Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
miércoles, 16 de febrero de 2011
Los Maestros enseñan (I): La risa
Lo más lindo para mí era el diseño de la tapa y su posterior "plastificado" para imitar algunas publicaciones lujosas: un poco de plasticola distribuída con un pincel en forma pareja, dejar secar, y la tapa brillaba...
Y en ese tiempo a veces copiaba o recortaba imagenes como para tener una referencia. Muchos años después comprobé la utilidad de este método al leer que los dibujantes de verdad armaban grandes archivos de todo tipo. En la misma escuela de Garaycochea, Carlos G. y Néstor Ibáñez nos aconsejaban armar ficheros, con animales, plantas, autos, etc, etc.
Es por eso que quiero entregar a partir de esta entrada una especie de archivo virtual: gestos, movimientos, escenografías y todo aquello que sirve para mejorar nuestros dibujos.
Muchos de los grandes maestros han sido autodidactas, han observado a sus predecesores en el mundo de la historieta y así fueron puliendo sus obras.
Entonces, voy a ir subiendo imagenes con un tema o más en común, a veces a través de un sólo dibujante, otras a través de varios, con protagonistas anónimos o conocidos, con el fin de que todos podamos aprender o perfeccionarnos.
Empezamos con la risa (dibujos de Quino).
Quino y la guerra
En este caso, se trata de una ilustración de Quino (posiblemente realizada también en los años 60) que seguramente da menos lugar al humor, pero me parece un golpe de knock out al absurdo de la guerra. Es de los trabajos del autor de Mafalda que más me impactaron y que da pie a muchas reflexiones. Es por eso que tenía muchas ganas de mostrarlo aquí.
Del libro "Bien, gracias. ¿y usted?", editorial Nueva Imagen + Lumen, México, 1978
Langostino en el Libro de Oro Patoruzito (II)
martes, 15 de febrero de 2011
La Enredadera
http://www.enredaderaliteraria.blogspot.com/
Y por su capacidad (además de la paciencia que nos tiene a nosotros, sus alumnos) no puedo dejar de recomendarlo, ya que seguramente nos hará crecer.
De paso, también les recomiendo sus clases, algunas de ellas dentro del marco de los programas culturales en los barrios.
¡Mucha suerte!
lunes, 14 de febrero de 2011
Trayectoria de Héctor L. Torino (II): Década del '40
no le impidió lanzarse a otras búsquedas y a la creación de nuevas historietas.En el mundo de Don Nicola aparece hacia fines de 1940 Funyito, tan mago como siempre, pero no todavía del lado de los "buenos".
Otro momento importante es la recordada aventura donde nuestro héroe y el Maestro viajan al interior de un cuerpo humano con el objetivo de curar a un enfermo. Esta historia, publicada en ¡Aquí Está! desde su número 902 (8 de enero del '45) al 911 (8 de febrero del mismo año), mereció el siguiente comentario de Siulnas: "Su autor se anticipa en décadas al argumento de Asimov para la película El Viaje Fantástico". Una prueba más de la imaginación interminable de Héctor (1).
Pero comenzamos diciendo que Torino tuvo nuevos emprendimientos. Veamos: En Carasucia realiza desde el 19 de junio de 1940 la historieta a color En cada puerto una bronca. Y un poco más tarde, en Carnaval (cuyo número 1 sale el 20 de noviembre de 1943 y es dirigida por Germinal Lubrano) publica Barquinazo, un punto alto (inicialmente aparecida en el suplemento en colores del diario Crítica) y cuyo nombre está inspirado en el apodo de alguien muy querido en la redacción del diario: Barquina, cronista de la sección policial. Esta historieta daría luego pié a La Barra de Pascualín.
También realiza ilustraciones para las tapas y para la doble página central (que pueden ir desde chistes sobre un tema único hasta un juego de fútbol de mesa), dibuja chistes sueltos y participa de la serie Las apariencias...engañan, alternando su aparición con las de otros dibujantes (como por ejemplo Battaglia).
La revista no tuvo una larga existencia: apenas poco más de un año.
También se desempeña como docente: crea un curso de historieta por correo con una amplia galería de dibujos. Su estudio se encontraba en la calle Sánchez de Loria 878 (e Independencia).
Otros de sus trabajos fueron: Bolita y Palito en Tibor Gordon, una página a color en El Hogar, alternando con otros dibujantes (1947/48) y El café de la esquina en Pobre Diablo, hacia 1948/49.
(1) Estas entradas (como las de otros dibujantes) se irán actualizando o corrigiendo a medida que pueda obtener nuevos datos.
(2) Como vieron, de algunas historietas sólo hay fragmentos. Salvo en el caso de Salustiano (donde lo que muestro es lo único que tengo), en el resto iré incorporando páginas completas con el tiempo. Aquí la idea es contar la vida de Torino, no tanto la de subir historietas para leer (que sé muy bien que para los fans es muy importante).
(3) Agregado el 20 de febrero de 2011: Gracias a un comentario de Hernán Schneider, de Releyendo Historietas (ver), reparo una omisión: la referencia a Barrabás en la historieta Los dos profesores.
viernes, 11 de febrero de 2011
Cronología
A la vez, a mí me permite chequear como voy organizando las historietas según los años. Debo confesar que no pensé que tenía tantos posts de temas actuales, pero como este blog intenta hablar del pasado y también del presente, me parece que está bien repartido.
En realidad, y tal vez por cierto corazoncito de bibliotecario amateur, me gustaría poder subdividir el apartado etiquetas no sólo en épocas sino también en autores, historietas, personajes, libros, revistas, etc, etc; de manera que no esté todo mezclado como ahora. Pero ignoro si el sistema del blog lo permite, o si es posible hacerlo de alguna manera.
Así que si alguien quiere dejarme algún comentario al respecto, será muy bien recibido.
Por otro lado, la semana próxima subo la segunda y última parte de Langostino, más ilustraciones de El Niño Rodríguez sobre el mundo del fútbol y la segunda parte de la trayectoria de Torino, correspondiente a la década del '40.
¡Un hermoso fin de semana para todos!
¡El Niño Rodríguez la descose!
A fines de los '90 (1997/98), la revista deportiva Olé publicaba fascículos dedicados a la historia del fútbol argentino a partir del profesionalismo: allí aparecían las biografías de cientos de jugadores, los campeonatos y equipos más importantes, estadísticas, las copas del mundo y referencias a selecciones de otros países y a destacados jugadores internacionales. Una gran cantidad de información que se transformó en ABC, diccionario enciclopédico del fútbol.
Pero, además, traía gran cantidad de muy divertidas ilustraciones relacionadas con las frases típicas del mundo futbolero (y que bien podrían haber sido una linda colección de figuritas para los chicos y - porqué no - para los grandes también...). Este aspecto estuvo a cargo de El Niño Rodriguez, y ahora presento algunas de las mismas (letras A a C). Ya iré subiendo otras con el transcurso del tiempo. ¡Hasta la Z falta mucho!
miércoles, 9 de febrero de 2011
Langostino, un gran viaje por la imaginación de Eduardo Ferro
Langostino Mayonesi (el navegante independiente) comenzó a publicarse desde el número 1 de la revista Patoruzito, tras el pedido de Dante Quinterno a Eduardo Ferro para que este creara un "émulo" del navegante Vito Dumas (1900-1965), quien cumplió la hazaña de dar la vuelta al mundo solo en un velero, recorriendo 22.000 millas en 272 días de navegación (1). Su viaje se desarrolló durante 1942/43 y la revista se inició en octubre del '45.
miércoles, 26 de enero de 2011
Una pausa...
Nos reencontramos en poco tiempo. Abrazo grande para todos!
martes, 25 de enero de 2011
Trayectoria de Héctor L. Torino (I) : Desde sus inicios hasta 1939
Alrededor del mes de setiembre del año pasado ya venía con la idea de armar una cronología de la obra de Torino. Pero rápido me dí cuenta de que no iba a resultar una tarea para resolver en un par de horas: lo disperso de la información sobre el dibujante, la larga lista de libros, revistas, blogs y demás que es necesario revisar hicieron que vaya buscando lo que necesitaba muy de a poco, de acuerdo al tiempo disponible. Después de todo para mí también era un aprendizaje.
No ayudó el no tener una colección más abundante de sus trabajos. Y este mismo inconveniente hace que la presente reseña tampoco pueda ser completa. Y probablemente tenga algunos errores.
El tema pasa por intentar ordenar un poco los datos existentes, porque la información en sí ya está dada por las fuentes.
Torino pertenece a una larga lista de humoristas gráficos (sobretodo los anteriores a la década del '60) de quienes no tenemos una recopilación o una antología de sus historietas. Curiosamente, suele ser nombrado y destacado en muchos libros y catálogos, incluído el de la muestra que se realizó en Franckfurt y que ahora se exhibe en la Fundación Osde. Parece que falta dar ese pasito - publicar su obra - que signifique su definitiva revalorización.
Esta cronología fue también para mí, como ya expresé, una manera de saber más de él. Espero que pueda ser útil para quienes admiran sus trabajos o para quienes están buscando información sobre su vida y planean una investigación personal. Y, por supuesto, serán bien recibidos datos, ampliaciones de lo expuesto y correcciones.
Finalmente, las fuentes las publicaré tras la última de las partes en las que está dividido este texto.
Orígenes, estudios, actividades...
Héctor Locurátolo Torino nació en el barrio de Boedo el 15 de noviembre de 1913 (según Francisco Mazza) o el 16 del mismo mes y año (según Siulnas). Y vivió toda su vida en la misma casa de San Juan y Boedo.
Hijo de inmigrantes italianos oriundos de Bari, tuvo cinco hermanos (tres nacidos en la península y dos en Buenos Aires).
Su padre era decorador (de gran habilidad, tenía como clientela a los apellidos más ilustres de la ciudad), pintaba y tocaba la guitarra y la mandolina. Del apellido paterno, el dibujante conservó la letra "l" que usaba al firmar: Héctor L. Torino.
Estudiante de Bellas Artes, el dibujo académico no era lo que más le interesaba y a los dos años dejó la carrera. Y así, fue aprendiendo de manera autodidacta los secretos del mundo de las historietas.
Antes de convertirse en dibujante humorístico fue modelo para fotonovelas. También se recibió de profesor de violín (en el Conservatorio Santa Cecilia).
Entonces Héctor, teniendo el humor gráfico como profesión primordial, desarrolló - a la par de ésta y en casi todos los casos hasta mediados de los '40 - actividades como violinista en orquestas típicas (especialmente con la de Anselmo Aietta con quién actuó sobretodo en radio hasta 1943), profesor de violín, profesor de dibujo humorístico (fue uno de los primeros en enseñar dibujo por correspondencia en el país), cantante de tangos y en grupos que daban serenatas, creador de joyas (llegando a tener un taller con más de cuarenta operarias), pianista, decorador y empresario teatral. Hacia los años '70 realizó guiones para historietas que no eran de su autoría, fue director de cine y actor. Y todo esto no es ningún chiste, el hombre tenía una capacidad de trabajo y de crear proyectos a toda prueba. Claro que varias de estas tareas las fue dejando porque el dibujo pudo más, o las llevó a cabo en cortos períodos de su vida.
Su creatividad le permitió dar vida a alrededor de cincuenta personajes (incluyendo los secundarios habituales). Pero - aparentemente - no se dedicó ni a la caricatura ni al humor político.
Sabemos de su vida bohemia, de un carisma y de un porte que le permitieron tener gran éxito con las mujeres, de cierta dejadez para mantener fuertes a sus emprendimientos editoriales, de su generosidad para con sus colegas..... Sin embargo, poco conocemos (¿tenemos derecho a indagarlo?) sobre si tuvo en algún momento esposa e hijos. Pero, como dirían por ahí, esa es otra historia.
Pasemos ahora a su mágico mundo, el mundo de la imaginación y el humor.
Desde 1934 a 1939
Manate y Repollito
Aparecen en El Suplemento durante 1934. La serie continuó posiblemente hasta fines de 1935. Torino firmaba allí como R. A. Toll.
Don Mamerto, detective
La segunda de sus historietas se publica en El Suplemento a partir del 13 de marzo de 1935, es decir que convivió con la anterior más de medio año. Aquí el dibujante ya firma como Torino. Al comienzo se llamó Teko Nosko y hacia mediados de 1937 había sido reemplazada por otras historietas. Esta última fecha es casi coincidente con el inicio de Conventillo. Tomándose el género policial en solfa, Torino coloca como esposa del pobre Mamerto a Pancracia, de fuerte personalidad. También aparece Salustiano, cuya obsesión es contar el cuento del zapatero. Este personaje volvería a aparecer en los '40 en Bichofeo. También forman parte de la historia en algunas ocasiones Manate y Repollito. De estos últimos casos comprobamos la tendencia del dibujante a lo largo de su obra a combinar a sus protagonistas de distintas series o épocas en una misma historieta.
Esculapio Sandoval, reporter sensacional
El 12 de mayo de 1937 debutó en Leoplán este periodista cuyas aventuras son una parodia de dicha profesión. Esculapio está bajo las garras del autoritario Don Plácido, director de "La Gran Muñeca". La importancia de la velocidad para obtener primicias lleva a que el fotógrafo se llame "Relámpago" y se movilice en monopatín; mientras que el ordenanza (apodado "Caperucita") lo hace en patines. Esculapio se extendió al menos hasta el año 1938 inclusive. En Leoplán Torino solía realizar chistes unitarios de una página, generalmente con la incorporación de un color.
Conventillo
En 1937, los periodistas López Cruz y Oscar Ares lo llamaron de ¡Aquí Está! para proponerle una historieta con ambiente de pensión que Héctor prefirió cambiar por el de conventillo (tengamos en cuenta que era la época de oro del sainete). Así, el joven dibujante de 23 años comienza el 1ro. de julio de ese año con su máxima creación: Conventillo 1937 (luego Conventillo 1938, y a partir del '39 sólo Conventillo). Aquí aparece su personaje más famoso: Don Nicola, quien será acompañado con el tiempo por los sabios Turbina y Lamparita, el maestro Esculapio, el mago Funyito y tantos otros. Dice Francisco Mazza, amigo y colaborador: "Don Nicola es el propio Torino. Yo recuerdo que para dibujar algunos de los gestos del personaje se miraba el mismo en el espejo". Después de innumerables peripecias en el conventillo y de grandes aventuras (viajes en el tiempo, al espacio, al infierno, al interior de un cuerpo humano) deja de aparecer en 1950 junto al final de ¡Aquí Está!. En esta revista, además, el autor realizó algunos chistes sueltos (ver otros detalles en la entrada Primeras imagenes del Conventillo).















































