* En el enlace indicado los escaneos figuran con su tonalidad amarillenta original
Este blog está dedicado al humor gráfico argentino y tiene como objetivo el repaso de los autores, las historietas y los personajes que le dieron brillo; basándose en el material de revistas, diarios, libros y otros documentos que ayuden a recordar momentos entrañables de este valioso arte y oficio, sin por ello dejar de referirse a la producción de los autores de hoy. En suma, un recorrido por una historia y una actualidad de indudable riqueza.
Maestros
lunes, 17 de agosto de 2020
La señorita Pilar (II)
* En el enlace indicado los escaneos figuran con su tonalidad amarillenta original
sábado, 4 de febrero de 2012
Chicas de historieta: La señorita Pilar
viernes, 8 de julio de 2011
Maneco, el "chanta" porteño
Eduardo Linage ( 13/10/1901- 7/8/1977) fue un dibujante y caricaturista de origen español que se radicó en la Argentina en 1925. Colaboró en Crítica, Noticias Gráficas, Páginas de Columba, Para Tí, Damas y Damitas y otras. Entre sus creaciones estuvieron: Los éxitos de Pepe Antenita, Macachín y Benteveo, Julieta la que no encontraba su Romeo y Suicidola. Pero sus dos historietas más renombradas fueron La señorita Pilar delira por manejar y la que hoy ocupa esta entrada: Las Desventuras de Maneco, publicada en Caras y Caretas desde 1932 hasta fines de esa década del 30, cuando la mencionada revista dejó de aparecer.
Caras y Caretas nro. 1903 (1935)
Maneco es el clásico chanta porteño, inescrupuloso y caradura. Como tal, empleará todas las artimañas a su alcance para obtener aquel beneficio que convenga a su ambición, pero en el desenlace la fatalidad siempre llamará a su puerta. En ese instante es donde empleará su famosa frase: "¡Sonaste, Maneco!".Caras y Caretas nro.1999 (1937)
Veamos algunas interesantes y calificadas opiniones:
"Maneco representaba fehacientemente una alcurnia a la cual no pertenecía y en la que intentaba mediar (...) Se encuadra dentro del primer arquetipo del "chanta porteño", psicología muy cercana a la de Julián de Montepío (Isidoro), que configuraba una suerte de emergente social surgido de las primeras conquistas sociales del Irigoyenismo, así como del encuentro de los inmigrantes y criollos que habitaban en Buenos Aires intentando equipararse con la clase patricia." (1)
"(...) especie de influyente sin títulos precisos, uno de esos productos típicos de la voluminosa fauna enquistada en el sector terciario: comisionistas, intermediarios, corredores, secretarios (...) hombres múltiples cuya clave es la posesión de un apellido, un guardarropas, una presencia exterior esmerada, el uso de ciertas conexiones burocráticas y la manipulación más o menos habil de algún saber y de algunas normas de trato social. Palabrero, audaz, desaprensivo y simpático, el personaje satiriza de manera amable e indirecta una de las facetas del conportamiento de la clase media alvearista y justista en esos años críticos de la Década Infame." (2)
Caras y Caretas nro. 2072 (1938)
Maneco fue entonces producto de la sagaz mirada que un talentoso inmigrante ejerció sobre la conducta porteña. Un análisis tan humorístico como verdadero que, con las diferencias y distancias impuestas por la moda, los avances tecnológicos y el tiempo, se mantiene vigente en nuestros días.
Bibliografía:
Web:
miércoles, 26 de enero de 2011
Una pausa...
Nos reencontramos en poco tiempo. Abrazo grande para todos!
























