Siempre ha sido una alegría cada comentario recibido, cada aporte, cada corrección, cada intercambio de opiniones. De la misma manera, sorprenderme un día con la aparición de un nuevo seguidor o seguidora fue una manera muy importante para mí (y sigue siendo) de sentirme estimulado para continuar. Y aquí no quiero olvidarme de la gente que en los primeros días (cuando ni ellos ni yo mismo sabíamos que resultaría de todo esto) se anotó para apoyarme y también como muestra de afecto.
Sin dudas, las entradas que se fueron sumando a lo largo de este año son producto de mi gran cariño por este mundo del humor gráfico y de las ganas de compartir un material que es maravilloso. Nada me ha dado más felicidad que cuando alguien demuestra la alegría de haber podido leer páginas que tal vez nunca imaginó tener frente a sí (esto mismo he experimentado como lector al visitar otros blogs).
La idea es tratar de seguir mejorando y, como ya dije, de seguir aprendiendo, errores mediante. Y aunque éste no sea más que un blog perdido entre millones, creo que vale la pena. Siempre está la posibilidad de crecer cuando uno ama lo que hace y lo que lee y colecciona.
Luis
























































