Maestros

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sábado, 20 de noviembre de 2010

La cola del diablo (II)

Se devela el misterio: en esta entrega sabremos los motivos de la conducta del indio. En tanto, las malas acciones de su ahijado preocupan a Isidoro tanto o más que si aquél donara su dinero en carretillas. Upa, en cambio, sufre y está avergonzado de su hermano. Y Patoruzu comienza a creer que el plan da resultado, aunque a veces "se tienta" y trata de obrar bien...

Continúa la próxima semana...


Aclaración: al solicitar una lectora esta aventura del indio, deduje apresuradamente que la misma no estaba publicada en la web. Sin embargo, tras la primera parte que entregué la semana pasada, caí en la cuenta que en el blog El Templo de Los Antepasados esta historia se puede descargar. Después de un comentario que me hizo Miguel Dao al respecto, creí oportunas estas líneas. Mil disculpas al blog colega por la involuntaria "copia". Al menos, ahora existen dos posibilidades de lectura y más facilidades en la web para encontrar esta revista.

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡SUELTEME! (las mejores historietas del universo)

A comienzos de 1995 apareció el primer número de ¡Suélteme!, hoy mítica publicación. Si bien se editaron solo cinco revistas, es difícil calificarla de efímera ya que las mismas aparecieron en un lapso de ¡cinco años! Son tres los ejemplares que tengo y, efectivamente, cada uno de ellos pertenece a un año distinto. No es fácil editar en la Argentina y menos en esos años donde todo comenzaba a caerse a pedazos...Estos chicos tuvieron una voluntad de hierro para continuar. De todas maneras, no nos debe sorprender esta situación ya que posteriormente se repitió con Lule Le Lele y otras. Sin una editorial fuerte detrás todo se hace muy difícil y más aún con nuestros devenires económicos.

En ¡Suélteme! participaban dibujantes que venían en ascenso y que hoy ya se han ganado un lugar destacado: Diego Parés, Liniers, Fayó, El Marinero Turco, Darío Adanti, el recordado Dani The O, Podetti, Migliardo, Leo Arias, Pablo Sapia, Lucas Nine y otros.
El humor negro, el grotesco, el absurdo total, aplicados a temas tan variados como el rock, la violencia, la sexualidad, las relaciones sociales y a cualquier otro tema que se nos ocurra. Un estilo postHumor y SexHumor, todavía más jugado, más desenfadado. Pero también muy auténtico y sincero en cuanto a las características reales de la naturaleza humana, sobre todo de aquellas más sórdidas. Una estilo que vino a enriquecer nuestro humor gráfico.

Este es un fragmento de una entrevista a Diego Parés -uno de los del grupo mencionado que participó en Humor Registrado- realizada por la gente de Lule Le Lele (número 14, 2007):
-En algún lugar decís una frase que me quedó: La Suélteme "marcó el ocaso de la tierra prometida del panorama historietístico nacional." Como que después la cosa decayó mucho.
-Claro, cerró Fierro, la Humor. Ahí dejaron de salir historietas por un tiempo, ahora hay mucha más movida.
-Pero hubo como un quiebre, hasta la época de la Catzole...
-Pensá que después vino el '98, todo el quilombo. Vinieron cuatro o cinco años donde no había guita. ¿Con qué sacabas una revista? Hoy, veo gente nueva todos los días, que dibujan como la puta madre: El Bruno, ¿lo tenés?
-¿Porqué dejó de salir la Suélteme?
-Nosotros, en un momento teníamos energía para hacerlo y después no tuvimos más. Y tampoco tuvimos más guita. Nos dieron cinco lucas del Fondo Nacional de las Artes y cuando se acabó eso, se acabó la revista. Pero, comercialmente, el número que más vendió fue el 4 (700 ejemplares). De todas maneras la revista como producto, ya no va más. Si la revista está en el kiosko, después de tres meses queda hecha mierda y después tenés que vender el sobrante que quedó. El libro va a una librería y de ahí no sale más. Para mí, hoy, el formato de libro, funciona mejor. Nosotros además estábamos en cualquiera.
La Suélteme tenía el mismo inconveniente que la Lule Le Lele: vos hacés una revista con diez tipos y siempre uno se va a enojar si no le publicás.

Tapa (Parés) y contratapa (Dani The O), número 4, 1998

Power Rangnerds -fragmento- de Migliardo y El tarado de tu amigo -fragmento- de Fayó, (número 1, 1995)

El contrato de Melvin Marvin -fragmento- de Podetti y Quack Quaggy Duck -fragmento- de Pablo Sapia (número 4, 1998)

Meche entrevista a Piero!, de Lucas Nine (número 4, 1998) e Ignacio the pinguin - fragmento- de Leo Arias (número 5, 1999)

El calavera cumple años (fragmento), de Darío Adanti y tiras de Liniers (número 5, 1999)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Battaglia nos pone la tapa

En los años '50 Roberto Battaglia dibujaba para la Patoruzu semanal historietas como María Luz, Orsolino Director y Motín a Bordo. También solía presentar un par de páginas de chistes sobre un tema determinado. Y compartía la responsabilidad de ilustrar las tapas de la revista con peso pesados como Ferro o Blotta. En este caso, vemos 5 de ellas correspondientes a los números 941, 993, 1016, 1027 y 1034 de dicha publicación.
Corro un riesgo: He dejado el dibujo limpio, sin el nombre de la revista, sin identificación del número o del precio que correspondía. Quiero que Battaglia sea Battaglia, sin la carga omnipresente de Patoruzu. Como si se tratase de un fragmento de un libro de recopilaciones de sus trabajos. Algo así como un homenaje, como tantos que se merecería por mérito propio.
Disfrutemos recorriendo los detalles, las expresiones, ese mundo casi siempre exacerbado y contundente del dibujante, donde hasta lo más terrible puede tener su costado humorístico. ¿Un antecedente, un maestro de los Sala o Parés de hoy?

-¡Muy bonito!...¡Perdiendo el tiempo,
con lo atrasado que está el trabajo!...

-¡Ahí tenés para debutar, pibe!...
¡A eso le llamamos..."donaciones"!

-Hoy le van a anunciar
el aumento de sueldo a García...

¡...oso fete colorete de la alimentá!...

-¡No, no! ¡Con el chico no puede entrar!

sábado, 13 de noviembre de 2010

Historietas: Original vs. Restaurado

Luego de escanear algún dibujo o historieta me he preguntado si en el caso de las más antiguas corresponde dejarlas tal cual, es decir con su aspecto de papel viejo o si utilizar algunas herramientas simples (no me refiero a un Photoshop donde también se pueden enmendar manchas, cortes, etc) que me permitan mejorar color, contraste y densidad.
Creo que mantenerlas con ese aspecto del paso del tiempo es bueno por dos razones: tiene su encanto para el coleccionista y por otro lado, es él mismo quien elige si restaurarla o no cuando la copia de este blog.
Para mi gusto, mejorar un poco la calidad de la imagen la "revive", la saca de su baúl húmedo y la hace más cercana, sobretodo para quienes conocen sólo las historietas de estos últimos años. Y además quedan como los dibujantes las concibieron en su momento. Es por estas razones que he seguido este método. Muy distinto es cuando se les da un color que el artista no eligió, ya que estamos modificando su creación. Esto ha ocurrido en el cine con algunas películas en blanco y negro que luego han sido coloreadas y a causa de lo cual varios cinéfilos han puesto el grito en el cielo.
En definitiva, y volviendo a la historieta, cada uno puede elegir libremente. Tal vez haya que pensar qué es conveniente según el caso. Aquí he dejado un ejemplo típico: fragmentos de tapas y páginas de Torino en su versión original y restauradas para comparar.
Me queda una duda para quién quiera des-asnarme: No tengo claro si aquellas viejas hojas de ¡Aqui Está! de los '30 y de los '40 excesivamente amarrillentas por el paso del tiempo, eran totalmente en blanco, negro más los grises de la aguada o si tenían de todas formas un leve tono sepia dado por Torino o por la impresión. En la última ilustración he dejado las dos posibilidades para pensarlo.

Las imagenes pertenecen a distintos ejemplares de la revista ¡Aquí Está! y de la Editorial Torino.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Patoruzu: La Cola del Diablo

Sobre la relación entre el indio y el diablo ya he dejado el valioso aporte de Susana Muzio (ver Sobre Mandinga.....).

Esta historia, que en realidad es anterior en las Andanzas a Payada Diabólica pero posterior a la misma si tenemos en cuenta que esta apareció previamente en las semanales, consta de 167 episodios y ya desde el vamos Patoruzu sorprende a su padrino con conductas inverosímiles para su noble personalidad. Sí, Patoruzu ya no es el que solía ser y ahora sólo piensa en hacer el mal. ¿Tendrá esto una explicación?

Continúa en una semana...

jueves, 11 de noviembre de 2010

¿ Se acuerdan de JIBARO?

A mediados de 2006 se produjo el debut y rápida despedida de la revista humorística Jíbaro. En ella se combinaba la presencia de nuevos dibujantes con la colaboración de otros artistas de larga trayectoria (Cilencio, Ana Von Rebeur, Francho). Con buen papel y una cuidada calidad de impresión, este emprendimiento sufrió una situación similar a otras publicaciones post-Humor Registrado: al no tener alguna empresa o entidad fuerte para respaldarlas ( como ocurre hoy con Fierro y Caras y Caretas) terminaron diluyéndose. Además, la creciente incorporación del público a Internet en esta última década también fue un factor en contra. Esta misma situacion tal vez esté viviendo hoy Comic.ar. Esperemos que pueda continuar.

Si bien Jíbaro - en cuanto a humor gráfico se refiere - presentaba abundante cantidad de dibujos unitarios, también se destacaban algunas historietas y páginas temáticas: Entre ellas he elegido tres: Southern Circus (con guiones de Nando y dibujos de César Da Col), El Oficial Yuta (de J. J. Rovella) y Sigmund Fraude, psicoanalista ( por Claudio Kappel).
La primera tomaba como punto de partida un hecho cotidiano o de actualidad. El personaje de Rovella nos muestra un policía corrupto, de mirada oscura y gesto adusto, siempre dispuesto a la coima o a sacar cualquier otra ventaja de su función. Posee también un muy interesante uso del color. Y el psicoanalista mostraba que como ser humano podía sufrir las mismas peripecias que cualquier paciente.
Dejo un par de ejemplos de cada caso, recordando que los mismos pertenecen a los números 2, 3 y 4, de junio, julio y agosto de 2006 respectivamente.

"Estudios de Expresión"


La revista Tio Landrú apareció durante los años '60 hasta completar casi medio centenar de números. Dirigida por Juan Carlos Colombres (Landrú), contaba con la participación de Ceo, Caloi, Faruk, Viuti, Vilar, el propio Landrú, Siulnas, Brunetto y otros dibujantes. Justamente este último es el autor de la tapa que ilustra la entrada de hoy. No es otro que Lino Palacio, quien en esa época utilizaba dicho seudónimo.
Eran años del gobierno de facto del Gral. Onganía tras el derrocamiento del Dr. Arturo Illia, situación que aquél había apoyado. Durante dicho gobierno se produjo la intervención de las universidades, de donde se recuerda especialmente La noche de los bastones largos.
Entre las características personales de Onganía se encontraba una evidente inexpresividad, situación aprovechada por Palacio para crear esta tapa llena de sutileza e ironía, seguramente una de las portadas más brillantes que se puedan recordar (número 24, del 20 de noviembre de 1968). Pocas veces eso de decir mucho con poco se ve tan bien reflejado como aquí. Y por eso su dibujo merecía tener la exclusividad en esta entrada.
Afortunadamente, ni por tal "chiste" ni por otros posteriores Onganía ordenaría cerrar la revista. Su final fue decidido por la misma editorial unos cuantos números después.

martes, 9 de noviembre de 2010

Otra vez Patoruzu y el Diablo frente a frente

En el día de ayer recibí un comentario sobre la posibilidad de subir otra de las historias entre el indio y su enemigo máximo. Debo confesar que en principio lo propuse como una posibilidad a futuro. Ocurre que esta andanzas es bastante extensa y demanda varias entradas. Además, el objetivo de este blog es dedicarlo a distintos humoristas y personajes y no centrarse tanto en uno en particular, aunque muy bien merecido lo tenga como en el caso de Patoruzu.
Pero finalmente pensé que podría llegar a una solución sin dejar de tener en cuenta el pedido ni tampoco traicionando las características de este blog.
Es por eso que cada fin de semana a partir del próximo y durante estos dos últimos meses del año , iré entregando esta extraordinaria aventura (varias veces reeditada con distintos títulos) de la cual no se debe ni se puede dar pistas sobre su final. Sé que presentarla en forma espaciada no es lo ideal pero en definitiva se puede tomar como esas series de tv de salida semanal que nos dejan con la intriga hasta la semana siguiente y donde la espera no disminuye el interés por la misma.
Se trata entonces de La Cola del Diablo, correspondiente ya a la serie de las denominadas "¡inéditas!" (número 58 del año 1961).

Alguna vez comenté que Caloi consideraba a Mafalda la reina de la historieta argentina y a Patoruzu el rey. Esta es una de esas historias que justifican tal halago.
Desde este fin de semana entonces el corazón inmenso del indio es puesto a prueba como nunca.