Maestros

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martes, 10 de abril de 2012

Sendra, Ciudadano Ejemplar de Mar del Plata


En el sitio http://www.codigomardelplata.com/ se informa acerca de esta muy merecida distinción a Fernando Sendra, nacido en la ciudad mencionada. El siguiente es el texto completo (no se consigna el autor del mismo), que incluye un resúmen de la biografía del dibujante:


DECLARAN CIUDADANO EJEMPLAR A FERNANDO SENDRA


El Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un Proyecto del Concejal Mario Rodríguez, de la Unión Cívica Radical, por el cual se otorga la distinción "Ciudadano Ejemplar" al Señor Fernando Sendra, en reconocimiento a su destacado desempeño en el campo de las artes, la educación y la cultura en general.

Se ha tomado en cuenta para esta distinción, la destacada y amplia trayectoria desarrollada por el humorista gráfico e historietista argentino Fernando Javier Sendra, nacido en Mar del Plata el 8 de septiembre de 1949, y padre de 4 hijos: Alejo, Javier, Rocío y Guadalupe. Según sus propios dichos, de la relación con ellos saca las ideas para sus creaciones.

Fernando Sendra estudió la carrera de Bellas Artes. Fue alumno de las escuelas de Bellas Artes, Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón, y en el departamento creativo del CICMAT, un organismo vinculado con el Instituto Di Tella.
Se inició profesionalmente en 1973 publicando viñetas de humor en la revista Siete Dias, y más tarde en Para Ti, Jocker y La Semana.
Se estableció en Europa durante un tiempo y volvió al país en 1978. Allí comenzó a publicar en Clarín y dibujar para Editorial Perfil. En 1983 comenzó a colaborar en Libre, Semanario y Don. Ese mismo año publicó una tira enTiempo Argentino. En 1984 empezó a publicar una tira en La Razón, además de viñetas diarias. En 1985, nació la tira Prudencio, que se publicó desde 1990 en la contraportada de Clarín, y que en 1993 derivó en Yo, Matías. Trabajó también en Página 12. En 1988, comenzó a publicar en la sección de los avisos clasificados de Clarín.
Ha publicado más de treinta libros, entre otros la novela "La Calle de las Cuatro Enaguas". En 2009 participa con un original de su personaje Matías, realizado para el diario Clarín, en la muestra "Bicentenario: 200 años de Humor Gráfico" que el Museo del Dibujo y la Ilustración realiza en el Museo Eduardo Sívori de Buenos Aires, homenajeando a los más importantes creadores del Humor Gráfico en Argentina a través de su historia. Asimismo ha publicado en más de 60 diarios del interior y del exterior como en Venezuela, Chile, México, España, E.E.U.U., Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Costa Rica, y colaborado para la Organización Panamericana de la Salud en programas de prevención.
Participó activamente con charlas y artículos en el Foro Económico de Davos 2002, en la Eco 92, en la Feria del Libro de Bogotá 1994, y en las de la Argentina, y fué jurado de premios varios y concursos de manchas; y este año lo será del premio Konex.

Ha sido destacado con premios como TEA, Prossa, ALija , Educarte, Fundación Sin Anestesia, Konex 1992, Konex 2002, Lobo de Mar 2011, Organización Panamericana de la Salud, y distinguido por las revistas "Acción" y "Gente".

Fernando Sendra visitará la ciudad de Mar del Plata en este mes de Abril, y durante su estadía le será entregada esta distinción en un Acto a llevarse a cabo en el recinto del HCD.

Fotografía: new.paho.org

domingo, 8 de abril de 2012

"Mafalda, siempre Mafalda"


Con este título, la edición dominical del diario Clarín presenta un suplemento de 8 páginas dedicada a la niña que alguna vez supo decir que...

"Si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno".

Podemos disfrutar entonces de algunas tiras de Mafalda y de dibujos-homenaje a cargo de Horacio Cardo, Crist, Lucas Varela y Horacio Altuna. También de un resúmen de las características de cada personaje y de conocer datos estadísticos que a esta altura ya no sorprenden, como que cada uno de los tomos de la colección ha vendido un millón de ejemplares...

En los siguientes links pueden leerse (además de la inicial donde no se he registrado su autor) las notas a cargo de Sergio Moreno, Patricia Suárez, Daniel Divinsky, Daniel Samper y Fernando Savater, respectivamente.

http://www.clarin.com/sociedad/Quino-creador-nina-rebelde-entranable_0_677332486.html

http://www.clarin.com/sociedad/Amiguera-politizada-enemiga-mortal-sopa_0_677332487.html

http://www.clarin.com/sociedad/Mundo-Mafalda_0_677932350.html

http://www.clarin.com/sociedad/cosas_0_677932359.html

http://www.clarin.com/sociedad/Felicidades-clasico-repara-tiempo_0_677932370.html

http://www.clarin.com/sociedad/eterna-disconforme_0_677932389.html

Y como bien dice Patricia Suárez, es comprensible que luego de diez años Quino decidiera finalizar la tira (el autor no quería repetirse), negándose a que un equipo de guionistas generara nuevas ideas para continuarla, como ha ocurrido en otros casos. Decisión loable, aunque se la extrañe.
Por suerte, retomar los libros cada tanto - y olvidos lógicos de la memoria mediante - , nos da la posibilidad de redescubrir cada momento, mientras secretamente deseamos una reaparición que, aparentemente, no se producirá.

sábado, 7 de abril de 2012

A propósito de un mail de Osvaldo Laino


Hace un par de días llegó a mi casilla (como a la de mucha otra gente) un mensaje del maestro Osvaldo Laino donde me daba la noticia de su muy próxima partida a los Estados Unidos. Además de desearle un feliz viaje, quisiera agregar aquí que en estos últimos meses (fines del 2011 a la fecha) tuve la oportunidad de intercambiar varios mails con Osvaldo sobre temas del humor gráfico y en todos ellos disfruté de su cordialidad y de su trato respetuoso. También de su humildad, teniendo en cuenta su extensa y muy destacada trayectoria, algo no muy común de encontrar en nuestro diario vivir, dejando claro que en ese aspecto también es un maestro del que todos podemos aprender (incluído el que suscribe).
Ocurre que con este ejemplo quiero transmitir que más allá de que lectores, investigadores, estudiantes, fans, coleccionistas o dibujantes (o autores de blogs que reúnen varias de estas cualidades) me han enviado material y reflexiones sobre la historieta humorística o yo en la medida de mis posibilidades se los he brindado a ellos, queda lo más agradable de todo: la comunicación con el otro, sentir que se recibe y se dan cosas buenas.
El ejemplo de Osvaldo me llevó a escribir este post, sensaciones que vengo percibiendo y que en sencillas palabras quería expresar. Porque aunque siempre sea una alegría conseguir esa vieja revista que creíamos inhallable, las vivencias mencionadas se valoran mucho más.

martes, 3 de abril de 2012

Cuadro a cuadro

Hace casi un año un año y medio comentaba el valor o atractivo de los dibujos en sí mismos, independientemente de lo que se esté contando. Vuelvo ahora sobre este tema, con un ejemplo más concreto y completo (quizás el primero de varios).

Una de las creaciones de Dante Quinterno más elogiadas es sin dudas “El Gran Duque de la Mancha”. En su versión de “Andanzas”, corresponde al número 18, de junio de 1958, y consta de 183 episodios (o tiras).
Su aparición original fue en el diario El Mundo, el 25 de diciembre de 1938, y habría finalizado (no tengo datos absolutamente fehacientes) el 13 de julio de 1939. El 14 de agosto de este último año se empezó a republicar en la Patoruzú semanal (número 100) y se mantuvo hasta el 117 (11 de diciembre del 39). Como puede deducirse, no se reeditó allí en forma completa, aunque de alguna manera puede aceptarse que se llegó al final de la primera parte de la historia.

Tal momento es al que vamos a referirnos, presentando una síntesis de su argumento:
El cacique conoce a un noble (el mencionado “Duque”), extrañamente convertido en vagabundo. Aunque Patoruzú desea ayudarlo, el orgullo de aquél se lo impide. Finalmente el indio descubre la verdad: Engañado por un primo, el noble se vió obligado a abandonar su castillo y a renunciar a sus bienes ante las amenazas de su pariente. El estafador, a su vez, utiliza un sosías del Duque para manejar los dominios de éste.
Patoruzú, su nuevo amigo y el padrino viajan entonces al lugar del hecho (Montenegro) a poner las cosas en su lugar. Lo logran, aunque luego de una multitud de divertidas confusiones, enredos, peligros y peleas. A pesar de ello, el malvado primo (previamente a su captura) había contado con el tiempo necesario para hacer creer a los colonos que el Duque no cumpliría con su promesa de regalarles las tierras al cumplirse 30 años de su labor en las mismas (a no preocuparse, no hablaremos aquí de cuestiones feudales). Como consecuencia, los campesinos capturan al Duque para someterlo a la horca.
El indio, consciente de que su amigo está al borde de la muerte, intenta con la mayor rapidez posible llegar al lugar del hecho. Lo hace acompañado del doble (quien confesará la verdad) y del padrino.

Y es en este punto donde pasamos a las imágenes, al desenlace de la primera parte de la historia.

Dice Susana Muzio:

“Quinterno hace allí – cuadro tras cuadro – un alarde de preciosismo gráfico que se resuelve en perspectivas, claroscuros y dibujos casi burilados que enriquecen la trama de su historieta” (1)

Veremos entonces ese fragmento final - tal como comenta Muzio - cuadro a cuadro, para apreciar detalladamente cada dibujo: las expresiones, los puntos de vista, la escenografía, los contraluces, el dinamismo de las acciones, la técnica en general… (desde ya, hacer click y verlo ampliado).
Después, la historia seguirá, pero ahora disfrutemos – otra vez al decir de Muzio – de este verdadero “Capo lavoro”.



(1) Muzio, Susana: Releyendo Patoruzú (Espasa Humor Gráfico, 1993)

Imágenes correspondientes a la revista Patoruzú semanal (números 115 y 116, 1939)

jueves, 29 de marzo de 2012

Reportaje a Kioskerman en el diario Los Andes (Mendoza)


El sábado pasado la edición on line del diario Los Andes (Mendoza) publicó este reportaje a Pablo Holmberg (Kioskerman), realizado por Claudio Pombinho.
Creador de “Eden” y dibujante - como él mismo expresa - en la línea de Liniers y Max Cachimba, pertenece a la última generación de historietistas argentinos. Esto contribuye a que su tira (de la que ya se ha editado un libro recopilatorio) tenga dos particularidades bien definidas: ningún medio de papel marcó el inicio de Eden, sino el sitio en internet de su autor. Y un estilo - cuyo formato en principio correspondería al que culmina con el clásico “remate” - que va guiando por otros caminos, transformándolo en distinguible y creativamente personal.

El paraíso dibujado
Claudio Pombinho - Especial para Cultura Los Andes

Es el dibujante del momento. Sus últimos trabajos reciben críticas elogiosas de todas partes del mundo. Aquí, una entrevista al autor de la tira “Edén”, historias que “buscan menos la sonrisa que decir la intensidad de un instante”. ¿Existe la historieta-arte como contraposición de la pasatista?
Aún habiendo sido traducido al inglés, al francés, al portugués, publicado en la prestigiosa editorial canadiense “Drawn & Quarterly”, elogiado por gigantes de nuestra historieta como Max Cachimba, Liniers o Pablo De Santis y seleccionado por el crítico inglés Paul Gravett para el recientemente editado libro “1001 Historietas que hay que leer antes de morir”, “Edén”, la tira de cómics de Pablo Holmberg (31) –también conocido como Kioskerman–, continúa semana a semana sin perder un solo trazo de la frescura con la que hace seis años comenzó.

Una frescura, eso sí, extraña, una mirada zen sumergida en un mundo de fábula que logra una conexión tan íntima como misteriosa con la cotidianidad de sus lectores. Una frescura, decíamos, que el autor nacido en Buenos Aires alcanzó luego de renunciar a la rutina extenuante de un trabajo agotador y encontrar un empleo que le dejó el tiempo para expresarse de un modo más sustancioso: “Comencé a hacer la tira semanal en 2004, cuando tenía 24 años”, cuenta Pablo.

“La subía todos los domingos a mi sitio y luego le enviaba un mail a mis amigos y familiares avisándoles que ya la podían leer online. Eso lo sigo haciendo hasta el día de hoy. En aquella época hacía una tira que se llamaba Señor del Kiosco, que era humorística y que luego autopubliqué en un diario formato tabloide a color, que se vendía a beneficio de un comedor social en el barrio de Palermo Viejo”.

–¿En qué momento te diste cuenta de que lo tuyo iba por el lado del cómic?

–Los cómics siempre me produjeron la misma fascinación en cada etapa de mi vida, desde que empecé a leer con Ásterix, Tin Tin y Lucky Luke. Hasta los 24 años venía trabajando como redactor publicitario, un trabajo donde todos los días tenía que pensar ideas, pero llegó un punto en que me cansé de trabajar hasta cualquier hora todos los días y todos los fines de semana, y abandoné la publicidad.

Me fui a trabajar a una empresa, en un trabajo mucho más administrativo, pero no quería frenar el ejercicio de la creatividad. Justo en esa época me regalaron el primer libro de Macanudo. A Liniers lo venía leyendo desde la época de Bonjour, en Página12, pero al leer ese libro en particular me di cuenta de que eso que él hacía era algo que yo entendía, que podía hacer: ideas desarrolladas en formato corto. Le encontraba un parecido a lo que hacía en la publicidad. Así fue que hacer tiras se transformó en el ejercicio creativo que estaba buscando.

–¿Y cómo surgió Edén?

–Edén no arrancó hasta 2006. Señor del Kiosco había estado fuertemente influenciada no solo por Liniers, sino también por otros autores contemporáneos de cómics absurdos como Tony Millonaire, Kaz o Michael Kupperman. En ese momento me planteé que quería despegarme de todos ellos, hacer una tira diferente, que agregara algo nuevo, aunque fuera muy pequeño, a la historia del cómic.

No quería seguir repitiendo lo que ya habían hecho otros. Por eso empecé a experimentar con una tira que no estuviese basada en el humor sino en la exploración de mis sentimientos y emociones. Quería hacer una tira que utilizara el ritmo de “Peanuts”, de Charles Schulz, pero que estuviese vinculada a una especie de autobiografía de mis sentimientos y que tuviese lugar en un mundo fantástico. También me planteé que no hubiese personajes fijos que dictaran las situaciones, sino que el mundo mismo fuera el personaje.

–Otro de los autores que alguna vez mencionaste como influencia es Max Cachimba, cuya obra creo que todavía no tiene el reconocimiento que merece... Y él también habló muy bien de tu obra, algo muy meritorio porque no suele hablar ni mostrarse mucho. ¿Llegaste a conocerlo?

–Sí. El trabajo de Max Cachimba también fue muy importante para mí. Creo que su obra tiene esa cualidad atemporal que guardan los clásicos. Hace algunos años, cuando pintamos con él y otros autores de cómics un mural en la desaparecida Casa Linc, en Capital, se me acercó y me regaló una viñeta original de una página que había hecho para Fierro y que yo le había comentado que era mi trabajo preferido de él.

–Volviendo a Edén, ¿cómo te llevás con la idea de “humor” en esa tira? Porque uno suele esperar un remate gracioso, pero lo tuyo muchas veces va por otro lado...

–Es lo que se suele esperar porque el formato tira de diario está tradicionalmente vinculado al humor. Nació en los diarios de Pulitzer y Hearst a principios del siglo pasado, en Estados Unidos. Se los llamaba “funnies”, lo que acá sería algo así como “los chistes”, y tenían un fin comercial: generar mayor circulación en la venta de los periódicos.

La tira fue muy popular durante casi todo el siglo pasado y luego comenzó a perder espacio y popularidad. Argentina es hoy una excepción mundial, donde el formato sigue teniendo prestigio y visibilidad. Es por eso que la gente espera encontrar humor en una tira, por el código de comunicación asociado históricamente con el formato.

En Edén aproveché la estructura rítmica de ese formato, pero intenté cambiar el contenido esperado: por lo general no hay “chistes” en una tira de Edén. Creo que el escritor Pablo De Santis lo definió en forma muy acertada cuando dijo que las tiras de Edén “buscan menos la sonrisa que decir la intensidad de un instante.”

–¿Tenés un método de trabajo?

–Me siento atraído a volcar mis expresiones en formatos cortos. El formato corto me permite cierta espontaneidad donde la mente tiene poca cabida. Después de tantos años de práctica las ideas me bajan ya con un ritmo de cuatro viñetas. Esto me permite un mínima intervención racional en la edición, que es lo que busco.

Para mí, el formato “tira de diario” no debería ser vinculado como el “formato para el humor” sino simplemente como un cómic corto. Pero es lo que sucede y acepto que así sea. De hecho Edén en Argentina fue catalogado como “Humor gráfico”. En internet, desde hace años, se están viendo experimentos muy interesantes con relación a este formato. Sobre todo porque funciona muy bien en la pantalla de una computadora. Es acorde a los tiempos cortos de lectura de la web.

–¿Cómo se dio lo de Drawn & Quarterly y lo de “1001 Historietas”?

–Eso fue algo que también me tomó por sorpresa. Por ejemplo cuando Sudamericana me invitó a publicar era muy difícil pensar que a un autor de cómics en la web, que no había publicado nunca en un medio de papel, pasara a ser editado por una editorial de esas características. Ni siquiera me había imaginado que eso fuera posible y tampoco pensaba ofrecerlo. Pero las cosas se fueron dando así.

Me fueron llegando mails con ofertas, sin buscarlo. Hoy Edén está traducido al inglés, francés y portugués, y también se editó en España. Lo de Drawn and Quarterly tal vez fue lo más sorprendente, porque esa fue la editorial que me dio mi mayor educación acerca de los cómics en los últimos 10 años. Lo de 1001 cómics me produjo una alegría muy grande porque el editor, Paul Gravett, es un crítico inglés al que respeto. Su mirada es global, está interesado en los cómics de todo el mundo.

–Hace un rato hablaste de los sentimientos con que trabajás a la hora de crear “Edén”, y esa es también una de las particularidades de la tira, ¿no?, los sentimientos que exponés ahí...

–Bueno, cuando comencé con Edén coincidió con que me encontraba atravesando
circunstancias difíciles de mi vida, que me generaban sufrimiento, y cuando me sentaba en el tablero no podía poner mi cabeza en modalidad “voy a pensar una idea para un chiste”, sino que me sentaba y escupía algo que venía de otro lugar.

Creo que Edén me enseñó el valor que yo le doy hoy al arte. Es un lugar sagrado para mí, que me transforma y me enseña. Las tiras de Señor del Kiosco hacían reír a la gente y alimentaban un ego propio de la edad en que las hice, pero Edén me tomó por sorpresa. Mientras yo pensaba que estaba construyendo un cómic, como te contaba antes, en realidad ese cómic estaba transformando mi interior y mi entorno.

Y en algún momento comenzó a tomar vida propia, hasta el punto de que yo mismo ya no entendía qué era Edén o por qué lo hacía. Todavía no lo entiendo. Le busqué mil explicaciones a por qué lo sigo haciendo, por qué no quiero hacer otra cosa, pero no las hay: aprendí a aceptarlo como es, y le tengo mucho cariño y respeto.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Homenaje a Pepe Angonoa


El blog de la Asociación Cultural Volpe Stessens informa que el día 2 de abril se inaugurará la exposición de humor grafico en homenaje al 30° Aniversario de la Guerra de las Malvinas y al humorista gráfico Pepe Angonoa (ex combatiente de Malvinas), que llevará por título “La Guerra”, Humor Grafico Internacional.

La misma se desarrollará en el Museo de Humor Gráfico Diógenes Taborda, donde humoristas de paises como Alemania, Irán, China, Polonia, Brasil, Italia, Chile, Uruguay, Cuba y otros, expondrán sus obras. De Argentina estarán: Vilar, Juan Arancio, Lidia Kalibatas, NAT Natalia Forcat, Omar Francia, Marlen Phole, Salvador, Corne, Firpo.
El Museo está ubicado en Av. Caseros 2739, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La muestra permanecerá hasta el 29 de Abril de 2012 y se puede visitar de lunes a viernes de 16 a 20 hs. La entrada es libre y gratuita.

Angonoa, que se define como un dibujante del acontecer, trabaja en medios cordobeses desde hace más de 20 años (Hortensia, La Voz del Interior, La Mañana de Córdoba). También ha colaborado en Billiken, Sex-Humor y Caras y Caretas, entre otras; y en publicaciones de Chile, México y Estados Unidos. Es, además, Diseñador Gráfico y Publicitario.
Protagonista de un doloroso momento de nuestra historia, ha tenido - sin dejarse atrapar por esa situación - la sensibilidad y la sabiduría de dedicarse a una profesión que mejora y alegra la vida de sus semejantes. Sin dudas, bien podría decirse que el humor gráfico es uno de los antónimos de la guerra o de la violencia.

Para mayor información:


Fotografía: El Diario del centro del país (Córdoba)