones que más me ha enganchado es el cariño de todos ellos por las historietas y por charlar, aportar datos y entretenerse con este mundo de la imaginación.
Siempre aparece un dibujo realizado por alguno de ellos mismos, un original de una tira de Patoruzú, carpetas con imagenes cuidadas e impecables, además, por supuesto, del interés por incorporar un nuevo ejemplar a la colección.
Pero las charlas no terminan ni en Quinterno ni en el mundo de la historieta en general, sino que se expande a muchos otros temas (y así vamos descubriendo los conocimientos particulares de cada uno) y eso hace todavía más interesantes a las reuniones.
En el caso de este sábado 22 se produjo también la visita de Luis Ardouin, especialista en la obra de García Ferré y autor de hermosos muñecos de sus personajes. Ayer justamente, sorteó uno de Isidoro especialmente hecho para los quinternianos, ante la sorpresa de todos y la amplia sonrisa del ganador. En definitiva, aportó aire nuevo, simpatía y ganas de proyectos, con los que se ganó el aplauso de los concurrentes, un modo también de darle la bienvenida.
En fin, toda buena gente que disfruta de su pasión, comparte sus saberes y se brinda para pasar varias horas agradables.
Aquí, algunas de las fotos que gentilmente me envió Luis. Será hasta la próxima, entonces, allá para mediados de diciembre...

viernes, 21 de octubre de 2011

Para agendar: "Ilustradores"y un capítulo dedicado al Humor Gráfico

Este miércoles 19 Canal (à) estrenó en el ciclo "Ilustradores" un capítulo dedicado al Humor Gráfico donde Tute, Max Aguirre, Gustavo Sala y Carlos Nine nos hablan de sus maneras de trabajar, el tema del estilo, la técnica que utilizan, el proceso creativo y las ideas, la posibilidad de publicar y qué es la ilustración para ellos.
En realidad, estaba buscando un programa que pensé daban a las 21:00 pero fue -por suerte- un error, encontrándome con la linda sorpresa mencionada.
Para quienes no lo vieron y les interesa, Canal (à) lo repite en los siguientes días y horarios:
Jueves - 2:00 - 7:00 - 12:00 - 17:00
Sábado - 18:00
Domingo - 12:30 - 20:30
Y si en algún momento el video es subido a Youtube trataremos de agregarlo en este blog...

miércoles, 19 de octubre de 2011

Inicios de Quinterno

Dante, a los 15 años (en su etapa junto a Taborda) y a los 18 (cuando se hizo acreedor al premio otorgado por Caras y Caretas)

En octubre de 1931 Dante Quinterno concedió por última vez un reportaje a un medio. Recién volvería a hacerlo 65 años después para Viva. En aquél entonces decía:
“Estaba buscando un personaje. Encontré a Patoruzú después de haber estudiado la psicología de los indios que sobrevivían en el país, y me interesó especialmente el más bonachón e ingenuo, a pesar de que a poco de haber llegado a la ciudad, y seguramente por malos ejemplos, se fue avivando demasiado…”
Lo cierto es que luego de ser anunciado los dos días anteriores, el 19 de octubre de 1928 (hace hoy 83 años), en el primer cuadro de la tira Don Gil Contento hacía su aparición el indio gritando:
“¡Guagua! ¡Piragua! ¿Vos sos meu tutor, chei? Curugua-Curiguagüigua te saluda”
Don Gil le responde:
“¡Por fin llegaste, Patoruzú! Te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas”
Y así comenzaba una gran historia, no exenta de polémicas o críticas en algunas ocasiones, pero que finalmente ha llevado al reconocimiento prácticamente unánime del cacique en la actualidad.
Sobre el mundo del indio podemos ver mucho material a través de los blogs de algunos coleccionistas e investigadores. Por eso, pueden darse una vuelta por PatoruzúWeb (Sergio Maganás), Mundo Quinterno (Hernán Schneider), Historietas-Cine-Teatro (de Miguel Dao), entre otros, además de la página de la empresa Los Tehuelches y del blog Siulnas Historiador.

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En este caso, entonces, vamos a retroceder a la etapa previa a Patoruzú, intercalando datos biográficos y primeros trabajos de Quinterno.
El primer antecedente con el que contamos es el de su abuelo piamontés -Pedro- quien llegó a la Argentina en 1885 y se instaló en la zona de San Vicente, donde adquirió unas chacras para trabajar en la plantación y comercialización de frutas.
Más tarde, del matrimonio entre Martín Bautista Quinterno y Laura Raffo nacería Dante Raúl, el 26 de octubre de 1909. La pareja tendría otros tres hijos: Celia, Luisa y Laura.

En 1923, un gran acontecimiento atrae a todo el país: la pelea Firpo-Dempsey en Polo Grounds, EEUU. Este match (enormemente recordado porque el boxeador argentino logró tirar fuera del ring al norteamericano, quién tardó más de 10 segundos en volver a estar de pie sobre el cuadrilátero, pero cuando lo hizo – ayudado – fue finalmente para llevarse la victoria) dio lugar a la publicación en la sección de lectores de Páginas de Columba de dibujos alusivos al mismo. Allí Dante presenta sus primeros tres dibujos, junto al trabajo de otros colaboradores.

1924: Diógenes “Mono” Taborda toma como ayudante al futuro creador de Patoruzú, quien en esos momentos cursaba sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Bernardino Rivadavia. Así, en la revista Monos de Taborda, el "pibe" Quinterno publica su historieta "Una caricatura trájica" (así escrito) en la sección que acepta colaboraciones de todas las edades.

Pero en 1925, al fallecer aquel famoso dibujante humorístico, Dante se convierte en colaborador de otro prestigioso plumín: Arturo Lanteri.
El 29 de julio (para algunos el 17 de junio) de ese mismo año hace su debut como profesional del dibujo publicando Panitruco (de apellido Peñaloza) en las páginas de la revista El Suplemento, con guiones de Carlos Leroy. Este personaje suele tener relaciones con carteristas, situación no bien vista por su padre y, además, soporta los “mangazos” de su hermana Mandarina…

La primera tira propia de Quinterno surge el 1ro. de febrero de 1926: Andanzas y Desventuras de Manolo Quaranta, para La Novela Semanal. Manolo es un hombre maduro que vive variadas situaciones y será el primero de los antecedentes de Isidoro Cañones.
Este mismo año se inicia en Mundo Argentino la historieta Don Fermín (rebautizada Don Fierro en la Patoruzú semanal de la década siguiente (1). Este sufrido personaje deberá lidiar con los holgazanes Crosta y Constantino (y luego con su insoportable jefe en la oficina, ya como Don Fierro).

La siguiente creación surge el 24 de agosto de 1927 en Crítica, diario dirigido por Natalio Botana. Se trata de la tira Un Porteño Optimista, nuevo paso de comedia y también un pre-Isidoro.
Mientras tanto, en este mismo período 1926/27 ilustra diversos textos para Don Goyo.

Llegamos a 1928, el año clave: En mayo gana un concurso en Caras y Caretas por su historieta “Un cónyugue libertino” (ver entrada anterior), compartiendo el premio con Eduardo Linage y Néstor René González Fossat.
El 5 de julio la historieta Un Porteño Optimista pasa a llamarse Aventuras de Don Gil Contento. Y será allí, como expresamos al comienzo, que hará su debut el gran Patoruzú. A partir de entonces, empieza otra historia, para Quinterno y para la historieta argentina…

Para complementar esta entrada, en los próximos días algunos de sus trabajos iniciales: los publicados en Páginas de Columba y en Don Goyo.


(1) Le agradezco a Hernán Schneider su aporte para agregar los datos sobre Don Fermín (ver comentarios).



Bibliografía:

Gociol-Rosemberg: La Historieta Argentina, una historia (De la Flor, 2000)
Siulnas: Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina (Tomo I, Eudeba, 1985)
Rodríguez Van Rousselt, Hernán Ostumi, Andrés Ferreiro, Mario Formosa y Fernando García: Patoruzú, Vera Historia no oficial del grande y famoso cacique tehuelche (La Bañadera del Comic, 2001)
Muzio, Susana: Releyendo Patoruzú (Espasa, 1993)
AAVV: Libro de Oro de Isidoro (Grupo Editorial Norma, 2007)
Andrés Cascioli, Oche Califa: La Argentina que rie (Fondo Nacional de las artes, 2008)
Ezequiel Martínez-Carolina Ravier: El misterio del hombre que inventó a Patoruzú (en revista Viva, 1996)


domingo, 16 de octubre de 2011

Quino crece en Rico Tipo

Como para todo humorista, a Quino los comienzos en la profesión no le resultaron nada sencillos. Se presentó en numerosos diarios y revistas, consiguiendo sólo negativas:
"Sufrí mucho. Vivía en condiciones muy precarias, compartiendo una pieza de pensión con tres o cuatro tipos".
Por suerte, en noviembre de 1954 logra su primer trabajo profesional: una página de chistes gráficos sin texto en el semanario Esto Es:
"El día que publicaron mi primera página pasé el momento más feliz de mi vida".
Así, a partir de 1955, empieza a trabajar en otras revistas y en el diario Democracia. En 1957 ya era colaborador de Rico Tipo, Dr. Merengue y Tía Vicenta. Recordemos qué ocurrió en la primera de ellas: Divito había rechazado algunos chistes que anteriormente Quino le había enviado desde Mendoza, con lo cual la muy buena intuición de aquél para elegir colaboradores había fallado por una vez. Pero cuando Joaquín Lavado estuvo instalado de forma permanente en Buenos Aires, la posibilidad logró concretarse y pasó a integrar el staff de la revista.
Si Divito había tenido alguna duda, ésta se fue perdiendo con rapidez dada la calidad de los trabajos del mendocino. Primero el propio director le pidió que acompañara con palabras los cuadros humorísticos que realizaba y más tarde le confió en numerosas ocasiones la portada de la revista, como en los ejemplos de 1964 y 1965 que siguen a continuación (años además en los que una tal Mafalda empieza su brillante camino).
De esta manera, tenemos dos hechos poco comunes en la trayectoria de este gran maestro: las ilustraciones a color (tema que se vió en una entrada anterior) y la participación en la tapa de una publicación.

(nros. 986 y 994, de 1964)

(números 1049 y 1061, de 1965)


Bibliografía:

El Mundo de Mafalda (Editorial Lumen, 1992)
Quino 50 Años (Edición Ciudad de Buenos Aires, Palais de Glace, 2004)

miércoles, 12 de octubre de 2011

"Releyendo Historietas", un excelente blog que se... ¿despide?

Visitando Releyendo Historietas -de Hernán Schneider- me encontré con la (casi) sorpresa de que su blog parece estar llegando a su finalización:

"Esta es la última actualización de este blog.
Con esta entrada culmina un ciclo en el que compartí varias historietas, todas escaneadas de mi colección privada, concentrándome en material de los Maestros Dante Quinterno y Héctor L. Torino. La idea era transmitir mi amor por estas creaciones y que cualquiera que visitara el sitio pudiera releer o descubrir este maravilloso material. Mi misión llega hasta aquí, ya compartí todo lo que quería y ahora voy a dedicarme a otras actividades personales que venía posponiendo por falta de tiempo, una de ellas es disfrutar la lectura en papel de otras historias como las aquí compartidas pero que no tengo digitalizadas.
Se que muchos de ustedes aprecian también las tapas que subí, por eso he creado un blog muy sencillo para alojarlas en forma permanente; ya subí las que hay aquí y allí sí seguiré haciendo alguna actualización cada tanto porque aún me quedan tapas para digitalizar y compartir. La dirección es:
http://tapasdehistorietas.blogspot.com/

Releyendo historietas seguirá estando sin cambios hasta fin de año, para darles tiempo a que descarguen lo que deseen, pero ya no haré actualizaciones."

Hernán, como ya te he comentado, muchas gracias por todos tus aportes y tu gran esfuerzo y generosidad, por las charlas vía mail y por tu gesto especial como coleccionista hacia otro coleccionista. Ya sabés que considero una pena si esta idea es definitiva, pero a la vez la respeto, porque es tu decisión y así debe ser.

Les recomiendo para quienes no lo conozcan apurarse a visitar su blog. De alguna manera (confieso) Releyendo Historietas iba a ser el primero de una futura serie de entradas donde deseaba ir de "paseo" por distintos blogs para ir comentando el valioso material que poseen (ya que aunque seguramente la mayoría de los interesados están al tanto de los sitios de la especialidad, a todos nos pasa que hay algunos que no conocemos). En fin, eso es un proyecto aún, y todavía falta...

Hernán, espero que algún día podamos charlar en la realidad humana, además de la virtual, así que -para estar al tono- nada de adioses, sólo un "Continuará". ¡Un abrazo grande y gracias por la buena onda otra vez!

martes, 11 de octubre de 2011

Personajes secundarios (I): Súper-Avit

Hace unos días recibí un comentario de un visitante (Jason), quien buscaba imágenes de Súper-avit, personaje de la historieta Pérez-man, dibujada por Alberto Bróccoli para el diario La Nación entre fines de los 70 y comienzos de los 80.
Con esta tira pasó algo similar a lo que ocurrió con la última etapa de Teodoro y Cía (por Viuti). Sus autores fallecieron jóvenes y no se editaron libros recopilatorios sobre estas dos creaciones después de la muerte de los mismos. Pero mientras al menos en el caso de Teodoro ya se habían publicado tres tomos, para Pérez-man la situación fue peor: ni siquiera alcanzó a tener un primer libro. Sólo pudieron apreciarse algunos episodios de la tira en la colección Grandes Humoristas Argentinos (Hyspamérica), entre ellos los que aparecen en esta entrada. Quedará para más adelante revisar algunos diarios viejos a la búsqueda de un poco más de material…
En definitiva, todo esto dio pie a la idea de adentrarse en esos queribles seres que acompañan a las estrellas de la historieta, los cuales suelen quedar relegados en la consideración general (aunque justo es aclarar que también se han visto casos opuestos, donde tal personaje termina superando al héroe inicial: Clemente y Bartolo, Matías y Prudencio, el mismo Patoruzú con Isidoro, por ejemplo).
Con esta linda excusa, iniciamos la serie con el mencionado Súper-avit, ayudante de Pérez-man. Este último no es el típico superhéroe sino un laburante del oficio, argentino cien por cien, preocupado por el costo de vida, el dólar, los problemas de trabajo y los familiares. Así, sus proezas consistirán en llegar a fin de mes, comprar nafta especial, conseguir asiento en el colectivo o darse el lujo de hacer un asado. E, indirectamente (sobretodo en los años anteriores al regreso de la democracia), ser un crítico acido y sutil de la realidad nacional.
Como veremos, Súper-avit tiene características similares, compartiendo “hazañas” y penas con su compañero de ruta.



Imágenes correspondientes al libro de Alberto Bróccoli "Cuanto más Bróccoli mejor" (Hyspamérica, 1988)

miércoles, 5 de octubre de 2011

Néstor Ibáñez, humorista y docente

Nacido en Monte, Néstor Antonio Ibáñez publicó sus primeros dos chistes en la revista Corso Pete, pasando luego a la Editorial Torino. Allí, durante los años 60, sus trabajos recorrieron muchas páginas de El Conventillo de Don Nicola, Historias Tangueras, Barrabás, Pepinucho y Coliflor, La Barra de Pascualín, Piratón Kid y El Mago Fun-yi-to, entre otras. Su labor fue múltiple: chistes sueltos, secuenciales o agrupados bajo un mismo tema por un lado, e historietas con y sin personaje fijo por el otro.

(número 32, mayo de 1965)

El Conventillo de Don Nicola -Libro de Oro - (1962)

Tres personajes de su autoría para la editorial Torino: Folklorito (Historias Tangueras nro. 15, 1963), Chirola ( El Conv. de Don Nicola nro. 65, 1966) y Shomería, el bucanero (Piratón Kid nro. 4, 1966)

Más adelante se desempeñó en Rico Tipo, Patoruzú, Siete Días, La Revista Dislocada, Hortensia, Mengano, Chaupinela, Pitos y Flautas, Satiricón, los diarios La Tarde y Tiempo Argentino, Tiempo Humor (suplemento del diario El Tiempo, de Córdoba), La Tos (suplemento del diario La Voz, de Buenos Aires).
Participó de Humor Registrado desde su inicio en 1978 y allí se mantuvo muchos años, publicando también en otra de las revistas de la misma editorial: SexHumor.

Humor Registrado nro. 64 (1981) y nro. 116 (1983)

SexHumor nro. 8 (1984)

A fines de los 80 formó parte de la colección Grandes Humoristas Argentinos (editada por Hyspamerica) con su libro "Como quien no quiere la cosa" (del cual tengo un ejemplar amablemente dedicado por Néstor, tras mi paso por la Escuela de Carlos Garaycochea).
Otros medios que contaron con sus obras fueron: La República (Uruguay), El Cronopio (España), Acta Humorística (Bélgica), Crónica (suplemento de humor), La Nación (suplemento infantil) y Clarín (Juegos del Verano).

Obtuvo dos premios internacionales en Bordighera, Italia: En 1980 el premio "E.N.I.T." y en 1982 el "Cassa de Risparmio".

Juegos del Verano Clarín nro. 9 (1998)

Participó en muestras y salones de humor nacionales e internacionales (Canadá, Italia, Brasil, Chile, Uruguay, Bélgica, Turquía y China), publicando en las antologías Festival Internacional del Humor en 1995, 1996 y 1997. Fue seleccionado junto a otros humoristas del mundo para ilustrar el gran Calendario del International Cartoon Festival de Knokkeheis (Bélgica) en los años 1999 - 2003 y 2005. Y desde 2006 sus dibujos aparecen en medios de Italia, Alemania, Finlandia, Austria y Bélgica.

Actualmente es profesor en la Escuela Garaycochea (visitar la página para ver más ilustraciones) . Como ya expresé, fui su alumno y esta entrada es algo que me estaba debiendo. Más aún cuando un dibujante humorístico y actual alumno suyo - Marce Martínez (quien tiene su propio blog y participa de Magnificomics) - me preguntó hace un mes y medio si podía subir imágenes de Néstor, considerando que era una pena que este excelente dibujante no fuese tan conocido como se merece. En realidad, como hemos visto, Ibáñez - en una época de mucho mayor auge de las revistas humorísticas - era un autor reconocido (con gran capacidad para abordar las más variadas temáticas: política, deportes, actualidad, temas infantiles, erotismo, artes, etc), pero ya se sabe qué corta es la memoria de la gente (y de los editores especialmente) para este hermoso oficio y para tantos otros. Son muchos los ejemplos... Entonces, desde este blog tratamos de aportar un granito de arena para reparar estos inmerecidos olvidos.


Imágenes correspondientes a: "Como quien no quiere la cosa", Hyspamerica, 1989 (fotografía), revistas de Ediciones Torino (década del sesenta), Humor Registrado y SexHumor (Ediciones de la Urraca, años 80) y Juegos del Verano, editada por Clarín (1998).

Bibliografía:

Ibáñez, Nestor. "Como quien no quiere la cosa", Hyspamerica, 1989.

1978-1988, 10 años de Humor (Catálogo correspondiente a la muestra de la revista en el Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires en 1988)

Librosenred.com

Página de la Escuela Garaycochea