Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
martes, 24 de mayo de 2011
Selección de chistes gráficos
domingo, 22 de mayo de 2011
"Todo es cuestión de animarse..."
No podía faltar en esta reseña sobre Alberto Bróccoli la excelente Juan y El Preguntón, la cual - como se expresó en una entrada anterior - fue creada para la revista Siete Días en 1970. Uno de los temas que siempre ha causado curiosidad es saber quién es quién en este dúo, ya que ni el propio Bróccoli ha dilucidado el misterio. Judith Gociol y Diego Rosemberg recuerdan en La Historieta Argentina, una historia que el dibujante recibió en su momento gran cantidad de cartas de lectores para que "confiese", pero no hubo nada que hacer. Sin embargo, es releyendo el prólogo de Carlos Trillo al libro Juan y El Preguntón, y algunas cosas más que nos enteramos que el segundo es el oficinista y el primero el "hombre libre, valioso, mágico..."
Pero, ¿estará bien hacer esta revelación o era preferible quedarse para siempre con la duda como una manera de que ese misterio le aporte más encanto a la historieta? Tal vez lo que comentó el gran guionista en este libro de 1975 fue la respuesta a aquel reclamo de los lectores, quién sabe... Lo cierto es que nos encontramos ante un tipo de humor y de construir una historia muy particulares y atractivos. Estos personajes tan contrapuestos hacen de sus grandes diferencias y de los diálogos que a causa de ellas se sucitan un hermoso espacio para la imaginación y la risa. Tratemos de olvidar entonces cúal es cúal y hagámonos parte de estas páginas para disfrutar de este singular y muy creativo cómic argentino.
Bróccoli, Alberto: Juan y El Preguntón, y algunas cosas más (Planeta, Barcelona, 1975).
Gociol, Judith y Rosemberg, Diego: La Historieta Argentina, una historia (De La Flor, Buenos Aires, 2000)
sábado, 21 de mayo de 2011
Trillo y Caloi escriben sobre Bróccoli
Bróccoli nos dejó un par de libros sobre El Mago Fafa, también dos sobre Juan y El Preguntón, algunos menos conocidos como Las Aventuras de Gueberto y El Bróccoli no se come y otros en que acompañó con sus ilustraciones a los textos presentados: El chiste que más me hizo reir y Pequeño Chulak ilustrado. Además, fue parte de varios libros de humor gráfico donde participaban diferentes dibujantes. A fines de los '80 llegó Cuanto más Bróccoli mejor, posterior a la muerte del artista.
Para su primer libro (Juan y El Preguntón, y algunas cosas más, Planeta, 1975) Carlos Trillo (con quien ya había realizado tres años antes El Humor Grafico y Las Historietas, ambos del Centro Editor de América Latina) se encargó del prólogo de esta manera:
viernes, 20 de mayo de 2011
El Mago Bróccoli
Alberto Bróccoli (1943-1985) fue un dibujante autodidacta y un gran creador de chistes y de personajes cómicos. A partir de 1965 publicó en Tia Vicenta (con el seudónimo de Histerio), continuando en Panorama, La Hipotenusa, Rico Tipo, Atlántida, Para Tí, Primera Plana y otras. En 1970 crea sus personajes Juan y El Preguntón para la revista Siete Días y en 1973 El Mago Fafa se instala en la última página de Clarín (época en que el diario comienza a publicar sólo tiras nacionales). Unos años después aparece en La Nación un superhéroe frustrado: PérezMan.
Las siguientes son las primeras diez páginas del libro El Mago Fafa 1, editado por De la Flor en 1974 y en el que se encuentran las tiras aparecidas en Clarín entre marzo y noviembre de 1973. Fafa alcanzó tal éxito que en 1974 posó en la tapa de la revista Gente como uno de los personajes del año. Acompañaban al mago una paloma (Florentina) , un conejo (Rodolfo) y un genio (Felipe). Envidioso (de Mandrake o Superman), fanfarrón (en sus tiras se encuentra con Mickey o la pequeña Lulú, dándose corte pero sacándoles el cuero cuando se van), arrogante (llega a pelearse con el propio Bróccoli) pero también reflexivo, sólo en ocasiones se dedica a la magia.
Hernán Botticelli lo reporteó alguna vez (pudo leerse la entrevista en las revistas Jetas y Comiqueando) y el libro La Historieta Argentina, una historia presentó una parte de la misma, de la cual este es un fragmento:
-Cuénteme de su rivalidad con Mandrake...
-¿Rivalidad? ¿De qué rivalidad me habla? El tiene fama, fortuna, mujeres, publicidad, un negro fornido que lo acompaña y toda la parafernalia hollywoodense con él. Yo tengo un ayudante que sólo dice "dunga - dunga", un conejo que se burla de mí y me viene con planteos gremiales, una paloma de la paz que no me da bola, una lámpara maravillosa que trabaja a desgano, una galera en la que no siempre encuentro lo que busco y una palabra mágica ( ¡ Jitanjáfora!) de efectos ridículos e imprevisibles".
Las dos próximas entradas también estarán dedicadas a Bróccoli. Aún así es demasiado poco, por lo que no faltarán otras en el futuro...
Gociol-Rosemberg: La Historieta Argentina, una historia (De la Flor, Argentina, 2000).
Datos sobre la biografía del dibujante correspondientes a los libros Cuanto más Bróccoli mejor (Hyspamérica, Argentina, 1988) y Juan y El Preguntón y algunas cosas más, Planeta, España, 1975).
martes, 17 de mayo de 2011
La primera historia de Langostino (...y III)
Como sucedía con otras historietas de la época, cada aventura no tenía un final concreto, tajante, sino que "enganchaba" de inmediato con la siguiente. Así es que veremos a Langostino resolviendo una situación y - al mismo tiempo - la presencia de un nuevo personaje dará pie para la historia que comenzará a desarrollarse en el próximo número de la revista, de manera de mantener el interés (y el deseo de comprar el ejemplar) permanentemente.
Cuando este material fue reeditado en Dos Campeones, a cada historia se le agregó un título, pero a diferencia de autores como Torino, que en cada nueva versión de sus antiguas creaciones le daba un inicio y/o cierre más definido, adaptado a la situación para transformarla en autoconclusiva (con lo cual podíamos tener un episodio de 1942 con un primer y/o último cuadro o tira de fines de los '50 o de la década del '60); Ferro la mantiene tal cual la original , salvo la incorporación de un dibujo final para anunciar la aventura del número siguiente (en este caso, por ejemplo, "El submarino de la muerte").
Escaneos originales: Francisco Legaristi
Corrección de color: Luis Del Pópolo
sábado, 14 de mayo de 2011
La primera historia de Langostino (II)
Tras la ola que deposita a Corina y a su dueño en una isla, aparentemente la del citado tesoro, nativos de no muy buenas intenciones los acechan, además de una gigantezca víbora y un gorila que se ha enamorado de la nave-remolcador...
Un detalle más: la referencia a ídolos del deporte de la época, tanto internacionales (Paavo Nurmi) como argentinos (Zabala, Labruna). También a una figura del cine: Robert Taylor.
En la tercera y última parte, se devela el misterio del tesoro...


















































