Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
"Desde hoy , Batu, su perro Tútum y su amigo Boris ¡nos esperan para vivir grandes aventuras!: Se podrán ver los micros animados de Batu en Pakapaka! Quiero agradecer a mi hermano Tomi, codirector del proyecto, a Pablo Rago, director de animación, a Julia Pérez Cassinelli, a Bruno Stagnaro, a Lolo Muñoz y Ariel Cister, a Martín Codini y Valentín Pelisch, y al canal por el entusiasmo con Batu. Siempre hay algo de mágico en ver a los personajes animados. Ojalá les guste!"
Así lo cuenta Tute (Juan Matías Loiseau) desde su Facebook. Y nos deja la presentación:
Del 8 de marzo al 22 de noviembre de 2015 Guillermo Mordillo exhibirá bocetos y originales en el Karikatur Museum Krems de Austria.
Es la primera vez que el gran humorista gráfico argentino se presenta en este país europeo.
Facebook Mordillo
Tal como se expresa en la página del Museo, "sus personajes hablan sin decir una palabra y los dibujos representan el alma de cada uno de ellos".
Además, la gente tendrá la oportunidad de participar de un concurso que consiste en tomar una foto o selfie con el tema del amor al estilo Mordillo (Mordillove). Luego las imágenes pueden ser subidas a Facebook/Instagram, donde se votará por las mejores.
Hernán Schneider, gran coleccionista y experto en toda la obra de Dante Quinterno, ha inaugurado un nuevo blog: Historietas de Argentina.
Se trata de un verdadero regalo para todos los lectores fans de los cómics humorísticos nacionales. Allí nos encontraremos con el entrañable Don Nicola y el mítico Patoruzú; con la poesía de Langostino (tesoro inmenso que vale la pena conocer) y dos figuras muy recordadas por los que alguna vez fuimos chicos: Carlitos Balá y Minguito.
También tendrán su espacio otros históricos como Capicúa, Pascualín, Don Fierro e Isidoro. Y siempre con esa calidad de escaneo que ha sido marca de lujo de los trabajos de Hernán.
Eduardo Maicas (Buenos Aires, 1951) es uno de nuestros más reconocidos humoristas gráficos y además un gran guionista. Ha integrado el staff de revistas tan trascendentes como Patoruzú, Satiricón y Humor Registrado, y trabajó en talleres de humor para chicos. También ha publicado recopilaciones de sus mejores trabajos: Maicas Programado, Sexo, pasión de multitudes, Siete años de Maica...nas, No está muerto quien dibuja, El rope y el gusanito, Manual de sexo argentino y ¡Le pega con la de palo!
Creador de personajes como Yironside, Bolas de Acero y Robinson Huevoe en los albores de la recuperada Democracia, realizó junto a Carlos Trillo los guiones de la notable Clara de Noche. En estos últimos años ha participado en Comic.ar y Fierro.
Para conocer más en detalle estos aspectos, presentamos a continuación los siguientes reportajes: un video del año pasado y un texto correspondiente a 2011.
Lafarium Contenidos
ENTREVISTA: EDUARDO MAICAS
UNA VIDA EN LA HISTORIETA
Agencia La Oreja Que Piensa / Argentina 2011
Por Alberto Borda / www.laorejaquepiensa.com.ar
Desde pibe, cuando devoraba revistas de historietas, Eduardo Maicas ya sabía que su vida se encaminaba hacía el dibujo. En cambio, el guión apareció casi por casualidad, reconoce este porteño nacido en 1951, casado, con tres hijos y confeso hincha de Independiente.
“Me fui dando cuenta que mi fuerte eran más las ideas que el dibujo”.
Lo cierto es que desde las dos artes que supo cultivar, desarrolló una importante actividad profesional. Sus trabajos se destacaron en revistas emblemáticas comos Patoruzú, El Ratón de Occidente, Tía Vicenta, Humor y SexHumor. Y ahora, en Página 12 publica “Clara de noche”, tira del que es guionista -en una tarea que compartió con el recordado Carlos Trillo-, con dibujo de Jordi Bernet.Fuera de la gráfica, Maicas realizó humor radial, labor que le permitió estar dos veces nominado al premio Martín Fierro que otorga la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA). Además participó en guiones de TV y ejerce la docencia dictando talleres.
- ¿Qué revista leías de pibe?
- Mi viejo traía a casa Patoruzú y Rico Tipo. Esas revistas me apasionaban y desde muy chico yo decía que quería trabajar en eso. También leía el Pato Donald que estaba dibujado y guionado por Carl Barks. Eran unas historias surrealistas que me volvían loco. Además tuve el privilegio de leer en vivo El Eternauta, que salía en episodios en la revista Hora Cero. Yo tenía solo 7 años pero me las devoraba.
- ¿Cómo fue tu comienzo como dibujante y guionista?
- En mi época no era fácil decir que uno quería ser dibujante. En casa fue una lucha para que me dejaran estudiar dibujo. Pero insistí tanto que lo pude hacer. Igual no fue fácil. Primero, casi a escondidas, mandé la solicitud para hacer el curso por correo. Pero finalmente fui a estudiar a la escuela Panamericana de Arte. En esos años ese instituto tenía unos profesores de lujo. Y yo lo aproveché.
Como el año final de la escuela tenía inclinación publicitaria, después de ahí fui a parar a una agencia y trabajé en ese rubro durante doce años. La publicidad no me gustaba, pero debo reconocer que aprendí muchas cosas que después utilicé en mi profesión de humorista gráfico.
- ¿Y cuándo llegó tu primera tira?
- Mi primera tira cómica la publiqué en un diario zonal llamado Oeste Semanal que se editaba en San Justo. Después reboté en varias editoriales. Pero de a poco me empezaron a publicar algunos dibujos en revistas como “Media suela” de Geno Díaz, “Pitos y Flautas” de Julio Olivera, “El Ratón de Occidente” de Blotta, entre otras. Eso fue en los años ‘70. Finalmente, en 1978, salió Humor y ahí empecé a publicar con más continuidad.
- ¿Y como guionista?
- El trabajo como guionista apareció casi sin querer. En realidad, me fui dando cuenta que mi fuerte eran más las ideas que el dibujo. Y eso me permitía, además de hacer mis propios guiones, escribir para otros dibujantes. Creo que el desarrollo como guionista tuvo que ver con el aprendizaje en publicidad, donde terminé siendo redactor creativo.
- ¿Quiénes te motivaron para estudiar dibujo y publicidad?
- Las personas que me motivaron para el dibujo fueron los grandes profesionales de aquella época: Quinterno, Ferro, Battaglia, Divito, Pratt, Salinas, Solano López. Como publicistas no tenía ningún ejemplo. Es más, ni sabía que existía esa actividad hasta que la descubrí trabajando. Fuera de los profesionales, no quiero dejar de mencionar la influencia de una tía que dibujaba y pintaba con pastel y yo me fascinaba viendo esos trabajos.
- ¿Y entre los guionistas, hubo alguien en particular?
- Respecto a los guionistas, creo que al principio no los tenía tan en cuenta. Yo leía El Eternauta ignorando que estaba leyendo la gran obra de Oesterheld. Hoy lo valoro como al más grande. Alguien que recogió esa posta y se convirtió en el gran guionista de las últimas décadas fue Carlos Trillo, con quien tuve el honor de compartir la historieta Clara de noche y otros personajes. Lamentablemente acabamos de perderlo y es algo que voy a sentir siempre porque trabajamos juntos 20 años.
- ¿Qué significó tu trabajo profesional en revista emblemáticas como Humor, Tía Vicenta o Satiricón? ¿En cuál te sentiste más cómodo?
- Poder acceder a revistas como esas representó para mí algo muy importante, ya que era el logro de tantos años de ilusión. Eran años difíciles y además de tener la gratificación de desarrollar mi profesión, existía la necesidad del compromiso. Y eran medios que se enfrentaban a la dictadura. Y uno sentía que en esa lucha aportaba su granito de arena. En la que me sentí más cómodo fue en Humor, porque terminé formando parte del equipo creativo y no era sólo un colaborador, sino que formaba parte de la revista.
- ¿Recordás alguna anécdota de aquella época?
- De mi etapa en Satiricón recuerdo que estaba prevista una reunión creativa con el director de la revista, que era Oscar Blotta (hijo). También estaban Guinzburg, Abrevaya y Jorge Listosella. El otro tenía que ser yo. La reunión estaba acordada para cierto horario y a mí se me había hecho tarde. Entonces, para que no me caguen a pedos, intenté hacer un chiste. Aprovechando mi renguera en una gamba, al entrar y ver a todos reunidos se me ocurrió decir: “Perdonen la demora, lo que pasa es que vine caminando”. Todos se mataron de risa, menos Blotta que casi me echa.
- ¿Qué te parecen las nuevas expresiones culturales que surgen de los movimientos sociales como el muralismo o el arte popular callejero?
- A mí, todos los movimientos sociales me atraen y siempre que veo un dibujo en una pared o donde sea, me detengo a observarlo y a disfrutarlo. El dibujo me puede y lo haga quien lo haga, lo aplaudo y lo aliento.
- ¿Mantenés contacto con jóvenes dibujantes y guionistas?
- Tengo muchos contactos con dibujantes jóvenes porque hago guiones con algunos de ellos y además los encuentro en los festivales de Comic o en exposiciones. Son pibes bárbaros y además excelentes profesionales. Te nombro a algunos: Diego Pares, Lucas Varela, Pablo Túnica, Max Cachimba, Tute, Liniers, Fayo, Podetti, Alejandra Lunik y muchísimos otros.
- ¿Qué significa para vos Clara de noche?
- Clara de Noche significa mucho para mí porque fue el personaje que me permitió trabajar con Trillo durante 20 años. Y por supuesto hacerle guiones nada más y nada menos que a Jordi Bernet, que es a mi juicio uno de los mejores historietistas del mundo. Pensar que yo lo veía en la historieta “Torpedo” y después trabajé con él.
A Clara le tengo un cariño muy especial. Me resulta un personaje entrañable. A veces no me doy cuenta que yo formo parte de la historia y al salir publicada, la leo como lector y no como autor. Clara también nos dio un contacto con otro público, ya que es casi inusual que un personaje tan audaz se publique en un diario. Creo que esto fue mérito de Página 12.
La imagen fue tomada por la hija de Sergio Maganás, quien -está a la vista-
ya demuestra muy buenas condiciones como fotógrafa digital
El sábado 7 nos encontramos en Lugano, en la casa de Sergio Maganás, para inaugurar el año "lectivo" 2015. Y como se puede apreciar no hubo mucho margen para las "huelgas". Al menos a mi entender, fue una de las oportunidades con mayor asistencia de fans desde que comencé a participar de estos siempre agradables encuentros (¡casi 5 años!).
Se trató de la 44º reunión, por lo que ya se está pensando en algo especial para la número 50 (más o menos para mayo de 2016, según Christian Citarelli, único con asistencia perfecta y que tiene bien claras las estadísticas).
Esta vez, el almuerzo se complementó por la tarde con una gran torta de cumpleaños para Marcelo Kirby, quien cumplía ese mismo día. Marcelo entonces disfrutó de una fiesta doble, ya que luego le quedaba compartir este día con su familia.
Mención especial para Carlos y Alejandra, muy próximos a ser padres por primera vez. Felicitaciones!
En lo personal, tuve la posibilidad de charlar con la mayoría, tal vez con una locuacidad mayor a la acostumbrada, pero, en fin, todos los temas (no solo los historietísticos), estaban muy interesantes.
Muchas gracias a Sergio por su hospitalidad. La próxima vez será en La Plata a principios de mayo. ¡Hasta entonces!
Los primeros pasos de Roberto López (Viuti) en el mundo del humor gráfico fueron de la mano de Juan Carlos Colombres, para sus míticas Tía Vicenta y Tío Landrú. Allí compartió páginas con gente tan valiosa como Copi, Ceo y Caloi.
Eran sus épocas como estudiante de arquitectura mientras realizaba trabajos de oficinista. Con el tiempo ejerció su profesión universitaria, aunque más tarde -como él mismo ha expresado- "largué todo por el humor".
En aquellos años aún no había adquirido su estilo definitivo -basado en su admirado Bosc, pero otorgándole una impronta propia-, tal como podemos observar en estos dibujos que adjunto. Por supuesto, desde un comienzo demostró su innata capacidad para hacer reír y reflexionar.
Ilustración de Viuti (caricaturas del entonces presidente de facto Onganía) para la tapa
de Tío Landrú, con características semejantes -y distintas al mismo tiempo- a una portada realizada por Lino Palacio para la misma publicación (ver "Estudios de expresión", un post de noviembre de 2010)
Página perteneciente a la anterior revista, y detalle
Un dato más, que tal vez algunos fans del gran dibujante desconozcan:
-Viuti fue un gran aficionado al ajedrez artístico, asistiendo regularmente al Club Argentino. Tal era su pasión por el "juego-ciencia", que llegaba a olvidarse de todo durante una partida... Además, cuando no dibujaba comercialmente, era autor de problemas del juego para lectores de varios diarios.
Un clásico retrato de Oski y Guerrero-Sidoli junto a Juan Luis Barrionuevo
Continuamos con las notas referidas a los grandes humoristas e historietistas argentinos publicadas en el semanario La Maga. Es el turno del gran Oscar Conti -Oski- (1914-1979) y de Guillermo Guerrero (1923-2009) y Héctor Sidoli -Tito Sol/Dol- (1923-2006).
En el primer caso (LM 39, del 07/10/92), se trata de la reproducción de un reportaje que Juan Sasturain le realizó en 1979. En cambio, los hacedores de la mítica Lúpin relataron la historia de la revista especialmente para ese número de LM (49, del 16/12/92).
Les recuerdo que el tamaño original de La Maga era el tabloide, de allí que las letras se vean pequeñas. En esta serie entonces, seguramente será deseable copiar los escaneos y luego ampliarlos en la pantalla.
"Se produjo el problema cuando empecé a pintar:
yo como Oski tenía un nombre, pero a Conti ¿quién lo conocía?"
A mediados de los años 40 del siglo pasado las revistas de historietas líderes eran Patoruzú, Patoruzito y Rico Tipo, qué duda cabe. Detrás, se alistaban una serie de publicaciones que trataron de hacerles competencia: Cara Sucia, Tibor Gordon, Humor, Risueña, Carnaval, Cascabel, Don Fulgencio, Descamisada, Popurrí y tantas, tantas otras...Aunque no lograron alcanzar el éxito comercial de aquellas, fueron muy populares.
A este segmento pertenece Bichofeo, la revista que se pide silbando; que llegó a los kioskos a partir del mes de abril de 1944.
Dirigida por Héctor L. Torino -creador de Don Nicola-, comenzó publicando tres personajes de su director: Los dos profesores, El detective Buscapié y su ayudante Salustiano y Soplete. También llegaron: Froilán (Haleblián); Gurito, y Pitín (Del Castillo); Mosquete y Trabuco, y Simoncito (Jorge Kraft); Ño Ciriaco, Rubita, y Tanguito y Langosta (Guillermo Guerrero); Pura Pinta (López); Pipo (Pipino); Las aventuras de Isabelita y Chichino (Emilio Cortinas), Los hermanos Abrojo (Giraldo); Serapio (Baiges); Buenaventura, el suicida (Billy González); Melitón (Jorge Magaldi); Pancho y Juancho (Ángel V.Garay); Aventuras de Rabanito (Gouache -seudónimo de Jorge Hergott-); Macoco (Jorge Elena); Mojarrita y Pejerrey (Guillermo Roux) y Pascualito, el panadero (Roberto Battaglia).
El número que a continuación se presenta es el 50, del 12 de marzo de 1945. Aunque ya con algunos cambios entre los humoristas, se puede seguir disfrutando de varios de los anteriormente mencionados y de algunas incorporaciones como son los casos de René González Fossat, Ramiro Alonso, J.Magaldi, Nico Leño y Pablo Parodi (también bandoneonista de una orquesta típica de aquellos años), además de un grupo de guionistas y dibujantes de las denominadas "historietas serias", no siempre consignados.
Bichofeo es hoy una "figurita difícil" para los que aman leer este tipo de material: Es extremadamente complejo conseguirla y deben contarse con los dedos de una sola mano quienes poseen la colección completa (menos de cien ediciones) o que tan siquiera se aproximen a ello. Buena razón para compartir las 20 páginas de este ejemplar que hace unos pocos años tuve la enorme fortuna de conseguir. Una oportunidad casi irrepetible...
Bibliografía
Siulnas (Oscar Vázquez Lucio): Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina - Tomo II (EUDEBA, 1987).
Landrú y Mordillo (junto a Marchi, Mazzeo, Todaro, Doufour, Ferro y Garaycochea)
Continuando con el grupo de notas dedicadas al humor gráfico publicadas en La Maga, llegan ahora las entrevistas a Guillermo Mordillo y Juan Carlos Colombres -Landrú-. Pertenecen a los números 34 (02/09/92) y 171 (26/04/95), respectivamente.
"Yo pienso en color. Y muchas veces el chiste
está hecho en función del color".
(Mordillo)
"A veces un chiste vale más que un editorial político y la gente
se entera de las noticias por el humor más que por lo periodístico".
Son bastante escasas las revistas no especializadas en el tema de la historieta en particular o el dibujo en general que han presentado notas y entrevistas dedicadas al humor gráfico: Entre las décadas del 30 y el 50 la Editorial Sopena -a través de ¡Aquí Está y Leoplán- fue una de las primeras. Se sumó El Hogar en los 40 y luego los semanarios Gente y Siete Días desde los 60 a los 80 aproximadamente. También las revistas dominicales de Clarín y La Nación aportaron lo suyo, a las que se agregaron más tarde algunos suplementos de Página/12.
En los 90, La Maga dio especial relevancia a estos temas, intercalados con los correspondientes a política, cine, teatro, literatura, cine, plástica, fotografía y varios etcéteras.
De esta manera, tenemos por delante una amplia cantidad de documentos provenientes de tal publicación para presentar en el blog durante 2015.
Empezamos con el siguiente reportaje a Caloi (a cargo de Gabriela Tijman), en el marco de una serie de artículos referidos a las particularidades de distintos oficios y profesiones, relatados por grandes artistas. El mismo está dividido en dos partes, las cuales aparecieron en los números 226 (15/05/96) y 227 (22/05/96) de la mencionada revista.