Maestros

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jueves, 26 de abril de 2012

Medrano y Calé, por Jorge B. Rivera

Para complementar las dos entradas anteriores subo ahora este fragmento del extenso artículo sobre la historia del humor gráfico argentino realizada por Jorge B. Rivera para la revista Crísis en 1976 (1). Se trata de uno de los escasos y más completos trabajos en los que se ha analizado y comparado a ambos dibujantes:

La óptica humorística de "Rico Tipo" y "La Nación"

"Si no fuese notoriamente injusto con talentosos creadores como Oski, Torino, Ferro, Battaglia, etc., que definen las múltiples vertientes estilísticas y temáticas de la época, afirmaría que bastan los nombres de Alejandro del Prado (Calé) y Luis J. Medrano para marcar una de las etapas más brillantes del humorismo gráfico argentino.

Fanático del fútbol de oro de la 'maquinita' riverplatense y del tango ejecutado por el Salgán de los 50, Calé se inició en Descamisada y Avivato, para recalar definitivamente en Rico Tipo, en cuyas páginas se afincó su inigualada Buenos Aires en camiseta, especie de brillante coronamiento de la veta costumbrista de nuestro humor dibujado. Medrano, por su parte, inició sus Grafodramas en las páginas del diario La Nación, en las que se cobijarían - desde los comienzos del 40 - durante más de dos décadas. Humorista fecundo, se hará conocer también por sus dibujos en la revista Argentina (1949), por la experiencia trunca de Potpourrí, una revista de curioso formato, y por secciones periodísticas fijas como Diagonal y Florida (Vea y Lea), Temas (Atlántida) y Vea, vea, vea (Goles), etc.

Medrano en la redacción de Popurrí, junto a algunos colaboradores de la revista

Tanto Calé como Medrano - desde medios y perspectivas diferenciadas - esbozan en su obra una suerte de pequeña sociología dibujada de la vida porteña, de catálogo de los tics, las fantasías, las debilidades y las pesadillas de esos seres que se apiñan y se ofuscan en la gran ciudad. Con puntos de contacto y divergencias en muchos casos fundamentales.

Si en la obra de Calé la instancia de lo político aparece como desleída, en la de Medrano será recurrente y en gran medida indispensable para la plena percepción de los significados. El mundo de Calé es el mundo barrial del proletariado naciente y de la pequeña clase media favorecida por la expansión de los años 40; muy pocas veces el universo segregado de los marginales o de los integrantes del hampa. El mundo de Medrano, por el contrario, será el de la gran burguesía, o el de la clase media estamentada y con 'tradiciones' inconmovibles, heredera directa de la próspera clase media alvearista. Un mundo de oligarcas, industriales, financistas, profesionales, empleados públicos, ejecutivos, comerciantes y rentistas, en el que se filtran, ocasionalmente, los personajes de la picaresca tribunalicia y turfística, los bohemios y una turbia fauna de empobrecidos, fronterizos y desplazados.

Calé (der.), junto al periodista deportivo Juvenal y al futbolista Néstor 'Pipo' Rossi

El mundo de Calé, preferentemente, será el de la pequeña comidilla casera, la rencilla vecinal, el incidente nimio y cotidiano, que tiene por escenario las veredas de Villa Lugano y Mataderos; o el mundo de la diversión de fin de semana (el baile, la 'completa' en el cine de barrio, el picnic, el partido de fútbol); o el de los sucesos periodísticos (casamientos, velorios, bautismos, carnavales, etc.). El de Medrano - quien no desdeña, por cierto, la anotación de los grandes temas populares, ni la crónica menuda de los sucesos cotidianos - enriquecerá el espectro recortado por Calé con las fluctuaciones y los azares del mundo de los negocios, los problemas del arte, las convenciones de la etiqueta social, el savoirfaire, las altas especulaciones políticas y empresarias, etc.

El mundo de Calé es un mundo "en camiseta", de entrecasa, y a la vez un mundo endomingado, 'a lo glostora', poblado por las extravagancias peluqueriles y sartoriles de los años 40, en tanto que Medrano es un discreto y atildado universo de caballeros y de señoras que se visten 'de Corrientes al norte', periódicamente inficcionado por las 'hilachas' de los que 'no pudieron triunfar en la vida'.

En famila (I): Medrano

Calé tenderá a desarrollos más 'barrocos', apoyados o reforzados por textos abundantes, escenas de conjunto, abigarramientos, montajes espaciales y temporales, confontaciones, diálogos, globos abiertos y toda la utilería del género. Medrano resolverá sus Grafodramas en un único cuadro apaisado, con una imagen generalmente límpida y la exclusiva apoyatura que suministran una palabra o una frase sintética.

En Calé quedará todo tramitado y explicado, inclusive redundantemente explicado. El ascetismo y la economía de recursos de Medrano, por el contrario, hará que algunos de sus Grafodramas resulten un tanto herméticos, requieran el auxilio de un saber especializado (de carácter social, cultural o profesional), o tengan un significado a primera vista más 'abierto' que los muy explícitos significados de Buenos Aires en camiseta.

En famila (II): Calé

Tanto en Calé como en Medrano la observación de la vida urbana terminará por sedimentar una suerte de ironía escéptica y en algunos casos no demasiado esperanzada. Pero mientras que para Calé las incomodidades y las pequeñas pesadillas de la vida obedecen - en el encuadre de una típica 'filosofía' de mesa de café - a la fatalidad o al 'demonio' de las cosas, para Medrano parecen responder, en una tentativa de análisis más 'reflexivo' y 'político', a la existencia de comportamientos sociales negativos: la burocracia, la indisciplina, la improvisación, la falta de jerarquías sólidas, etc.

Uno y otro serán buenos observadores de su contorno y demostrarán en su obra un agudo poder de captación de los detalles esenciales, del espíritu de las cosas, del elán de las situaciones y los tipos humanos. Para Calé la clave será decir todo; para Medrano, sugerir todo. Calé propondrá con sus dibujos una crónica de lo social. Medrano, una reflexión sobre lo social.
Calé: el fútbol desde el tablón. Medrano: sin desconocer el tablón, el fútbol desde la platea. La distancia que va de La Nación a Rico Tipo."

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Para finalizar, y como todos saben, en este momento se desarrolla la 38a. Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En el stand de Ediciones De la Flor es probable que aún puedan hallarse ejemplares de "Buenos Aires en camiseta", editado en 1994. Y tal vez en el de La Nación (o en otros) se encuentren algunos "Grafovida", sobre la obra de Medrano en general.
Más económico y sencillo el primero, lujoso y bastante más costoso el segundo; son dos obras que vale la pena adquirir, ya que lo verdaderamente valioso está en cada una de sus páginas.


(1) El artículo completo se publicó en este blog los días 4 y 5 de octubre de 2010

Primera y cuarta foto, pertenecientes a "La Argentina que ríe" (A. Cascioli - Oche Califa, Fondo Nacional de las Artes, 2008)
Segunda foto: tomada de riverlujoypueblo.blogspot.com
Tercera foto: perteneciente a "Grafovida" (A. Cascioli - Oche Califa - Elisa Medrano, La Nación, 2004)