Maestros

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viernes, 3 de junio de 2011

Hace 85 años moría Diógenes Taborda

El 3 de junio del año 1926 fallecía el gran humorista y caricaturista Diógenes "el mono" Taborda, tal como apunta Siulnas en su propio blog (donde además se puede leer un resúmen de la trayectoria del dibujante). En aquella ocasión, la revista Don Goyo (número 37 del 15 del mismo mes) lo recordaba como aquí podemos leer.
Actualmente, un importante museo lleva su nombre (ver listado).

miércoles, 1 de junio de 2011

Sensaciones


Postales, de Miguel Rep, nació en los 80, en la primera Fierro. Eden, de Kioskerman (Pablo Holmberg), es de estos tiempos de internet. Dos momentos muy distintos (aún más en Argentina). Sin embargo, estas dos creaciones pueden emparentarse.
¿Que dice Rep sobre estos dibujos?: "Como autor es lo más mio de lo mío. Es el formato en el que más puedo volar. Es una creación nacida en esta época de fragmentación, de la cual soy hijo. (Son) asaltos a los sentidos en un Todo sin sentido. Palabras y dibujos, heridas con el plumín, en su pecado original." (1)
¿Y Kioskerman de los suyos?: "Decidí hacer una cosa que aparece en Macanudo, pero que Liniers no explota siempre, que es el no-humor. Me interesa la tira no-humorística que lleva a un sentimiento que no es la risa o la alegría. Estoy tratando de llevarlo (al espectador) a otro tipo de emociones que surgen de la secuencia y el ritmo, eso que en la poesía llevan a que vos tengas una experiencia cercana a la belleza. A (Edén) aprendí a basarlo cada vez más en mi vida." (2)
Opina Rodrigo Fresán : "Cada una de las Postales oculta, apenas, la posibilidad de un cuento perfecto o de una novela inolvidable. Son segundos luminosos donde se funden el haiku y la epifanía hasta conseguir la doble certeza de que todo destinatario puede convertirse en escritor y de que Rep es uno de los más grandes narradores de este mundo."(3)
Pablo de Santis comenta: "Las tiras de Edén parecen poemas breves, haikus que buscan menos la sonrisa que decir la intensidad de un instante; en cada uno de estos hermosos dibujos se esconde la nostalgia por un Edén perdido." (4)


En ambos coinciden la libertad y la apertura intelectual como para que (aún utilizando dibujos de características humorísticas y un diseño típico de las historietas) nos ofrezcan otra cosa - como ellos mismos lo indican - más cercana a su mundos personales, a la poesía, a la belleza, a las sensaciones.
Sería un error analizar y mucho menos explicar estos trabajos. Sencillamente, se leen, se disfrutan y que nuestra imaginación después nos lleve por el amplio camino que cada caso nos deja por delante.


Postales (Miguel Rep)



Edén (Kioskerman)


(1) Comentarios sobre Postales en la colección de fascículos Rep, firma d'autore (página/12, 2009/10)
(2) De un reportaje de Andrés Valenzuela para el sitio Cuadritos, periodismo de historieta (2010)
(3) Contratapa de Postales (Planeta, 1993)
(4) Contratapa de Edén (Sudamericana, 2009)

Las imágenes pertenecen a estos dos últimos libros mencionados.


martes, 31 de mayo de 2011

Viuti no pide la palabra

Con Teodoro y Cía los diálogos entre los protagonistas o los pensamientos del propio Teodoro son el corazón de la tira. Sutileza, chispa, comentarios agudos y respuestas imprevistas dan lugar a un humor repleto de inteligencia. Sin embargo, Viuti se mueve con igual o más habilidad en estos dibujos mudos. El dice que no pide la palabra. Todo nos damos cuenta que el motivo es sencillo: no la necesita.


Viuti: No pido la palabra (ediciones De la Flor, 1982)

sábado, 28 de mayo de 2011

Arboles

Entre los múltiples elementos que pueden poblar la escenografia de una historieta, ilustración o chiste, figuran los árboles. ¿Qué se puede decir sobre ellos de interesante? A veces figuran y pasan inadvertidos porque el centro de la historia tiene el foco en otro lado, otras no tienen cabida aunque la escena se desarrolle en una calle, parque o lugares similares (pero muchas veces esta ausencia tiene que ver con el propósito del dibujante de no dispersar la atención o con la idea de no agregar objetos que no aportan demasiado). Sin embargo, como suele decirse, cuando hay talento puede sacarse agua de las piedras. Y eso es lo que hacen, por ejemplo, Oski y Garaycochea, quienes (cada cual con su particular estilo) nos demuestran que el dibujo de un árbol puede estar cargado de gran belleza y creatividad.

Oski



Garaycochea


Imágenes pertenecientes a los libros de Oski Vera Historia de Indias (Lumen, Barcelona, 1975) y Comentarios a las Tablas Médicas de Salerno (Lumen, Barcelona, 1975). En el caso de Garaycochea fueron extraídas de Los deportistas son una risa (De La Flor, Buenos Aires, 1981) y ¿Dónde vamos a parar? (Epidauros, Panamá, 1984).

Gustavo Sala

Sin duda, Gustavo Sala se encuentra entre los más destacados humoristas gráficos de hoy. Ha publicado los libros Falsa Alarma!, Bola Triste, Amasala, Ordinario, El baño violeta, Torni Yo y Bife Angosto 1 y 2 (estos últimos de Ediciones De la Flor). El siguiente es un reportaje que le realizó Javier Hildebrandt para la revista Comiqueando extra de enero/febrero de 2009. Este tipo de notas siempre son valiosas porque permiten adentrarse en el mundo del dibujante, sus comienzos, su manera de trabajar y sus proyectos. Vaya el dato de que justamente en la edición de la misma revista que apareció este mes el artículo principal está dedicado a "Los nuevos maestros de la historieta argentina" entre los que figura, por supuesto, el propio Sala.

martes, 24 de mayo de 2011

Selección de chistes gráficos

Para finalizar esta etapa de entradas dedicadas a Alberto Bróccoli, este es un grupo de dibujos individuales tomados del ya mencionado Juan y El Preguntón, y algunas cosas más y de El Bróccoli no se come (Ediciones Zeta, 1978). Como para comprobar que su manejo del humor abarcaba todas las técnicas y todos los temas...




domingo, 22 de mayo de 2011

"Todo es cuestión de animarse..."

No podía faltar en esta reseña sobre Alberto Bróccoli la excelente Juan y El Preguntón, la cual - como se expresó en una entrada anterior - fue creada para la revista Siete Días en 1970. Uno de los temas que siempre ha causado curiosidad es saber quién es quién en este dúo, ya que ni el propio Bróccoli ha dilucidado el misterio. Judith Gociol y Diego Rosemberg recuerdan en La Historieta Argentina, una historia que el dibujante recibió en su momento gran cantidad de cartas de lectores para que "confiese", pero no hubo nada que hacer. Sin embargo, es releyendo el prólogo de Carlos Trillo al libro Juan y El Preguntón, y algunas cosas más que nos enteramos que el segundo es el oficinista y el primero el "hombre libre, valioso, mágico..."

Pero, ¿estará bien hacer esta revelación o era preferible quedarse para siempre con la duda como una manera de que ese misterio le aporte más encanto a la historieta? Tal vez lo que comentó el gran guionista en este libro de 1975 fue la respuesta a aquel reclamo de los lectores, quién sabe... Lo cierto es que nos encontramos ante un tipo de humor y de construir una historia muy particulares y atractivos. Estos personajes tan contrapuestos hacen de sus grandes diferencias y de los diálogos que a causa de ellas se sucitan un hermoso espacio para la imaginación y la risa. Tratemos de olvidar entonces cúal es cúal y hagámonos parte de estas páginas para disfrutar de este singular y muy creativo cómic argentino.



Bróccoli, Alberto: Juan y El Preguntón, y algunas cosas más (Planeta, Barcelona, 1975).

Gociol, Judith y Rosemberg, Diego: La Historieta Argentina, una historia (De La Flor, Buenos Aires, 2000)

sábado, 21 de mayo de 2011

Trillo y Caloi escriben sobre Bróccoli

Bróccoli nos dejó un par de libros sobre El Mago Fafa, también dos sobre Juan y El Preguntón, algunos menos conocidos como Las Aventuras de Gueberto y El Bróccoli no se come y otros en que acompañó con sus ilustraciones a los textos presentados: El chiste que más me hizo reir y Pequeño Chulak ilustrado. Además, fue parte de varios libros de humor gráfico donde participaban diferentes dibujantes. A fines de los '80 llegó Cuanto más Bróccoli mejor, posterior a la muerte del artista.

Para su primer libro (Juan y El Preguntón, y algunas cosas más, Planeta, 1975) Carlos Trillo (con quien ya había realizado tres años antes El Humor Grafico y Las Historietas, ambos del Centro Editor de América Latina) se encargó del prólogo de esta manera:

Tras su fallecimiento, su amigo Caloi le dedicó esta carta (aunque carezco de los datos, posiblemente haya aparecido en el diario Clarín. Esta versión se republicó en Cuanto más Broccoli mejor, Hyspamérica, 1988) donde se entrelazan su afecto, la profesión de dibujante y su admiración como colega.