Maestros

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viernes, 23 de mayo de 2014

Quino fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias





Sé perfectamente que a esta altura la noticia ya no es novedad. Pero nunca me olvido que Sonrisas Argentinas, más allá de su idea central -que es difundir a los humoristas gráficos argentinos de ayer y de la actualidad-, no deja de ser un blog donde me gusta subir una parte de aquellas cosas que siempre he valorado desde el afecto. Por eso, este nuevo premio para Quino (y seguramente habrá más) tiene su lugar aquí, como quien quiere atesorar un libro o un recuerdo. Y en este preciso día me tomo el atrevimiento de considerarlo como un regalo, aunque el padre de la niña lejos esté de saber el porqué...
Por supuesto, dejo como en otras oportunidades un grupo de textos seleccionados de la web. Una nueva muestra de la universalidad de Quino y de su querida Mafalda...



Jueves 22 de mayo de 2014 | Publicado en edición impresa 
El Mundo de Mafalda
Quino, distinguido en España con el Premio Príncipe de Asturias
 Cuando se cumplen 50 años de la creación de la tira, el jurado del Instituto Cervantes decidió galardonar al humorista gráfico argentino; "sus personajes trascienden cualquier geografía, edad o condición social", argumentó.
Por Evangelina Himitian | LA NACION 


Sonó el teléfono y Alicia Colombo contestó. El mensaje la dejó sin habla. Sin cortar, corrió hasta la cama, donde todavía dormía su marido y lo despertó: "Te dieron el Príncipe de Asturias". Así llegó hasta el departamento de Santa Fe y Talcahuano la noticia de que el humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado, mundialmente conocido como Quino, había obtenido el Premio Príncipe de Asturias 2014 en la categoría Comunicación y Humanidades.
El padre de Mafalda se puso de pie, convencido de que ése iba a ser otro día de preguntas difíciles. 
¿Qué pensaría Mafalda hoy? "¿La verdad? No tengo la menor idea", repetiría hasta el cansancio. 
"Mafalda es inteligente, irónica, inconformista, contestataria y sensible. Sueña con un mundo más justo y respetuoso de los derechos humanos. Al cumplirse 50 años de su nacimiento, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento. La obra ha sido traducida a innumerables idiomas, lo que revela su valor universal. Sus personajes trascienden cualquier geografía o condición social", destacó el director del Instituto Cervantes, Víctor de la Concha, durante el anuncio del premio en Oviedo.

La candidatura de Quino, que en julio cumplirá 82 años, había sido propuesta por el catedrático de geografía y demógrafo Rafael Puyol y despertó la simpatía de muchos de los 18 miembros del jurado. Su nombre se impuso en la última votación al periodista mexicano Jacobo Zabluduvsky, al filósofo Emilio Lledó, a la periodista congoleña Caddy Adzuba y al biólogo español Francisco José Ayala. 
Sorprendido y halagado, aunque algo fastidiado de responder siempre lo mismo, Quino agradeció la distinción durante una conferencia de prensa en el Centro Cultural de España, con una advertencia: "Prohibido preguntarme qué diría hoy Mafalda. Uno llega cansado a los premios", aclaró.
"Espero que me invite a comer una tortilla", bromeó Quino al negar que el príncipe Felipe de Borbón lo hubiera llamado para felicitarlo.

Según Quino, la tira nació el 29 de septiembre de 1964, cuando se publicó en la revista Primera Plana. Ése sería el día que la "anotaron", porque en realidad el dibujo vio la luz dos años antes, a pedido de una agencia publicitaria que lo contrató para hacer la versión local de Charly Brown, para promocionar una cadena de electrodomésticos. La idea era regalarles los dibujos a los diarios como una especie de publicidad encubierta. Los diarios dijeron que no y las tiras quedaron en un cajón.
Mientras, Quino, que había dejado su Mendoza natal, ya se ganaba la vida como dibujante en varios medios porteños. Claro que para eso debió pasar casi "tres años miserables", según sus propias palabras, llevando dibujos a distintas editoriales. "Todos me decían lo mismo: que eran una porquería. Y tenían razón", dijo hace poco en una entrevista.

La primera vez que Mafalda fluyó de la lapicera de Quino habló con una lucidez universal, comprensible en cualquier parte del globo. Se la ve con un lápiz dibujando y se le rompe la mina. En el último cuadro reflexiona: "Estas cosas sólo pasan en este país". "Mafalda nació así no por mí, sino porque ya estaba el Che Guevara haciendo la guerrilla en América latina, la guerra en Vietnam, Juan XXIII, las mujeres protestando por todo y salió así porque la época era así. Entonces parecía que el mundo iba a cambiar para mejor. Y cambió, no digo que para peor, sino para seguir siendo como siempre", ironizó. 
Dejó de dibujarla en 1973, por una suma de razones. El gobierno militar, entre las principales: "Una chica como Mafalda no podía dejar de hablar de lo que estaba pasando. Y si yo hablaba de lo que estaba pasando, me tenía que ir del país, como ocurrió dos meses después", contó recientemente en una entrevista. En 1984, también había explicado que temía porque empezaba a repetirse: "Un dibujante me dijo una vez que cuando uno tapa el último cuadrito de una historieta con la mano y sabe cómo va a terminar debe dejar de hacerla. Y, bueno, eso me pasó". 

Sólo volvió a dibujarla para afiches o campañas de bien público, como la que protagonizó para Unicef en 1977. Pero en 2005, por ejemplo, se negó a que se la usara para una campaña del Ministerio de Educación. "Nunca me afilié a ningún partido político. Antes prefiero ser francotirador", dijo aquella vez. Hace siete años tuvo que desmentir que hubiera dibujado una tira inédita en la que Mafalda era atropellada por un camión de sopa. "No tengo la menor idea de qué diría Mafalda 50 años después. Para mí es un dibujito. Hay gente que se enoja, pero para mí es eso. Lo que me sorprende es que, después de tanto tiempo, el pensamiento haya cambiado tan poco", remató. 

EL 2014, EL AÑO DE LOS PREMIOS 

En lo que va del año Quino recibió varias distinciones: 
• Legión de Honor - En marzo, la embajada de Francia en la Argentina, condecoró a Quino con la Orden de la Legión de Honor, la distinción más importante que ese país otorga a un extranjero.
• Invitado al Salón de París -  En el Salón del Libro de París, en marzo, que tuvo a la Argentina como país invitado, más de 1000 personas asistieron a una entrevista abierta con Quino.
• Apertura Feria del Libro - Fue invitado para abrir nada menos que la edición 40a. de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. "Me honra abrir la Feria. A partir de ahora me respetarán", bromeó.
• Homenaje a Mafalda - Uno de los actos más convocantes de esa Feria del libro, en Buenos Aires, fue el homenaje "Cincuenta años con Mafalda", en el que participaron José Feinmann, Rodrigo Fresán, Liniers y Juan Sasturain y Kuki Miler.
• Con los cómics famosos - En enero se incluyó en la 41a. edición del Festival Internacional de Historieta de Angoulême, Francia -la convención más importante de cómic e ilustración del mundo- la muestra "Mafalda, una niña de 50 años", con recreación de la vivienda de ese personaje y originales de Quino.




Conferencia de prensa en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (Fotografía de Lucía Merle - Clarín)


Quino: premio Príncipe de Asturias para un artista universal 
 Es el primer historietista en ganarlo. 
Mafalda, la tira que recorrió el mundo, retrata con agudeza y cariño la clase media argentina.
Clarín - 22 de mayo de 2014 (sin mención del autor)



Es 1935. Es Mendoza. Un matrimonio decide ir al cine y deja a los chicos a cargo del tío Joaquín. No hay televisión, claro, así que el tío ilustrador dibuja y hace dibujar hasta que a los chicos los vence el sueño: uno de sus sobrinos descubre esa noche, y para siempre, que de un lápiz puede salir un mundo. 

Es 1963. El niño del descubrimiento ya estudió Bellas Artes, ya vive en Buenos Aires y ya vive de dibujar. La empresa de electrodomésticos Mansfield le encarga una campaña gráfica con la única condición de que el nombre del personaje principal empiece con M, como la marca. La empresa se funde. El personaje está inventado. 

Es ayer a la mañana. Es Buenos Aires. Suena el teléfono en la casa de Quino –a quien le inventaron un apodo para no confundirlo con el tío Joaquín–. Llama su sobrina Julieta, atiende Alicia, la compañera de siempre del artista. El creador de Mafalda, sacándole punta y mundos a los lápices, acaba de ganar el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. No le habían revelado, la noche del martes, que era finalista, junto al periodista mexicano Jacobo Zabludovsky y al filósofo español Emilio Lledó. Que había superado a candidatos como la agencia fotográfica Magnum y los creadores de Skype. “Esto me ha sorprendido mucho, no sé ni siquiera lo que tengo que decir... todavía estoy en la camita”, le dijo Quino a Clarín a media mañana. 

Se trata de uno de los ocho premios que cada año otorga a cada ganador 50 mil euros y una escultura diseñada por Joan Miró. Y se trata, nada menos, de la primera vez que la Fundación Príncipe de Asturias de España reconoce a un historietista: “La historieta debería ser más respetada. Puede ser considerada un ‘arte menor’, pero como medio de comunicación puede difundir humor y también ideas. Todavía hay quien te pregunta ‘¿Además de los dibujitos, qué trabajo hacen? Por ahí este premio los hace reflexionar, se entusiasman y leen una historieta. Como representante del colectivo de la historieta y el humor, me siento muy contento”, dijo ayer a la tarde Quino, en la conferencia de prensa que ofreció a los medios argentinos después de que los husos horarios le dieran prioridad a los ibéricos y de almorzar con Kuki Miler y Daniel Divinsky, editores históricos y escoltas en sus presentaciones. 

"La obra de Quino conlleva un enorme valor educativo y ha sido traducida a numerosos idiomas, lo que revela su dimensión universal. Sus personajes trascienden cualquier geografía, edad y condición social”, señaló el jurado, que estará con el Príncipe Felipe en la entrega del premio, en octubre. Habla de un autor traducido a más de treinta idiomas. Que en la Argentina ha vendido unos 2,5 millones de ejemplares de cada uno de los diez volúmenes de Mafalda. Pero no sólo de ese personaje, su familia y sus amigos se nutre el premio: la burocracia, las desigualdades sociales y el poder siempre fueron tema para un retratista que encontró a una musa en la clase media argentina que volvía y vuelve del supermercado desencajada porque la inflación “SUNESCAN DALUNA BUSO”. 

La vigencia que hizo estallar ayer las redes sociales, la que pone a Quino a firmar libros por tres horas y a tres generaciones en cada Feria del Libro es un misterio para el autor: “Lo que escribí hace 40 años sigue de moda, no lo entiendo, porque el mundo ha cambiado mucho; lo que creo es que la curiosidad infantil puede cambiar de tema pero se mantiene porque los chicos siempre tienen que aprender todo”, dijo ayer. A Clarín le contó que sus pasos por estas últimas Ferias, lo hacen sentir “muy contento”: “Uno se pasa la vida en una tarea solitaria y de repente le ves la cara a la gente que te ha leído”. Ayer, entre amigos y periodistas de los dos lados del Atlántico, a Quino le surgió una reflexión: “¿Qué pensarían hoy mis padres, andaluces y republicanos, al saber que recibo un premio de la monarquía?”. ¿Quién sabe? Tal vez pensarían en lo bien que hicieron en ir al cine.



Ilustración de Sciammarella (El País)

Quino gana el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 

El humorista alcanzó un reconocimiento universal de la mano de Mafalda, que nació hace 50 años
El argentino se convierte en el primer dibujante distinguido en la historia de los premios 
TEREIXA CONSTENLA  Madrid 21 MAY 2014  - El País



La niña que filosofaba nació de la pluma de un ilustrador que pensó en hacer dibujos mudos. Quino, el viñetista que hoy ha recibido el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, adoraba el arte silente de Buster Keaton. Por ese sendero siguió hasta que en una redacción de Buenos Aires le dijeron que el humor necesitaba palabras. Quino aceptó el consejo o la exigencia y llenó sus viñetas de nubes. 
A veces con diálogos socráticos, a veces con las palabras justas, como cuando Mafalda, la niña filósofa con sopofobia que convirtió a Quino en un dibujante universal, solo acierta a gritar: -¡Paren el mundo, qué me quiero bajar! 

Joaquín Salvador Lavado, hijo de emigrantes andaluces nacido en Mendoza (Argentina) en 1932, ya no dibuja. En uno de esos golpes nada graciosos de la vida, su vista se ha ido debilitando. Pero lo que ha dibujado antes es suficiente para arroparle para siempre. Él, un humilde patológico, es profeta en su tierra y fuera de ella. El Príncipe de Asturias se suma a una larga de lista de reconocimientos para el humorista, que coinciden con la celebración de los 50 años del nacimiento de Mafalda.
Quino creó su gigante de seis años el 15 de marzo de 1962 para una campaña publicitaria para una marca de electrodomésticos que se frustró por el camino, pero el padre de la criatura prefiere fijar como fecha del natalicio el 29 de septiembre de 1964, cuando se publicó la primera tira en el semanario Primera Plana, de Buenos Aires. La niña redicha de seis años apenas vivió una década en el papel impreso. Quino abandonó el personaje en 1973 sin que el personaje nunca le haya abandonado a él. 
A diferencia de otros creadores abrumados por sus creaciones, camina contento de la mano de Mafalda. Se siente acompañado, aunque hoy habría retratado una familia reconstituida, como confesaba en una entrevista de 2013. En su famosa saga han envejecido el contexto social (el papel de la mujer encarnado por esa contumaz cocinera de sopa que es la madre de Mafalda y Guille) y el político (la dictadura argentina, que causó el exilio del humorista, se desmoronó en 1983 para dar paso a una democracia) pero sus recetas existenciales siguen vigentes. Como las preguntas del idealista Felipe (“¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fueran más importantes que los bancos?”) o las sentencias de la propia Mafalda (“Como siempre; apenas uno pone los pies en la tierra se acaba la diversión”). En su galería infantil, Quino aprisionó las grandezas y las miserias del mundo. El materialismo rampante (Manolito: "Todos somos iguales solo que algunos arriesgamos un capital"), el optimismo ante el mañana (Miguelito: “Yo, lo que quiero que me salga bien es la vida”) o el descreímiento insolidario (Susanita: “No es cuestión de herir susceptibilidades, sino de matarlas”).

Esta vigencia pesó en la decisión del jurado del Príncipe de Asturias: "Al cumplirse el 50 aniversario del nacimiento de Mafalda, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento". Al Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades,dotado con una escultura de Miró y 50.000 euros, optaban 22 candidaturas procedentes de 14 países. Junto a Quino, el primer dibujante que entra en la galería de estos galardones, los aspirantes que llegaron hasta la recta final fueron el periodista mexicano Jacobo Zabludovsky y el filósofo Emilio Lledó.
El jurado que ha decidido el galardón estaba integrado, entre otros, por Inés Alberdi, Víctor García de la Concha, Adela Cortina y Luis María Anson. Quino descubrió el dibujo gracias a su tío. "Yo heredé el nombre y el oficio de mi tío Joaquín. Ver que de su lápiz salían montañas, árboles, personas… me maravillaba. Todos los chicos dibujan, pero yo seguí. Estudié un poco en Bellas Artes y dos años después cometí el error de creer que a los 15 ya lo sabía todo y abandoné. De eso me arrepiento cada vez que puedo”, contaba en una entrevista con motivo de la publicación de su último libro, ¿Quién anda ahí? (Lumen), en 2013, casi seis décadas después de que se publicasen sus primeros dibujos. No volvió a dibujar a Mafalda salvo en ocasiones excepcionales, a petición de alguna organización solidaria como Unicef o en 1987, tras un fallido golpe de Estado de 1987 contra el presidente Raúl Alfonsín.



sábado, 17 de mayo de 2014

Mauricio García Castro, Jorge Christie Mouat y el Museo de la Historieta de Chile



   


Hace aproximadamente una semana recibí un comentario de Mauricio García Castro, Director del Museo de la Historieta de Chile (Santiago), quien me preguntó amablemente si poseía alguna información sobre Jorge Christie Mouat -autor chileno de Las Aventuras de Chu Man Fú- en base a unos datos que se habían suministrado en  este blog dentro del grupo de entradas dedicadas a los 100 años de la historieta humorística argentina.


Mouat - de quien se cumplieron en mayo 60 años de su fallecimiento- publicaba las historias del mago en la revista Leoplán (Editorial Sopena, la misma que en ¡Aquí Está! presentaba a Don Nicola en Conventillo). La historieta tenía el adicional de un 'truco' explicado por el mismo Chu Man Fú al pie de la página. En Leoplán, el autor firmaba como J. Christie M. y posteriormente añadió Agallita, en formato de tira. Para García Castro -quien trabaja junto al investigador Jorge Castro- se trata del mismo personaje que en la revista chilena Topazín llevaba el nombre de Pezcolín.

http://www.museodelahistorietadechile.wordpress.com/
Sitio Oficial 
(Quienes tengan información sobre Jorge Christie Mouat pueden comunicarse con el Museo)

Mauricio, como si fuera poco, ha tenido la gentileza de enviarme un valioso material que quisiera compartir aquí con ustedes:


Portada de un Álbum recopilatorio (1941)


Revista Topazín




Jorge Christie Mouat (Biografía)

No hay datos ciertos de su nacimiento, pero sería aproximadamente hacia 1915-16. Jorge Montealegre cita 1914 en su libro Historia del Humor Gráfico en Chile, sin indicar su fuente. El dibujante desciende de una familia escocesa y tuvo 4 hermanos, Alfredo, Lucy, Amelia y él, que era el menor. 
Sus comienzos son en la revista “Topazin”, donde lo presentaron como un joven dibujante, en 1935. Christie es un activo dibujante, con muchas series, en revistas “Chascón” y “Álbum Mickey”, donde se copiaban las historietas de Walt Disney, a quién habría conocido en su visita a Chile. 

Fue el realizador de la primera tira cómica diaria nacional, “Chu Man Fú”, protagonizada por un mago chino y su hija, la bella Flor de Cerezo. Estaba basado en el famoso villano del cine, Fu Man Chú, con nombre invertido, y en un mago que recorrió Chile usando el mismo nombre en la segunda mitad de la década del 30. Se publicó por más de diez años en “El Diario Ilustrado”, entre el 6 de abril de 1938 y el 2 de mayo de 1950, fecha en que termina sin explicaciones, siendo el episodio 4.178, ya que iban numerados, según datos aportados por el historiador Jorge Rojas. 
En la serie hizo famosa la frase “Quelel Tandeal”, que pronunciaba en momentos de enojo con alguien. El autor, que quiso hacer de empresario, trato de vender su personaje en Latinoamérica, para lo cual realizo una promoción en Argentina con muñecas de Flor de Cerezo, lo que origino un plagio de un comerciante. Christie, luego de un juicio logro una reparación económica. En 1940, Christie publico el primer libro de historietas completas, recopilando las aventuras de “Chu Man Fú”, cuyos originales conservaba. Lamentablemente no hemos podido revisar el citado material y sólo tenemos la referencia de José Pérez Cartes en su obra sobre la historieta chilena. 
Además su personaje, reducidas las ilustraciones y compaginadas en formato vertical, para su impresión en una tira de papel de planos, fue el héroe de muchas proyecciones infantiles caseras, a través de un juguete, llamado Proyector Grafo, vendido por sus creadores a través de fletes contra reembolso. Probablemente con más recursos se pudo hacer cine animado.

En 1938 presentó en revista “Don Fausto” una serie humorística con toque social llamada “Patas de Humo”, con historias de un canillita. En “El Mercurio” publica una historieta publicitaria llamada “Copucha, el colegial” para Librería Colón.
Al autor se le criticó su exceso de bohemia, lo que le impidió perfeccionarse y mejorar sus personajes, lo que lo habría situado entre los maestros sobresalientes, ya que era original y festivo en sus temas. Christie ilustró, al menos, La Jirafa perseguida (1950), la cabaña del Gorrión (1947) y la Osa Mayor (1950) de la Colección Rapa Nui. Las escribió Hernán del Solar con seudónimo de Ricardo Chevalier, con las aventuras de los detectives Nap y Moisés, de Animalandia. Debe haber otros, como el Club de las cigarras, pero no los tengo. 
José Pérez Carter cuenta que este dibujante era extraordinariamente tímido, por ser tartamudo. Un sobrino, don Jaime Christie, nos comenta que el dibujante era zurdo y un pariente, cuando era niño, lo golpeaba en las manos con una regla, lo que ocasiono que dejara de hablar durante un año y luego lo hiciera bajito y tartamudeando. 
Moriría a los pocos años, cuando aún no cumplía los 40 años, lo que demuestra su extraordinario talento y gran obra en tan corto tiempo. El dibujante Abel Romero, que lo conoció, señala que término en la más absoluta pobreza. Falleció el 5 de mayo de 1954, según nos comenta Jorge Rojas que visito personalmente su tumba. 

Mauricio García Castro Museo de la Historieta de Chile 

Fui al Cementerio. Murió a los 37 años, es decir, nació entre mayo/junio de 1916 y comienzos de 1917. No se indica la fecha, aunque sí su domicilio, en Ismael Valdés Vergara 640. Hizo el trámite Pedro Grove Robles, de El Vergel 2625. Murió de insuficiencia cardíaca y era soltero. No está registrado su numéro de identidad. Fue inscrita su defunción en la oficina Moneda del Reg. Civil, inscripcion 220, del 5 de mayo de 1954.


Para complementar estos datos, imágenes de Chu Man Fú y de Agallita que tomé de dos Leoplán de mi pertenencia (década del 40) y que le envié a Mauricio:








Más información en:
http://www.bicivilizate.com/blog/2012/02/21/antigua-foto-de-mi-abuelo-y-un-amigo







domingo, 11 de mayo de 2014

Adiós al singular Miguel Brascó



www.It10digital.com.ar


Ayer sábado 10 de mayo falleció el multifacético y talentoso Miguel Brascó. En efecto, fue abogado, poeta, narrador, titiritero, actor, director de teatro, periodista, columnista en programas de radio y TV, editor de revistas, crítico gastronómico, catador de vinos, dibujante y -como no- humorista gráfico. 
En esta última actividad colaboró en las revistas Tía Vicenta, 4 Patas y La Hipotenusa, entre otras. Había nacido el 26 de septiembre de 1926 en la ciudad Puerto San Julián, de la provincia de Santa Cruz.
Para seguir su trayectoria y reflexiones, brindamos algunos de los enlaces correspondientes a distintos medios que se ocuparon de esta gran personalidad:

http://www.lanacion.com.ar/1689462-murio-miguel-brasco
http://www.clarin.com/sociedad/Miguel-Brasco-Adios-artista-poesia_0_1136286448.html
http://www.perfil.com/sociedad/Murio-Miguel-Brasco--20140510-0059.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-245983-2014-05-10.html


www.entretenimientos.terra.com.ar


El siguiente texto, extraído de Wikipedia, da cuenta de un aporte fundamental de Brascó en la vida profesional de Quino y de la historieta argentina:
Amigo personal de Quino, hacia 1962 habían compartido páginas en las revistas "Tía Vicenta" de Juan Carlos Colombres ("Landrú") y "Cuatro Patas", una creación de Carlos del Peral. Como consideraba a su amigo un gran dibujante, y un genial argumentista es quien le sugiere una tira cómica que habría de publicarse de manera encubierta en algún medio, para promocionar los electrodomésticos Mansfield producidos por Siam Di Tella. Como el nombre de todos los personajes debe empezar con "M", Quino crea una familia tipo en la que puede reconocerse a Mafalda y a sus padres. La tira va al diario "Clarín" que percibe la publicidad encubierta y la campaña no se hace. Brascó recibió las fallidas tiras en "Gregorio", el suplemento estable de humor de la revista "Leoplán", creado y dirigido por él, y en el que colaboraban firmas de la talla de Rodolfo Walsh, Carlos del Peral, Kalondi y Copi. Impresionado por el homenaje a "Periquita" que cree entrever en el dibujo de Mafalda, Brascó le publica tres de las tiras. 

Sobre este tema, pueden leerse otros detalles en:

http://infomudi.blogspot.com.ar/2014/05/fallecio-miguel-brasco.html

Más tarde, el suplemento Gregorio se presentaría en  La Hipotenusa, dándose el curioso caso de una revista humorística con un suplemento también humorístico...



www.perfil.com.ar



Al comienzo comentamos que entre sus actividades se encontraba el humor gráfico, por lo tanto no podemos cerrar esta entrada sin presentar algunos de sus ilustraciones:



Autocaricatura
 (Historia del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina - Tomo II - Siulnas)


 
El pequeño García Ilustrado (Textos de García de Monserrat)


 
El pequeño García Ilustrado (Textos de García de Monserrat)


 
www.lanacion.com.ar



www.argenwines.com






viernes, 9 de mayo de 2014

Chicas de Divito: Charla con Garaycochea y Del Prado



El presidente del Museo del Dibujo y la Ilustración Hugo Maradei ha enviado la siguiente gacetilla que aquí transcribo:


 


Humor fuera de cuadro. Encuentros públicos en el MuHu. Edición 2014

Chicas de Divito:
 Una mirada al dibujante que modeló Buenos Aires

Mesa con Carlos Garaycochea y Horacio del Prado
Modera: Juan Acosta. Sábado 10 de mayo a las 16 hs. Entrada libre y gratuita.



El MuHu - Museo del Humor, dependiente de la Dirección General de Museos, presenta la charla “Chicas de Divito: una mirada al dibujante que modeló Buenos Aires”, dentro del ciclo Humor fuera de cuadro. Encuentros públicos en el MuHu, Edición 2014. 
Juan Acosta modera un encuentro donde se resalta la figura de Guillermo Divito, uno de los artistas centrales en la Edad de Oro del humor gráfico argentino a través de la influencia social de la revista Rico Tipo. La cita es el sábado 10 de mayo las 16 hs, en el microcine del MuHu, Av. de los Italianos 851, Costanera Sur. Sin inscripción previa. Entrada libre y gratuita. Sujeto a la capacidad del Microcine. La actividad acompaña la muestra Chicas de Divito, que finaliza el 1º de junio.

Carlos Garaycochea:  Nacido en Casbas, provincia de Buenos Aires, es egresado de la Escuela Superior de Bellas Artes. Publica en las revistas “El Gráfico”, “Atlántida”, “Billiken”, “Esto es”, “Gente”, “Hum®”, “Satiricón”, “Rico Tipo”, “Tía Vicenta”, “Patoruzú”, “La Revista”, “TV Guía”, etc. y los diarios “Crítica”, “El Mundo”, “La Nación”, “El Cronista Comercial”, “Crónica” y “Tiempo Argentino”. Durante años es profesor de dibujo en las escuelas Fernando Fader, Panamericana de Arte y Nacional de Bellas Artes y en el Instituto IDA. En distintos períodos preside la Asociación de Dibujantes de Argentina (ADA). Edita los libros “Los Deportistas son una Risa” (1 y 2), “¿Dónde Vamos a Parar?”, “Don Gregorio”, “Un Vacío Imposible de Llenar”, “Catalina”, etc. Ilustra portadas de discos, tarjetas, folletos publicitarios, sobres de azúcar, juegos de naipes, pósters, etc. Participa de incontables muestras individuales y colectivas de humor gráfico; es jurado en diversos concursos y continuamente da conferencias en todo el país. En 2005 presenta una mega-exposición retrospectiva de su obra en el Palais de Glace, titulada “Los Dos Garaycochea”, abarcando tanto su faceta gráfica-humorística como plástica. En 2012 inaugura las salas temporarias del Museo del Humor con una antología, que debido a la excelente acogida se repite al año siguiente. 

Horacio del Prado: Periodista, nació en la ciudad de Buenos Aires en 1951. Trabajó en revistas como “Buenos Aires Tango”, “El Gráfico”, “Siete Días” y “El Periodista de Buenos Aires”, entre otras. En la actualidad trabaja en Radio Nacional y en la FM Folklórica y en el diario “Clarín”. Editó para AlphaText el libro “Landrú! El que no se ríe es un mal educado” (2014). Entre otras cosas es hijo del dibujante Calé (Alejandro del Prado), cuya serie "Buenos Aires en camiseta" fue publicada por Divito en “Rico Tipo”. 

Juan Acosta (por Juan Acosta): “Nací al mundo de los medios por una sola razón: no sabía qué hacer en el barrio cuando alguien decía "y con esa cara a quién vas a conquistar". En un intrépido afán de socializar intenté vender mi alma al diablo pero este dijo “no aceptamos tibios, los queremos bien calentitos”, lo cual me hizo pensar más en poner paños fríos a las palabras de la Biblia, y me compré un aire acondicionado. Estudié con Augusto Fernández y Lito Cruz, participé de Esperando la Carroza, El mundo de Antonio Gasalla, y cuanto teatro pueda uno decir que hay en la calle Corrientes y alrededores. Pintor por vocación, vendedor de arte, músico por cabezón y actor de profesión, como entrevistador hice pie en canal "à" con Arte al día. Recorrí el camino de la radio con entrevistas a Pappo, Shakira y Lalo Fransen, o sea un todo terreno importante en el humor. Siempre doy cursos sobre el humor en las ventas, meritocracia activa en las empresas; y actualmente hago radio, teatro y charlas de entusiasmo. En el caso del ciclo en el Museo del Humor no es más que un aporte a la cultura desde el más íntimo y preferido de mis deseos, ¡¡¡ser feliz!!!”

Humor fuera de cuadro:  Ciclo de entrevistas en el Museo del Humor (MuHu) junto a los notables de las diversas artes de la comicidad, que abarca desde los humoristas gráficos que trascendieron el papel con sus personajes y tiras, hasta los capocómicos y talentos literarios y teatrales que inventaron un lenguaje popular. Todos ellos en la casa del genio humorístico en la ciudad, y con la conducción de Juan Acosta.
En 2012 participaron Robin Wood, Délfor, Carlos Nine, Mordillo y José Muñoz. Y en 2013 el ciclo empezó con una mesa reunida por el talento de Andrés Cascioli, con Nora Bonis, Tomás Sanz y Oche Califa. Los siguientes encuentros tuvieron de invitados a Oskar Blotta, Carlos Garaycochea, Pelusa Suero, los dibujantes de Manuel García Ferré, Roberto Barrios Angelelli, Jorge de los Ríos y Carlos Pérez Agüero, y Meiji. Para la edición actual se organizó una mesa inaugural sobre Copi, con Daniel Link y Javier Botana. Encontrate con los maestros los sábados de cada mes en el Edificio de la Munich, y volvé a disfrutarlos en las tandas de Ciudad Abierta. 

Para más información, pedido de imágenes o entrevistas: Prensa Dirección General de Museos Av. de los Italianos 851 Tel.: 4516-0944/49 int. 222 Directo: 4313-4082.

  prensadgm@buenosaires.gob.ar

www.museos.buenosaires.gob.ar/muhu








sábado, 26 de abril de 2014

Oswal en la Sala Alfonsina Storni






Hugo González Castello (MUDI) informa que hoy el maestro Osvaldo Viola -Oswal- será homenajeado por Ediciones de la Flor, tal como vemos en la invitación adjunta.
Este querido y muy admirado dibujante y guionista -entre los más grandes de nuestra historieta- es actualmente profesor en la Escuela de Carlos Garaycochea. 
Su creación más recordada es Sónoman (el superhéroe argentino de poder músico-mental), quien apareció por primera vez en 1966, en la revista infantil Anteojito. En estos años, De la Flor ha publicado dos recopilaciones del personaje.
Por supuesto, la obra de Oswal es amplísima y en numerosas oportunidades el humor también ha estado presente en sus historias. Muy recomendable asistir a esta charla, ya que además se trata de una persona de gran cordialidad e inteligencia.






viernes, 25 de abril de 2014

La mirada de tres medios sobre la presencia de Joaquín Lavado en la inauguración de la Feria del Libro 2014




La fiesta de la lectura comenzó con humor
Quino"Dibujo para que el mundo
 vaya para el lado de los buenos"
 El creador de Mafalda, el gran personaje de historieta que celebra 50 años, 
fue la estrella de la apertura del megaencuentro de la literatura que se extenderá 
hasta el 12 de mayo próximo en el predio de La Rural, en Palermo
 Por María Elena Polack | La Nación



La Nación -  Foto: Fabián Marelli 



"Dibujo para que el mundo vaya para el lado de los buenos, el de Los Beatles, el de John Lennon", sentenció de manera magistral Joaquín Lavado, Quino, y tal vez sin quererlo ni pensarlo le dio un cross en la mandíbula a la dirigencia política que lo escuchó anoche en el acto inaugural de la 40» Feria del Libro , muestra que se extenderá hasta el 12 de mayo próximo en La Rural. 
El gran dibujante, que creó hace 50 años a la siempre vigente Mafalda, fue celebrado por un público emocionado que había esperado más de dos horas y media para escucharlo. Antes, en la Sala Jorge Luis Borges, Quino y su audiencia debieron escuchar cuatro discursos convertidos en una esgrima verbal entre relato y realidad. Con la memoria intacta, aunque bromeó con la posibilidad de no acordarse escudándose en sus 81 años, el padre de Mafalda fue mucho más que un humorista que convocaba la atención del público.

Durante un diálogo cálido, cómplice y genuino con los periodistas Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky, habló mucho de sí mismo quizá sin darse cuenta. "No quiero decir lo ancho y gordo que estoy por haber sido elegido por la Feria del Libro (para su apertura oficial). A partir de ahora, voy a ser muy respetado", dijo con una sonrisa tenue, mientras miraba al público que lo aplaudía largamente. 
Siempre se supo que Quino no era proclive a la religión, pero reveló que durante muchos años leyó la Biblia, tal vez como fuente de inspiración: "Es que tiene partes muy divertidas, como Sodoma y Gomorra, donde había gente que quería tener sexo con los ángeles y cuando Dios vio eso dijo: «Terminemos con esto»". 
No esquivó su vejez, que lleva con mucha elegancia. Es delgado y camina muy despacio, aunque acepta con una sonrisa una mano que le brinde apoyo. "Cuando puedo voy al cine o a conciertos, pero no estoy dibujando, estoy perdiendo el tiempo de una manera lamentable." 

Sometido a una suerte de examen de memoria sobre los apellidos de sus personajes más ilustres, hizo sobrevolar el fantasma de casi todos los adultos mayores. Escudándose en un falso Alzheimer, respondió tomándose tiempo, pero sin errar que Miguelito se apellida Pitti, Susanita es Susana Clotilde Chiruzzi, Manolito es Moreiro y que la madre de Mafalda se llama Raquel. Pero se quedó de una pieza cuando Ulanovsky le preguntó por el nombre del padre de Mafalda, lo que derivó en un hilarante ping pong: "El padre no tiene nombre", se puso serio Quino. "En estos días, leí en un libro que se llama Ángel", aportó Ulanovsky. "Ah, sí... me interesa el tema", retrucó Quino para deleite de la platea. Y dejó flotando la duda de la identidad del padre de Mafalda, así como si el parecido entre don Sosa, el portero del edificio de la niña de historieta, y Gabriel García Márquez había sido adrede o una simple coincidencia. 

Para los más jóvenes del auditorio, entre los que había muchos chicos, fue impactante escuchar que uno de sus personajes preferidos no usaría la computadora para su trabajo: "Mi vínculo con el mundo digital es pésimo. Ahora me siento un analfabeto total. No entiendo lo del dinero virtual, que se cotice en bolsa, que haya gente que gana o que pierda dinero con el dinero virtual". Y, en ese vínculo pésimo, admitió que hace poco tiempo usa un teléfono celular "pero sólo para hablar por teléfono". El resto de las aplicaciones corren por cuenta de su esposa, Alicia Colombo, según confesó, y a quien le agradeció públicamente "su colaboración y su comprensión" por aceptarlo como ha sido con su profesión. 

Aclaró que "Mafalda no se lee en todo el mundo" porque no se conoce ni en Rusia ni en Asia, sino que es un personaje que caló hondo en parte de Europa y en América latina. Y destacó que fue su esposa la que impulsó la difusión de su obra. "Yo no contestaba las cartas. Y había un editor italiano que me escribía y quería editar Mafalda. Entonces Alicia le contestó y así empezó todo." 

No quedaron dudas de que el servicio militar cumplido en Mendoza, su provincia natal, le dejó muy malos recuerdos y lo considera, junto con "ser minero en Bolivia", de los peores trabajos: "Sufrí muchísimo en el servicio militar. Era algo tan distinto a mí. Las humillaciones a las que te someten... como regar con una latita un campo enorme y perder un montón de tiempo. Eso sí, me gustó bastante tirar al blanco. Dentro de mi espíritu pacifista, tengo un costado violento". 

Quino dibujó a Mafalda durante nueve años, entre 1964 y 1973. "Pero nunca terminé de aprender a dibujarla. Tenía que calcarla", sostuvo, mientras Cristina Mucci le marcaba que si hubiera podido trabajar con una computadora en aquellos tiempos la tarea hubiera sido más sencilla. 
Después de Mafalda, nunca volvió a tener un personaje fijo de historieta. "Lo dibujé nueve años, hace 41, y sigue vigente. Qué plomo, ¿no?", se preguntó él mismo mientras confirmaba que le tiene mucho cariño a Mafalda por todo lo que le ha dado en su trayectoria. Y, por ese motivo, aunque tuvo propuestas para que el personaje saliera del papel y se convirtiera, por ejemplo, en estrella de una comedia musical, lo rechazó: "Soy un dibujante sobre papel. No me gusta salirme de eso. Mafalda me gusta así y no quiero que me la vengan a cambiar". 

Fue tan sencilla, divertida y lúcida su presentación como su despedida del auditorio. Esquivó la invitación a hablar de "tema libre" que le hizo Ulanovsky: "Yo hablo muy poco. Después de pasarme 60 años pensando qué se me podía ocurrir, ya no se me ocurre qué puedo decir". 
Fue el final justo para un hombre genial. El público le agradeció de pie con un aplauso cerrado de más de un minuto, en el que Quino sonrió feliz y algunos de los dirigentes políticos allí presentes recibieron otra clase, la de ser querido sin condiciones. 

EXPRESIONES QUE HICIERON REÍR EN LA FERIA 

"Durante mucho tiempo leí la Biblia, pero no con sentimiento religioso, sino porque tiene partes muy divertidas" 

"Mi vínculo con el mundo digital es pésimo. Ahora me siento un analfabeto total" 

 "El humor nace del sentido crítico que se tiene de las cosas. Es dificilísimo hacer humor hablando bien de una persona".




Quino recordó la paciencia de su mujer cuando él abrazó el dibujo “como una religión ortodoxa"
(www.entretenimiento.terra.com.ar)



VIERNES, 25 DE ABRIL DE 2014 
QUINO INAUGURO LA FERIA  CON UNA CHARLA DESACARTONADA 
Una ovación para el maestro

El dibujante admitió ante una multitud que estaba “ancho, largo y gordo” por haber sido elegido para abrir el encuentro. El padre de Mafalda, personaje que cumple 50 años, dialogó con los periodistas Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky, con el humor en primer plano. 
 Por Silvina Friera - Página/12


Más redondo, imposible. ¡Qué ovación abrazó al maestro que “supo interpretar el pensamiento argentino”! Ese hombre de pocas palabras que no cultiva el arte de la esgrima verbal –pero es un creyente del dibujo, una especie de “religión ortodoxa” que practicó durante 60 años– y que admitió ante una multitud que estaba “ancho, largo y gordo” por el orgullo de inaugurar ayer la 40ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, le imprimió un brillo singular a este comienzo. Joaquín Lavado, el queridísimo Quino, el padre de Mafalda –personaje que cumple 50 años–, dialogó con los periodistas Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky en una apertura distinta, acaso más irreverente y desacartonada, por obra y gracia del humor. 

Quino se definió como “un dibujante político” que dibuja con la intención de que “el mundo cambie para el lado bueno” y se mostró asombrado por la vigencia de un puñado de tópicos que atraviesan sus historietas. “Tengo una cosa que me sorprende de mí mismo y es cómo he hecho temas que cuarenta años después parece que fueron dibujados ese mismo día. El mundo repite siempre los mismos errores, es increíble”, aseguró Quino en la sala Jorge Luis Borges.
Es rigurosamente cierto lo que comentó Ulanovsky para presentarlo: nueve de cada diez argentinos leyeron alguna vez Mafalda; hay por lo menos tres generaciones con el imaginario marcado por frases y reflexiones de los personajes que inventó. Dibujar durante nueve años a esa pequeña heroína fue “un plomo”. Quino confesó que nunca aprendió a dibujarla, que tenía que calcarla porque era “muy torpe”; pero reconoció el cariño que les tiene tanto a la protagonista principal como “a los personajes que aparecían una sola vez en la tira”. El tema del poder es central en su obra. “Soy un dibujante político que ha tenido una familia muy politizada. Cuando alguien dice ‘a mí no me interesa la política’, está haciendo política. Una política negativa”, subrayó en otro de los momentos más celebrados por el público. 

Su tío Joaquín Tejón, un andaluz dibujante, fue una “influencia” fundamental. Cuando Quino era un niño de tan sólo 3 años, en su Mendoza natal, ese tío los cuidaba a él y a sus hermanos cuando los padres salían. “Como no había televisión, sacaba un lápiz y un papel y se ponía a dibujar. Ahí me di cuenta de que de un lapicito sale lo que se te dé la gana.” Sufrió “muchísimo” el servicio militar en Mendoza. “No encajaba conmigo, no soportaba las humillaciones”, precisó el humorista, aunque aclaró que le gustaba bastante manejar un arma. “Dentro de mi espíritu pacifista, tengo un costado violento, pistolero”, bromeó. 

Cómo no recordar la “comprensión y paciencia” de su esposa Alicia Colombo cuando se tomó en serio la vocación, “como una especie de religión ortodoxa”; y a sus editores de toda la vida, Kuki Miler y Daniel Divinsky de Ediciones de la Flor, que lo escuchaban y lo aplaudían desde las primeras filas. “Ahora que ya no dibuja, ¿cómo canaliza la necesidad expresiva?”, quiso saber Ulanovsky. “Estoy perdiendo el tiempo de una manera lamentable”, respondió. Hasta hace unos años se acordaba bastante de las frases de Mafalda. Ahora no tanto. “No entiendo cómo dibujé todo esto, parece que lo hubiera dibujado otro.” 

Antes del esperado diálogo con Quino, Gustavo Canevaro, presidente de la Fundación El Libro, recordó los tiempos de la dictadura militar cuando “no se conformaron con censurar textos sino que llegaron al horror de silenciar vidas y voces, muchas de ellas muy cercanas al mundo editorial”. Y asumió: “Nos debemos aún una autocrítica por lo que no vimos o no quisimos ver como institución”. Canevaro elogió las políticas de largo plazo de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), el Plan Nacional de Lectura y los constantes apoyos de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería como “ejemplos de políticas de Estado plurales, de alta calidad, destinadas a hacer una sociedad auténticamente lectora”. Pero también enumeró un abanico de problemas sin resolver. “La industria en su conjunto sufre serias dificultades causadas por la baja o nula rentabilidad, producto de la falta de incentivos impositivos –planteó–. La exención del Impuesto a las Ganancias a los autores ha quedado ridículamente desactualizada, así como también persiste el bajo nivel de competitividad internacional de las editoriales argentinas, producto de la asimetría fiscal generada por la imposibilidad de recuperar el IVA acumulado en toda la cadena del valor del libro.” También alertó sobre los “graves problemas” con el precio del papel, “un commodity que debemos pagar hasta un 50 por ciento más caro que en otros países”. Entre las cuentas pendientes añadió que tampoco se han resuelto aún todas las vías para importar libros, una cuestión que afecta muchas veces a pequeños distribuidores o directamente al público lector. 

Rodolfo Hamawi, director de Industrias Culturales, remarcó que la Feria es “un logro a favor de la cultura, de la edición y de los lectores”. “Esta Feria encuentra al que podemos denominar como sistema editorial en un punto de máximo desarrollo: autores, editores, librerías, papeleras e imprentas, sosteniendo el record de edición de los 30.000 títulos editados en 2013”, resumió Hamawi y anunció la puesta en marcha del proyecto Plataforma del Libro Digital Argentino. Esta iniciativa, explicó el director de Industrias Culturales, permitirá a las editoriales “unificar la oferta del libro digital y desarrollar una herramienta de comercialización que ponga a la edición nacional a la vanguardia de los procesos de convergencia digital”. Hernán Lombardi, ministro de Cultura de la Ciudad, afirmó que el libro es “la forma más pura, más intensa, más profunda y más auténtica de celebrar la libertad”. Alberto Sileoni, ministro de Educación de la Nación, destacó las políticas de Estado que han contribuido a distribuir 67 millones de libros en todo el país. “Más libros en las aulas suman democracia a la democracia; construye subjetividades y desarrolla pensamiento crítico”, esgrimió Sileoni. “Necesitamos palabras y libros para la igualdad, muchos libros para seguir alimentando el alma argentina.”



Amor a raudales: Quino ayer en el escenario principal de la Feria del Libro (EFE/Clarín)



La estrella de Quino iluminó 
la apertura de la fiesta literaria 
por Julieta Roffo - Clarín - 25/04/14
”A partir de hoy me voy a tener un respeto muy grande”, dijo el autor de Mafalda, feliz de abrir la Feria. 
Y emocionó al asegurar que dibuja para el mundo “de los Beatles, de Lennon, el de los buenos”. 



Hacía varios años que la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires no se llenaba de tanto público, especialmente jóvenes. Así fue ayer, en la sala Jorge Luis Borges de La Rural, que tiene una capacidad de 800 personan pero en la que hubo alrededor de mil. Era para abrirle la puerta para ir a jugar a la 40ª edición de la Feria, y era también para ver a Quino, invitado este año para hacer los honores. Y aunque el autor de Mafalda estaba sentado en el escritorio con los periodistas Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky desde antes de que la ceremonia empezara, hubo que esperar para escucharlo.
Antes, la formalidad: hablaron el presidente de la Fundación El Libro, Gustavo Canevaro, el Director Nacional de Industrias Culturales, Rodolfo Hamawi, el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, y el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni. 

Pero empecemos por el postre, que es lo más dulce. En primera fila estaban Daniel Divinsky y Kuki Miller, editores históricos de Quino, junto a Alicia Colombo, compañera de toda la vida del dibujante. Con bombos y platillos Ulanovsky presentó a Quino: “De Mendoza y del mundo”, dijo. Primer gran aplauso en la sala, el público de pie. La última en sentarse fue Alicia, que se acercó un poco al escenario para ver mejor a su compañero. 9 de cada 10 argentinos de las últimas generaciones leyeron a Mafalda, contó Ulanovsky, y Mucci agregó que es la historieta más leída de toda Latinoamérica. “Y cincuenta años después seguimos hablando de ella”, le dijo Mucci a Quino. “¡Qué plomo!”, bromeó entonces el dibujante, que recordó la noche en que sus padres fueron al cine y su tío Joaquín se quedó a cuidarlo a él y a sus hermanos: “Yo tenía tres años, no había tele, así que sacó lápiz y papel y adentro del lápiz había un mundo”. Ese mundo que “El” Guille –así dice Quino cada vez que habla del hermanito de Mafalda– mamarrachea en las paredes de su casa para el estupor de su madre. “Le tengo mucho cariño a la Feria, es un hecho cultural de gran importancia y me da mucha alegría que vengan las familias. Haber sido elegido para inaugurarla me hace sentir ancho y largo y gordo. A partir de hoy me voy a tener un respeto muy grande”, reflexionó Quino. Y cuando Ulanovsky le preguntó cuál había sido su peor trabajo, sin dudar respondió: “El servicio militar. Era humillante, nos hacían regar un terreno enorme con una latita chiquita”. Sin dudar también respondió cuál era el apellido de Manolito (“Goreiro”). Para el de Miguelito (“Pitti”) y para el nombre completo de Susanita (“Susana Clotilde Chirusi”) tuvo que hacer un poco más de memoria, pero finalmente Ulanovsky sentenció: “Está aprobado, Quino”. Y hubo más aplausos. 

“Hay que ir a los museos, ver pinturas, esculturas, hay que leer”, dijo. Por años y sin que mediara ninguna creencia religiosa, leyó mucho la Biblia: “Es un gran libro y tiene episodios muy divertidos. Como en Sodoma y Gomorra, que Dios manda a dos ángeles a ver qué pasa con toda esa obsesión sexual tan desarrollada de los hombres y se encuentra con que querían tener sexo con los ángeles, y entonces ahí Dios decide ‘Bueno, ya, les mandamos fuego’”, resumió con ironía. Y sobre esa idea de que dibujaba para cambiar el mundo, Ulanovsky le preguntó para qué mundo dibujaba. Entonces Quino –que se despidió de la sala repleta con su público gritándole “Te queremos”– respondió: “Para el de Los Beatles, para el de John Lennon, para el bueno, para el mundo bueno”. Porque, que se sepa, el mundo en el que se escribe Imagine es el mismo en el que se denuncian los palitos de abollar ideologías.

Antes fue la apertura formal. Desde la Fundación El Libro, Canevaro señaló que un aniversario redondo obliga a recorrer la historia de la Feria. “Nos debemos una autocrítica por lo que no vimos o no quisimos ver como institución”, dijo. Hablaba de la dictadura militar. Celebró políticas estatales como la distribución de libros que lleva a cabo la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y a la vez enumeró un “abanico de problemas” como la baja o nula rentabilidad producto de “la falta de incentivos impositivos”, la asimetría fiscal generada por la imposibilidad de recuperar el IVA, el precio del papel y las trabas que subsisten a la hora de importar libros. Hamawi celebró el récord de títulos editados en 2013 –30.000, indicó– y destacó la importancia del Estado en la adquisición de ejemplares. Hizo propaganda del Encuentro Federal de la Palabra y, en general, a la gestión de su cartera. Lombardi, a su turno, invitó a recordar no sólo a Julio Cortázar y a Adolfo Bioy Casares en sus centenarios sino también a Isidoro Blaisten, a diez años de su muerte. Se abstuvo de hablar de sus actividades culturales porque quería escuchar a Quino. Sileoni destacó la necesidad de que los libros lleguen a las aulas y anunció que este año se distribuirán 10 millones de ejemplares. Pero la emoción de la noche estaba con Quino y no fue retaceada. Feliz feria.



  
Quino y Mafalda: El orgullo, la felicidad y la reflexión para varias generaciones de argentinos. 
(La Nación y Imneuquen.com.ar)








jueves, 24 de abril de 2014

Quino inauguró la 40º Feria del Libro




Todo Noticias


Todo momento o crónica que plasme el cariño, el homenaje o el reconocimiento a esta bella persona que le ha dado auténtica dignidad a la vida a través de su profesión y de su condición humana única -y de la que tanto deberíamos aprender-; me obliga a transcribirlo en este humilde blog, como muestra de mi propia admiración, una de tantas que tiene el inmenso Joaquín Lavado. Para empezar (supongo que ya llegarán nuevos artículos de los más diversos medios), algunos de sus conceptos durante la charla con Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky esta misma tarde:



Brillo en la apertura de la Feria del libro: 
Diez conceptos mágicos de Quino
 Con sencillez, humor y sabiduría, el creador de Mafalda hizo reír 
y ayudar a comprender la vida de otra manera. 
Jueves 24 de Abril de 2014 Todo Noticias 


El creador de Mafalda dio una charla espectacular en la Feria del libro. Fue una lección de vida y una clase de magia. Todo a la vez. Quino, el talentoso dibujante que le dio vida a Mafalda, uno de los personajes más populares de la historia argentina, brilló en la apertura de la 40ª Feria del libro, en La Rural. Entrevistado por los periodistas Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky entregó todo tipo de conceptos sobre su obra. Con sencillez, humor y sabiduría, enamoró a todos:


"Tuve propuestas para que Mafalda estuviera en teatro. Yo soy un dibujante que dibuja en papel. Las versiones que me propusieron no me gustaron. Mafalda me gusta así y no quiero que me la cambien. 

Hice temas que 40 años después parecen dibujados el mismo día. 

Dibujé muchos restaurantes porque me parece que es lo que pasa en la sociedad. La gente va a comer, que es lo que quiere el mundo, pero hay que atenerse a lo que dice el chef, que no tiene, lo hace mal o no sé. Y encima, lo hace mal. 

De un lapicito sale lo que se te da la gana. De un lápiz uno puede escribir Mi lucha, de Hitler, o La Divina Comedia, de Danthe Alighieri. 

El celular lo uso sólo para hablar por teléfono. No sé recibir ni enviar mensajes. Mi vínculo con lo digital es pésimo. Ahora me siento un analfabeto total. Siento hablar de dinero virtual, no entiendo como un dinero que no existe cotiza en bolsa y gente gana o pierde dinero. 

¿Qué hago ahora que no dibujo? Perdiendo el tiempo de una manera lamentable.

Soy un dibujante político. 

Muchos dicen que Mafalda se lee en todo el mundo, pero es mentira. En Rusia, no, o en países árabes menos. 

Uno le tiene mucho cariño a la Feria, es un hecho cultural único para el país. 

Quería que el mundo cambiara a lo bueno, para Los Beatles, para John Lennon, para toda esa gente. Lamentablemente no fue así porque el sistema se ocupó de hundirlos, así como también los elevó en una época."



La Nación