Maestros

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miércoles, 4 de mayo de 2011

Cuando Billiken y Lino Palacio eran sinónimos






El 28 de septiembre de 1936 Lino Palacio presentaba su primera ilustración para la tapa de la revista Billiken (número 880). Y a partir de allí, durante algo más de treinta años, este gran dibujante deleitaría a varias generaciones de chicos con sus creaciones. Su labor cobró tanta fuerza y renombre que para quienes la infancia se desarrolló en algún momento de esa época, citar a la revista significa asociarla inmediatamente a las tapas de Lino.
Recuerdo que hace varios años se dedicó una gran muestra a la obra de Florencio Molina Campos, sobretodo a la relacionada con su producción para los almanaques de Alpargatas. Y de aquella ocasión me quedó grabado el entusiasmo de los chicos para con esas imagenes del pasado. Creo que se impone la necesidad (y la obligación) de una muestra similar referida a este trabajo de Palacio (1). Sin duda sería una felicidad para los grandes y un descubrimiento maravilloso para los chicos de hoy.
En este grupo de tapas que he escaneado se puede observar cómo fue evolucionando su dibujo: En los comienzos sus imágenes se asemejan a lo que era moda en los años '30. Pero ya a fines de 1939 se produce un cambio rotundo: comienza a aflorar el "estilo Palacio" . Y en los '40 y '50 se encuentra en total plenitud. Sin embargo, durante la década del '60 (etapa de grandes cambios a todo nivel), el dibujante se permite algunas innovaciones, acordes tal vez a los nuevos tiempos...(ver, por ejemplo, los cambios en la línea y la moda de los pantalones largos - o "vaqueros"-).

Quisiera cerrar esta entrada con las palabras de Lino publicadas en el suplemento especial de Billiken al cumplirse en 1979 los sesenta años de la revista:

"Cuando salió Billiken ya era grande para leerlo. Ya era un adolescente. Lo conocí bien algunos años después, cuando comencé a dibujar las tapas. Un día nos encontramos con Carlitos Vigil en un club de bridge y me preguntó si me animaba a hacer las tapas de Billiken. Le dije que sí y le mandé una cuantas, le gustaron, y ahí empezó la serie. Yo tengo un espíritu infantil y me sentía muy contento haciendo ese trabajo. Desde ese momento me atrajo la revista. Quizá las dos cosas que más me interesaron en mi trabajo y me dieron más renombre hayan sido las tapas de Billiken y la Historia de la Guerra, que publiqué con el nombre de Flax. Usé ese seudónimo porque parecía una contradicción que un dibujante que hacía temas de guerra al mismo tiempo hiciera cosas para chicos en Billiken. Cuando empecé a dibujarlas, las tapas fueron un éxito. Tal vez lo noté yo más que la revista. Recibía centenares de cartas, de maestros y alumnos de todo el país. Me pedían originales para colgar en el aula. Por eso hoy no tengo ningún original: todos los fui regalando a las escuelas, y los mandaba con toda alegría. Yo he quedado en la historia del dibujo como el hombre que hacía las tapas de Billiken. El conocimiento que de mí tiene la gente - no digo la fama - proviene de que durante mucho tiempo me vieron en las tapas. Yo viajé mucho, recorrí todo el interior del país, y todavía están en las aulas tapas recortadas de revistas. Creo que eso fue un éxito rotundo. Dejar de hacerlas fue una de las cosas que más lamenté en mi vida. Hoy me encantaría hacerlas de nuevo."




Nros. 889 (1936) y 922 (1937)


Nros. 1045 (1939) y 1085 (1940)

Nros. 1270 (1944) y 1462 (1947)

Nros. 1562 (1949) y 1808 (1954)

Nros. 1872 (1955) y 1909 (1956)

Nros. 2278 (1963) y 2328 (1964)



5/8/11: (1) Se impone una rectificación: Sí se ha realizado una muestra de Lino Palacio y estuvo a cargo del Museo del Dibujo y la Ilustración. Un tema que conocía pero olvidé al momento de realizar esta entrada. Las disculpas del caso, entonces. Para más detalles ver:







lunes, 2 de mayo de 2011

Lunes de fútbol

Hoy lunes se completó la fecha doce de nuestro poco atractivo campeonato. Por eso, tal vez no esté del todo mal condimentarlo con algunas de las ilustraciones de El Niño Rodriguez para el Diccionario Enciclopédico del Fútbol ABC, de las cuales ya he publicado dos entradas anteriormente. Corresponde ahora el turno de las letras m, n, o y p.
De esta manera, la idea es ir completando las series pendientes, entre ellas (además de ésta) las dedicadas a las mujeres humoristas y a la trayectoria de Torino.


Imágenes pertenecientes a ABC, Diccionario Enciclopédico del Fútbol (Olé - Agea, 1997)

viernes, 29 de abril de 2011

Del Papel al Movimiento (IV): Buenos Aires en Camiseta

Alejandro del Prado (Calé) fue un humorista gráfico y dibujante rosarino que retrató como nadie las características del porteño a través de su "Buenos Aires en Camiseta", publicado en Rico Tipo desde los 50 hasta 1963 (al fallecer el autor con tan solo 38 años).

De su obra hay mucho para decir y mostrar. Eso será un poco más adelante. En este caso, he escaneado un par de páginas de su trabajo correspondientes al Libro nro. 2 de Buenos Aires en Camiseta ( Spot Producciones, sin fecha, aunque presumiblemente de la década del 60) donde se verá que las cosas hoy en día han cambiado bastante, aunque algunas no tanto; para acompañar al texto que sigue y a la película misma (subida a YouTube por ViendoaPepeBiondi, de quien desconozco su verdadero nombre pero al que hay que agradecerle de verdad que haya compartido este material tan valioso. Fue grabado a su vez del programa Caloi en su Tinta y a pesar de que la calidad no es la mejor, vale la pena verlo).

Por ahora, basta agregar que fue unos de los cortos exhibidos en la reciente muestra de OSDE "Nos tocó hacer reir", junto a Upa en Apuros.


Lo primero que debería decirse es que este cortometraje de 1963 no es - en rigor - una película con personajes en movimiento. Se trata de la captura de imágenes fijas, con los que se han realizados paneos, acercamientos, alejamientos, etc. No soy un conocedor de estas técnicas, así que invito a quien desee hacerlo a dar un explicación más acertada y exacta.
Aquí transcribo, entonces, el reportaje que le realizó Ana Bianco (Página/12, 9 de septiembre de 2009) al realizador del film Martín Schor y a María Ester Pérez de Del Prado, viuda del dibujante:

En charla con Página/12, Schor y María Ester Pérez de del Prado, albacea de la obra de su marido, transmiten su visión del film –que el historietista no pudo ver terminado– y comparten en el presente un documental, actualmente en proceso de edición, que resignificará a Calé.

–¿Tenía una relación personal con Calé antes de filmar?

Martín Schor: –Ninguna. Pero leía su historieta Buenos Aires en Camiseta en Rico Tipo y me preguntaba: “¿Cómo sabe este tipo lo que pasa en mi barrio y en mi casa?”. En la revista me dijeron que Calé no trabajaba hacía rato y me dieron su dirección con un encargo: cuando lo encontrara, tenía que decirle que se diera una vuelta. Fui a su casa, me atendió María Ester, su esposa, y me enteré de que su marido estaba escondido, que no quería recibir a nadie; estaba cansado de dibujar y la situación política de la Argentina lo afectaba. Fue tres meses después del golpe del ’62. Al mirar los dibujos me di cuenta de la relación que tenía él con la realidad del país. En sus dibujos subyacentemente hablaba de los pobres y de la clase media baja que nunca recibía nada, que no se podía ir de vacaciones ni comprar regalos a sus chicos. El representaba al hombre común.

María Ester Pérez de del Prado: –Calé era cada vez más exigente, estaba rodeado de gente del ámbito cultural, escritores y músicos, y eso le pesaba. Hacía bocetos y más bocetos y después calcaba sus propios dibujos para no retocarlos. Buscaba la perfección en el dibujo, se pasaba noches enteras sin dormir y fumando cigarrillos baratos. Cuando en 1994 vinieron a filmar del Ministerio de Cultura de la Nación, les mostré los bocetos y quedaron impresionados del proceso hasta llegar a un dibujo. Los hacía en papel transparente porque no quería retocar.

–¿Cómo vivió Calé la filmación del cortometraje?

M. S.: –Empezamos a trabajar con los originales, que eran grandes, y además él consolidó alrededor de ocho estilos a lo largo de diez años. El último estilo era extraordinario, no podía realizar un corto de 20 minutos con todos los estilos. La película no es didáctica, cuenta la vida de la gente a través de los dibujos de Calé. Tuve que empujarlo porque él no quería volver a dibujar, pero terminó y pude filmar. Estuve seis meses mirando cerca de 5 mil dibujos y pude elegir un principio, un final, y decidir cómo los iba a usar. Les di un orden a los dibujos que estaban todos desperdigados, eliminé los textos y los globitos, que en el corto nadie podría ver, y usé la voz en off de un locutor, Jorge Raúl Baltallé, quien a su vez hacía las voces de todos los personajes.

M. E. P.: –La película era un trabajo más. El le estaba escapando al dibujo, pero yo le decía: “Te está esperando Martín”. El (Schor) empezó a venir más seguido y se comía unos buenos plantones esperando en la puerta de casa que Calé empezara a ponerse en marcha, porque era medio “lenteja” para caminar y para todo. El corto se hizo por la paciencia de Martín.

–Schor, ¿cómo se las arregló para darle movimiento a los dibujos?

M. S.: –En enero del ’63 filmé dos semanas. El problema es que en este tipo de dibujos con líneas blancas y negras la cámara no logra la percepción y se produce un fillage, un temblequeo. Lo consulté a Birri, quien había filmado La primera fundación de Buenos Aires en color con dibujos de Oski, y él me mandó a verlo a León Ferrari a Castelar, para pedirle la mesa que él había usado para filmar. Ferrari la había armado en su taller en un tablón enorme de dos metros, para poner los dibujos. La cámara estaba montada en dos rieles con patines e iba y venía hacia adelante y hacia atrás. Para la toma vertical no había problema; para la horizontal, los movimientos los hacía el tablero. Ferrari me armó la mesa y la llevamos a un estudio; había dos pibes que manejaban los rulemanes para mover el panel de madera que se apoyaba y se movía. Adelqui Camusso, que hacía la luz y manejaba la cámara, decía: “¡Ya!”, se paraban todos y la imagen quedaba perfecta. Calé llegó a ver la película muda.

–En los créditos aparecen figuras del tango como Horacio Salgán, Astor Piazzolla y Aníbal Troilo, entre otros. ¿Cómo dio con ellos?

M. S.: –Por Calé. Elegimos los temas con el sonidista y musicalizador del corto, San Salvador Viale. Calé me mandó a verlo a Troilo, a Piazzolla y a Eduardo Rovira para pedirle autorización para usar su música. “A Salgán ni vayas a verlo porque es un amigo y no habrá problemas”, me dijo. Me pregunté cómo conocía a esas figuras del tango, porque nunca hablábamos de música...

M. E. P.: –Mi hermano, Roberto Pérez Prechi, era bandoneonista de Osvaldo Fresedo y un arreglador muy reconocido. Con Calé frecuentaban el Bajo y los cabarets. Calé ya era amigo de Piazzolla, de Salgán, de Leopoldo Federico. Admiraba tanto a Horacio Salgán que fue su representante, aunque Calé no servía para representar a nadie.

–Schor, ¿en qué etapa se encuentra su documental Calé: Buenos Aires en camiseta?

M. S.: –Intento mostrarlo en su época y demostrar que fue un visionario. Empecé el proyecto en el 2003, obtuve el crédito del Incaa y estoy editando a pleno desde el 2006. Las películas de historietas que se filmaron, incluidas las norteamericanas, tienen un 10 por ciento de historieta y 90 por ciento de gente hablando. Filmar dibujos presenta complicaciones técnicas. Y encima me metí con Calé, que en lugar de tener dos o tres personajes que lo caracterizaran, desplegó una cantidad de dibujos que representan a una infinidad de personajes.




miércoles, 27 de abril de 2011

Mafalda Universal

Toda Mafalda es - como bien indica su título - el libro más completo dedicado a la gran creación de Quino. Sin embargo, existen otros trabajos donde podemos encontrar algunas perlas interesantes. Uno de ellos es El Mundo de Mafalda, del cual en una entrada anterior vimos las que, según el autor, son las mejores diez tiras de la niña. De ese mismo libro ahora comprobamos la clara universalización de esta historieta: un mismo episodio en distintos idiomas (sólo una parte de los muchos a los que fue traducida).
En otra de las páginas de esta publicación figura el comentario del periodista escandinavo Svante Setterblad, seguramente una reflexión que se puede hacer extensiva a cualquier país a donde hayan llegado Mafalda, sus padres, su hermanito y sus amigos:

"El publico escandinavo estaba acostumbrado a los comics norteamericanos. Mafalda representaba algo totalmente nuevo, algo distinto. Pero la mayoría de los lectores no la vio como algo polémico o con significados políticos; simplemente les encantó esa niña precoz y discutidora, les gustó su modo de pensar, de hablar, de actuar. Se identificaron con su filosofía simple y fresca.
Lo que pasó fue que Mafalda decía cosas que esos mismos lectores habrían querido decir. Por todo eso Mafalda sigue siendo un éxito en el mundo escandinavo, donde la publican más de treinta periódicos.
En los países de lengua alemana, Mafalda en los primeros tiempos fue publicada raramente por los periódicos. Al principio apareció en el Frankfurter Rundschau, un periódico que en aquellos años se identificaba políticamente con las izquierdas. Pero en los años 80 muchos diarios y revistas comenzaron a publicarla, y en Suiza se convirtió en un personaje particularmente popular.
Además, se han editado libros y álbumes en alemán, en danés, en sueco, en noruego y en finlandés."

Como yapa, y justamente hablando de asuntos internacionales como una inminente boda real, leemos lo que alguna vez ( año 1981) opinó Clemente en la contratapa de Clarín (republicado, esta vez sí, en Toda Mafalda).


Quino:
El Mundo de Mafalda (Editorial Lumen, España, 1992)
Toda Mafalda (De La Flor, Argentina, 1993)

lunes, 25 de abril de 2011

Historias de Amor

Uno de los temas preferidos de Mordillo es el deporte (como vimos en la entrada dedicada al fútbol el año pasado). También ha expresado su afecto por los animales con gran cantidad de ilustraciones donde aparecen - especialmente - jirafas y perros. Pero el tema dominante en su obra suele ser el amor. En sus distintas facetas (parejas, matrimonios, enamorados, citas frustradas, amores imposibles, amores por dinero y muchas otras) Guillermo Mordillo nos habla de este mundo a veces desde un lugar más romántico e idealizado, otras desde la pasión o la picardía. Y siempre con un gran poder de observación, con dibujos que cautivan por su magistral utilización del color y con esos hombrecitos y mujercitas que aún en las situaciones más adultas conservan su corazoncito infantil, su "no saber muy bien donde se encuentran y qué está pasando", su fragilidad, su conciencia de la necesidad del uno por el otro, su búsqueda contra viento y marea del amor y del placer.



Mordillo Lovestory (Glénat, España, 1999, dibujos pertenecientes a la década del '80).
Mordillo Amore-Amore (Glénat, España, 1994).

jueves, 21 de abril de 2011

Del papel al movimiento (III): Upa en apuros, el argumento






Antes de continuar con las animaciones de la década del ´70, creo que vale la pena retroceder en el tiempo y volver a Upa en Apuros, presentando -como se comenta en el Libro de Oro 1943- el argumento completo de la película. Mezcla de historieta y storyboard, un momento mágico en la historia de Patoruzú.